viernes, 8 de abril de 2011

Cuaresma con Fr. Luis de Granada (V)

Porque cada milagro de estos, como era nueva confirmación de la fe, así era nuevo incentivo de la caridad, que es forma y vida de esa fe. Pero mucho más creció con la resurrección de Lázaro, su hermano, de cuatro días muerto, el cual además de ser grandísimo milagro, fue también grandísimo beneficio; porque fue restituirle un hermano muy amado. Porque si con la resurrección de este muerto resucitó la fe y la caridad de muchos que presentes estaban, que convencidos de este milagro creyeron en Cristo, ¿qué haría la fe y la caridad de aquella ánima santa con tan extraño milagro y con tan grande beneficio? Creo cierto que quedó con la vista de esta maravilla tan atónita, tan traspasada, y tan absorta en el amor y reverencia y estima de aquel Señor, cuanto ninguna lengua del mundo podría declarar.
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(Tomado de dominicos.org)