El amor liberador es una experiencia divina que nos habita y nos
libera. La
convicción de Jesús no era sólo que Dios está cerca de nosotros, sino que,
además, nos libera porque nos ama. El amor incondicional de Dios era el
fundamento de la espiritualidad de Jesús. Porque si Dios es el misterio que todo lo abarca,
¿cómo no afrontar con El nuestras situaciones de misteriosas de
esclavitud? ¿Puedo sentirme amado en
situaciones misteriosas, por un misterio
como el amor de Dios?
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jueves, 19 de diciembre de 2013
ADVIENTO: Amados por Dios, que libera nuestro interior, la vida de los otros, y su situación
sábado, 7 de diciembre de 2013
ADVIENTO: Dios, al alcance de la mano.
Su cercanía
la vivimos en actos de Amor Liberador.
a) En el
corazón de la espiritualidad de Jesús está la conciencia de la cercanía, y
proximidad de Dios. Uno de los cambios más importantes que Jesús introdujo en
el pensamiento religioso y en la espiritualidad de su tiempo fue el
convencimiento de que Dios no estaba lejos. El reino de Dios no pertenece al
pasado ni al futuro, y Dios no está en lo alto del cielo. El misterio de
Dios está «en medio de vosotros». Jesús reconocía la presencia de Dios en
el “aquí y ahora”, en el momento presente de su propia vida.
La cercanía de Dios a todos, con
independencia de quiénes o qué puedan ser, es fundamental en la enseñanza de
los místicos. «Dios está más cerca de mí que mi vena yugular».
Haciéndose eco de las palabras de S. Agustín en sus célebres Confesiones,
Meister Eckhart dice: «Dios está más cerca de mí que yo mismo: mi ser
depende de la cercanía y de la presencia de Dios en mí...
Dios no sólo está más cerca de mí que yo
mismo, sino que Dios es uno conmigo y contigo. Hay una misteriosa
unicidad entre Dios y nuestro verdadero yo, y la conciencia de esta unicidad
está en el centro de toda experiencia religiosa. Se puede expresar de muchas
formas diferentes: como Dios que habita en mí, como mi ser lleno del Espíritu
Dios, como unión con Dios, como una unión de voluntades. Por eso los místicos
hablan de nuestra deificación o divinización,
de que llegamos a ser Dios.
b) ¿Qué
podemos hacer, pues, con esta experiencia de unicidad con Dios? Lo
más extraordinario que encontraron en Jesús sus discípulos y amigos no fue sólo
que llamaba a Dios abbá, sino que se identificaba con El. Hay una forma de
identificarse con Dios que es un sentimiento de superioridad de la peor clase.
Pero eso se debe a que uno se imagina a Dios como un dictador egoísta que
domina el mundo. Jesús se identificó con un Dios humilde, compasivo, tierno y
servicial, y fue lo bastante audaz y confiado como para hablar y actuar como un
Dios de esa clase, sin calificativos.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Oh Emmanuel
Oh, Emmanuel, Rey y Legislador nuestro, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
La situación del hombre es dramática y la situación del mundo es desesperada. Confiamos a veces en nuestros propios medios, en nuestra ciencia o en nuestros poderosos medios técnicos, pero nuestros progresos son ridículos.
Volvemos la mirada a nuestros grandes hombres y a las importantes organizaciones internacionales, pero pronto nos desilusionan. Los problemas son tan complejos y los intereses creados son tantos, que no se llega nunca a las soluciones radicales.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Oh Rey
Oh, Rey de las naciones y Deseado de los pueblos, Piedra angular de la Iglesia, que haces de los dos pueblos uno solo, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra.
Todas las naciones quisieran integrarse, no en un imperio dominador y unificador, sino en una organización unitaria, pero respetuosa, que se construya desde la solidaridad y la subsidiariedad. Las Naciones Unidas no han llegado todavía a satisfacer las aspiraciones y necesidades de los pueblos. Vivimos en un mundo roto, desgarrado por fuerzas muy diversas. Existen bloques antagónicos, naciones prepotentes, abismos entre unos pueblos y otros. Hay por todas partes guerras y conflictos, tensiones totalitarias y luchas tribales. No se llega a la unidad verdadera, ni siquiera dentro mismo de un Estado, esa unidad que respete la justa autonomía y la necesaria solidaridad, que favorezca la rica diversidad sin llegar a la desintegración.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Oh Sol
Oh, Sol, que naces de lo alto, Resplandor de la luz eterna, Sol de justicia, ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.
