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viernes, 20 de abril de 2012

Amistad


Amistad es lo mismo que una mano
que en otra mano apoya su fatiga
y siente que el cansancio se mitiga
y el camino se vuelve más humano.

El amigo sincero es el hermano
claro y elemental como la espiga,
como el pan, como el sol, como la hormiga
que confunde la miel con el verano.

sábado, 7 de abril de 2012

La bajada del Calvario

Por los caminos de la Amargura 
(piedras de sangre, polvo de llanto) 
por el sendero de los 
dolores largos, muy largos..., 
sin un gemido, sin un sollozo 
vuelve la Madre desde el Calvario. 
Toda silencio. Mortal silencio 
sella sus labios;
la frente inclina con el agobio 
de su quebranto, 
y en lo más hondo del alma-cielo 
lleva la imagen del Hijo amado. 

jueves, 5 de abril de 2012

Al Santísimo Sacramento (Gerardo Diego)


Entre tantas dudosas certidumbres
que me mienten, halagan los sentidos,
Tú, callado y sin nubes, tan desnudo,
tan transparente de ternura y trigo
¿qué me quieres decir -labios sellados-
desde tu oculto y cándido presidio?
¿Qué me destellas, ay, qué me insinúas,
qué me quieres, Amor, Secreto mío?
Porque las ondas que abres y propagas
desde la fresca fuente de tu círculo
me alcanzan y me anegan, me coronan,
me ciñen de suavísimos anillos.

lunes, 2 de abril de 2012

Ni jamás amó nadie

Que a la unión de las almas que son fieles,
jamás yo admita impedimentos:
No es amor el amor que muda
si percibe una mudanza
o que voluble muéstrase con el voluble.

Oh no, pues es  inmóvil faro
que sin nunca estremecerse contempla tempestades;
la Estrella Polar del rumbo de los barcos,
que, aunque medir sepamos, misteriosa permanece.

El amor no es juguete del Tiempo.

Si estoy equivocado y alguien puede probarlo,
ni jamás yo he escrito, ni jamás amó nadie.


                                      William Shakespeare (1564-1616)

jueves, 29 de marzo de 2012

La última casa

En esta aldea está la última casa
tan sola como la última del mundo.

El camino, al que el pueblo no sujeta,
sale afuera despacio, noche adentro.

Esta pequeña aldea es sólo un tránsito
entre dos lejanías llenas, trémulas,
un camino en las casas, no un sendero.

Y los que la abandonan, andan y andan,
y quizás muchos mueren de camino

                                              Rainer Maria Rilke (1875-1926)