Granada, Almería y Jaén
-Dominicos Córdoba-
Granada, Almería y Jaén
Provincias Vascas y Navarra
Las Provincias Vascas y Navarra conservan una rica
presencia de la familia dominicana, formada por frailes, monjas contemplativas
y hermanas de vida apostólica que, desde hace siglos, han contribuido a la vida
espiritual, educativa y cultural de estas tierras. Visitar sus conventos, iglesias
y casas es acercarse a una historia llena de fe, servicio y compromiso con la
sociedad.
En Bilbao destaca la Iglesia de la Encarnación, situada en el barrio de Atxuri. Este hermoso templo, construido en el siglo XVI como parte de un convento dominico, fue declarado Bien de Interés Cultural en 2001.
Aunque hoy ya no existe una comunidad estable de frailes en el lugar, la iglesia continúa abierta al culto y desarrolla una intensa actividad cultural. Sus conciertos de música clásica, sacra y coral atraen cada año a miles de personas. Además, las antiguas dependencias conventuales sirven actualmente para acoger a refugiados, convirtiéndose en un ejemplo vivo de solidaridad y acogida.
En San Sebastián, existió el dominico Convento de San Telmo. Fundado por los dominicos a mediados del siglo XVI gracias al mecenazgo de Alonso de Idiáquez, secretario de Estado del emperador Carlos V. Se trata de un impresionante edificio, a los pies del Monte Urgull, cuyas obras comenzaron en 1544.
En la actualidad, la presencia dominicana en San Sebastián la encontramos en el Monasterio de Santo Domingo, comunidad de monjas dominicas cuya historia se remonta a 1546. A lo largo de casi cinco siglos, las religiosas han vivido una intensa vida de oración y contemplación, marcada por numerosas dificultades y traslados. Hoy continúan siendo una presencia silenciosa pero muy significativa para la ciudad.
La ciudad de Vitoria alberga el Convento de la Santa Cruz, donde las dominicas mantienen viva una tradición que hunde sus raíces en el siglo XIII.
Su convento destaca por la sencillez de su arquitectura, concebida para favorecer el silencio y la contemplación. La comunidad combina la oración litúrgica, el estudio y la vida fraterna, siguiendo el espíritu de Santo Domingo.
El jardín interior y la capilla mayor ofrecen al visitante un ambiente de serenidad especialmente apreciado en el ritmo acelerado de nuestro tiempo.
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En Navarra, la presencia dominicana es especialmente amplia. El Convento de San Valentín de Berrio Ochoa, en Villava, es hoy una de las sedes de la enfermería provincial de los dominicos de Hispania y un lugar dedicado al cuidado de los frailes mayores.
Todos
estos lugares nos hablan de una historia que sigue viva. Son espacios donde la
oración, la cultura, la educación y la solidaridad se encuentran para seguir
anunciando el Evangelio al estilo de Santo Domingo. Si tenéis ocasión de viajar
por Vizcaya, Guipúzcoa, Álava y Navarra, incluso si os encontráis por allí en estos días celebrando las fiestas de San Fermín, os invitamos también a acercaros a estos lugares
dominicanos. Seguro que encontraréis no solo monumentos y obras de arte, sino
también personas que os recibirán como amigos y hermanos, con historias de fe,
acogida y esperanza que merecen ser conocidas y compartidas.
Ávila y Segovia
Cuando hablamos de lugares dominicos llenos de historia y espiritualidad, Ávila y Segovia ocupan un lugar muy especial. Son dos ciudades donde todavía hoy podemos acercarnos a los espacios que ayudaron a construir la historia de la Orden de Predicadores y descubrir rincones que siguen transmitiendo paz, belleza y profundidad humana.