Muchos pueblos primitivos adoraban al sol, como padre de vida y fuente de energía. Muchos romanos, no tan primitivos, celebraban a finales de diciembre, cuando los días empiezan a ser más largos, el nacimiento del sol invicto, siempre triunfador del frío y las tinieblas. Nosotros mismos admiramos la fuerza y la belleza del sol, que tanto se necesita. Pero hoy necesitamos otros dioses solares. Hoy necesitamos otras fuentes, más poderosas que nuestro sol, de luz y energía. A pesar de este sol espléndido, a pesar de toda nuestra iluminación artificial y de nuestras cómodas calefacciones, el mundo sigue en tinieblas y el mundo muere de frío.
martes, 20 de diciembre de 2011
Oh Llave de David
Oh, Llave de David, y Cetro de la casa de Israel, que abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas y sombra de muerte.
Todavía no hemos llegado a ese estado ideal, utópico sin duda, de «an-arquía», en el que cada uno sea su propio rey y su propio juez, en el que no se necesiten gobernantes, ministros, jueces, guardias ni policías, porque cada uno sigue los dictados de su conciencia rectamente formada, porque todos se dejan guiar por la ley del corazón.
El cetro y las llaves son signo del poder y de la autoridad judicial. ¿Quién tiene hoy las llaves de la ciencia y la tecnología; las llaves de las finanzas y la economía; las llaves del armamento nuclear; las llaves de la comunicación, de la palabra y de la imagen; las llaves de la justicia y del derecho? ¡Llaves poderosísimas! ¿Cómo se usan esas llaves?
Hay quien las utiliza para dominar, para conseguir intereses propios o partidistas, para el enriquecimiento o glorificación personal. Recordad el caso de Sobna, que suena a soborno y corrupción (cf. Is 22,19). Hay quien utiliza el poder de las llaves para oprimir y matar.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Oh Renuevo
Oh, Renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como un signo por los pueblos, ante quien los reyes enmudecen y cuyo auxilio imploran las naciones, ven a librarnos, no tardes más.
¡Qué milagro ver las flores y las espigas en cada primavera! ¡Qué milagro que los árboles se carguen de fruto cada año! ¡Qué milagro cada renuevo y cada retoño, cada niño y cada cría! ¡Qué milagro la vida!
Pero si nace un retoño de un tronco viejo ¿qué podemos decir? Eso ya supera las fuerzas de la naturaleza, hay que admirar y alabar. Como lo hizo Abraham, cuando en su ancianidad engendró al hijo de las promesas. Como David, a quien se le prometió una descendencia gloriosa interminable.
Del viejo tronco de Jesé, padre del rey David, brota un Renuevo lleno de gracia y de espíritu. «Reposará sobre él el espíritu de Yahveh, espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh» (Is 11, 2).
domingo, 18 de diciembre de 2011
Adviento IV
Cuarto Domingo de Adviento
Lc 1,26-38
Un Corazón que acoge
El Corazón de María es un corazón que acoge, que está abierto a la Palabra , que se ilumina con la Luz verdadera. El Corazón de María nos enseña a acoger en nuestra vida a Aquel que viene a encender nuestras ilusiones, esperanzas, proyectos.
El Corazón de María se hace uno con el de su Hijo.
Es un Corazón con Luz, porque en ella habita la Luz. Como María queremos aprender a acoger la Luz. Queremos que Jesús esté dentro de nosotros, para que Él bombee nuestro corazón y nos marque el ritmo de nuestra vida con sus opciones y con su Amor. Con María hoy queremos cantar que se haga en nosotros según Tu voluntad.
Oh Adonai
Oh, Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ven a librarnos con el poder de tu brazo.
Admiramos esa espléndida manifestación de Dios como fuego y como amor, como pastor y como ley, como fuerza liberadora. Ese Señor-Pastor, que ama a su pueblo, a su rebaño, y que no permitirá que nadie lo someta o lo disperse, que nadie le arrebate una oveja de su mano. Por eso, se manifestará con brazo poderoso para liberar y dirigir a su pueblo.
Se manifiesta a Moisés como llama que enciende y no consume, que purifica y no mata, que ilumina y no ciega, que conduce y no esclaviza. Esa llama se comunicará al profeta para que pueda romper las ataduras que atan a su pueblo y para que pueda conducirlo sabiamente.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Adviento: Acoge
Encendemos una vela
que nos introduzca en el Corazón de María,
que es un corazón que acoge
y que es propiedad absoluta de Jesús.
Oh Sabiduría
Oh, Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín y ordenándolo todo con firmeza y suavidad, ven y muéstranos el camino de la salvación.