En Ávila encontramos el Real Monasterio de Santo Tomás. Constituye uno de los monumentos más importantes de Ávila y una de las grandes joyas del patrimonio dominicano español. Fundado en 1480 por iniciativa de Hernán Núñez de Arnalte, tesorero de los Reyes Católicos, junto con su esposa María Dávila y fray Tomás de Torquemada, fue dedicado a Santo Tomás de Aquino. Las obras se desarrollaron entre 1482 y 1493, dando lugar a un magnífico conjunto gótico declarado Monumento Nacional en 1931.

En el ala sur del Claustro de Reyes se pueden ver las aulas, ya remodeladas, de la desaparecida Universidad de Santo Tomás de Ávila, establecida a mediados del siglo XVi y clausurada en el siglo XIX.
Desde 1875 fue casa de formación de misioneros dominicos hasta 1963.
Pero el monasterio es mucho más que un lugar histórico. Sus tres claustros invitan a pasear sin prisas, disfrutando del silencio y de la belleza de la arquitectura gótica. Muchos visitantes destacan precisamente esa sensación de tranquilidad que se respira en cada rincón.

Desde Ávila viajamos a Segovia para encontrarnos con uno de los lugares más entrañables de la historia dominicana: la Cueva de Santo Domingo. Según la tradición, en la Navidad de 1218, Santo Domingo llegó a Segovia para fundar el primer convento de frailes dominicos en España, buscó un lugar apartado donde poder orar y encontrarse con Dios. Eligió una sencilla gruta junto a la ciudad, cerca del río Eresma.

Aquella pequeña cueva se convirtió en un lugar muy querido para él y para sus primeros compañeros. Allí encontraba la fuerza espiritual que después transmitía en su predicación. Hoy los visitantes pueden acceder a este espacio singular y contemplar las capillas que se construyeron alrededor de la antigua gruta. Es un lugar sencillo, pero con una gran fuerza espiritual que invita al recogimiento y a la reflexión.
Por eso, si alguna vez tenéis la oportunidad de acercaros a estas ciudades, no dejéis pasar la ocasión. Pasead tranquilamente por el Monasterio de Santo Tomás, acercaos a la Cueva de Santo Domingo y visitad Santo Domingo el Real. Seguro que volveréis a casa con bonitas fotografías y algún recuerdo de artesanía, pero también con algo mucho más valioso: la experiencia de haber descubierto lugares llenos de historia, serenidad y amistad.
Córdoba
Bienvenidos a este recorrido que nos llevará a descubrir algunos de los lugares más significativos de la presencia dominicana en Córdoba y su provincia.
Scala Coeli posee además una característica única. Tras su peregrinación a Jerusalén, San Álvaro quiso reproducir en la sierra cordobesa los principales lugares santos que había conocido. Mandó construir varias ermitas y organizó un recorrido penitencial que dio origen al primer Vía Crucis celebrado fuera de Jerusalén, antecedente directo del que siglos después sería adoptado por toda la Iglesia. Aún hoy pueden contemplarse las antiguas cruces de granito que recuerdan aquel histórico itinerario de oración.
Scala Coeli fue noviciado de los dominicos andaluces durante generaciones y centro de formación para numerosos frailes. Hoy continúa siendo una Casa de Espiritualidad donde se celebran retiros, jornadas de reflexión, talleres de oración y encuentros de la Familia Dominicana, manteniendo vivo el espíritu con el que fue fundado hace más de seiscientos años.
Muy cerca se encuentra la Iglesia de San Agustín, confiada desde comienzos del siglo XX a los dominicos. Su extraordinario interior barroco y la presencia de Nuestra Señora de las Angustias Coronada la convierten en uno de los templos más queridos de Córdoba. Tras importantes restauraciones, hoy continúa acogiendo una intensa vida litúrgica y pastoral al servicio de la ciudad.
En este viaje por la Córdoba dominicana, conoceremos el Monasterio de Santa María de Gracia, heredero de una larga tradición contemplativa iniciada en el siglo XV, así como los orígenes vinculados al antiguo Monasterio del Corpus. Las monjas dominicas, en la actualidad en una edificación moderna, continúan allí una vida dedicada a la oración, sosteniendo silenciosamente la misión evangelizadora de la Iglesia.