Nuestra primera invocación admirativa es a esa dichosa Sabiduría, Palabra pronunciada por el Padre, el Altísimo y el Profundísimo; Palabra viva que no deja de ser pronunciada; Sabiduría personalizada que hunde sus raíces en las entrañas de Dios. Es una Sabiduría que se extiende del uno al otro confín; que todo lo abarca y todo lo penetra; que está en lo más íntimo de cada ser, de cada cosa, de cada ley, de cada movimiento, de cada aliento.
Es la Sabiduría que no se queda mirando en el propio espejo, sino que multiplica los espejos y las imágenes de la Fuente primera, del Amor primero, en el que se renueva a cada instante.
viernes, 16 de diciembre de 2011
Antífonas de la O
Las antífonas se dirigen a Cristo el Señor y resumen el espíritu del Adviento y la Navidad : la admiración de la Iglesia ante el misterio del Dios encarnado que volverá triunfante (de ahí que todas comienzan con la exclamación “Oh”) y la súplica de su venida (por eso todas acaban con la petición “ven y no tardes más”).
También son conocidas como “Antífonas de la O ”, ya que todas comienzan con esa exclamación (escrita así en latín). Además hacen referencia a la expectación de María ante el parto, advocación conocida como “Virgen de la O ”, fiesta que se celebra por estas fechas (día 18).
Rorate Caeli: Un himno para Adviento
Basado en Isaías 45, 8 ("Cielos, destilad el rocío; nubes, lloved al Justo") el "Rorate Caeli" marca la andadura del Adviento y le aporta profundidad con su texto y belleza con su música. La versión que añadimos a continuación está hecha por los frailes dominicos en formación de Oxford.
martes, 13 de diciembre de 2011
Retiro de Adviento: "Conquistar una tierra de esperanza"
Durante los días 2 a 4 de diciembre se desarrolló en nuestra Casa el Retiro de Adviento, que fue acompañado por fr. Javier Garzón op, con el título: "Conquistar una tierra de esperanza". A él asistieron 24 personas. Como resumen aquí ponemos las dos presentaciones realizadas por Carlos y Edu, a quienes damos las gracias por su trabajo.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Lo que viene
Se acercan el amor, los motivos, la presencia que una vez más ha de llenar nuestro horizonte. Viene la palabra que pondrá sentido en el día a día. Quizás te nos harás un poco más visible. Vencerá el perdón… Resonará muy dentro una canción que ha de despertar oleadas de júbilo. Se pronunciará una palabra que será la mejor herramienta.
El ritmo de los días volverá a ser danza. Venceremos el miedo a vivir. El abrazo será hogar, y habitarás nuestra oración. Y lo sorprendente es que todo eso que viene en realidad ya está aquí. El germen crece imparable.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Adviento III
Tercer Domingo de Adviento
Jn 1,6-8.19-28
¡Busca la LUZ !
Busca la luz. No te quedes con una pequeña lámpara o una linternita. Juan no es la luz. La gente que nos encandila no es la luz. Nuestros pequeños o grandes ídolos no son la luz.
El Mesías es la LUZ.
La única luz que puede encender nuestra mecha, esa mecha que busca ser prendida por el que es la LUZ. Esa mecha que solo queda satisfecha con una LUZ que ilumina en la oscuridad, que vence a la muerte, que elimina los odios, que nos concede la paz, que guía a aquellos que quieren adentrarse en el camino único de Belén. Y lo hace desde la alegría del brillo que ofrece el Amor.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Adviento: Busca
Encendemos una vela
que nos ayude a ser
buscadores de la LUZ verdadera.
Para ello hemos de orientarnos
con la brújula de la Palabra de Dios.
La espera
Esperamos con ganas, con deseo. Esperamos, pero no sentados, sino muy vivos. Miramos alrededor. Buscando… el bien para nosotros y para otros. Escuchando tu palabra y las palabras de quienes están cerca. Esperamos, sin desesperar.
Conscientes de que estás cerca, de que hay que aprender a descubrirte. Con la ilusión renacida de quien escucha otra vez un anuncio deseado. Te necesitamos, y por eso ahí va un grito, una plegaria, un canto: “Ven”.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Grandes esperanzas
Anhelo, sed, expectación. Eso es lo que nos invade cuando sentimos que se aproxima algo que deseamos de veras. Pues eso es este Adviento. Tiempo para los grandes sueños. Solo los mediocres o los desesperados renuncian a soñar.
Pues bien, si nos asalta la rendición, es tiempo de nuevo para alzar la cabeza, mirar a lo lejos, bien fuera, bien dentro. Dejar que resuene como una promesa el grito de un Dios que atraviesa el tiempo para decirnos: “Se acerca vuestra liberación”.
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