Este es solo el comienzo de un apasionante recorrido por la historia, el arte y la espiritualidad dominicana. Os invitamos a acompañarnos en las próximas etapas y, siempre que tengáis ocasión, a visitar personalmente estos lugares, contemplando los conventos e iglesias y conociendo a las comunidades que hoy los mantienen vivos, como la mejor manera de descubrir que su historia no pertenece solo al pasado, sino que sigue siendo una realidad llena de vida y esperanza.
Presentación
Con la llegada del verano comienza un tiempo que
solemos dedicar más al descanso, a compartir más con la familia y los amigos y,
por qué no, descubrir nuevos lugares y dejarse sorprender por la historia y el
patrimonio que nos rodea. Desde Scala
Coeli – Dominicos Córdoba queremos aprovechar este tiempo para
proponeros una nueva actividad a través de nuestro blog.
Os invitamos a realizar un viaje muy especial
durante las próximas semanas. No será un recorrido cualquiera, sino un
itinerario por algunas de las huellas que los dominicos han ido dejando en
España a lo largo de más de ochocientos años. Visitaremos conventos,
monasterios, iglesias y santuarios que forman parte de nuestra historia y que
continúan siendo hoy lugares vivos de oración, cultura, acogida y predicación.
No pretendemos realizar un inventario completo,
porque sería prácticamente imposible. Son muchísimos los lugares que, a lo
largo de los siglos, han estado vinculados a la Orden de Predicadores. Hemos
preparado una pequeña selección, pero creemos que representa muy bien la
riqueza espiritual, histórica, artística y humana que caracteriza a nuestra
familia dominicana.
A lo largo de doce entregas, que publicaremos los
miércoles y sábados, desde mañana 1 de julio hasta el 8 de agosto, festividad
de Santo Domingo de Guzmán, iremos viajando juntos por distintos rincones de
España. Descubriremos lugares donde todavía viven comunidades de frailes o de
monjas dominicas y otros que, aunque ya no las conservan, siguen siendo
testigos de una historia apasionante que merece ser conocida.
En cada uno de estos lugares descubriremos mucho
más que edificios antiguos. Encontraremos historias de hombres y mujeres que
hicieron de la búsqueda de la Verdad, la predicación del Evangelio, la oración, el estudio y el servicio a los demás el centro de su vida. Conoceremos obras de arte,
personajes inolvidables, tradiciones centenarias y comunidades que siguen
manteniendo vivo el espíritu de Santo Domingo de Guzmán.
Nos encantaría que este recorrido despertara
vuestra curiosidad y el deseo de conocer mejor la riqueza de la familia
dominicana. Por eso, si durante este verano tenéis ocasión de viajar, os
animamos a visitar algunos de estos lugares. Pasead por sus claustros,
contemplad sus iglesias, disfrutad de su patrimonio y dedicaos unos minutos al
silencio y a la contemplación. Estamos convencidos de que volveréis con una
mirada diferente y con el corazón enriquecido.
Y para quienes, por diversas circunstancias, no
podáis acercaros in situ, queremos que este blog sea también una ventana
abierta. A través de fotografías, relatos, curiosidades y breves reseñas
históricas os iremos mostrando la belleza, la importancia y la actualidad de
cada uno de estos lugares. Nuestro deseo es que, aunque sea desde la distancia,
podáis conocerlos, apreciarlos y sentiros también un poco parte de esta gran
historia dominicana que continúa viva después de más de ocho siglos.
Esperamos
que disfrutéis de este viaje tanto como nosotros disfrutamos preparándolo.
¡ Mañana comenzamos nuestro viaje desde Santo
Domingo de Scala Coeli, en Córdoba, hasta Caleruega, Burgos ¡