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viernes, 23 de diciembre de 2022

Adviento 2022: Cuarta Semana (23 de Diciembre)

 

Viviendo en oración el Adviento desde Scala Coeli


Antífona mayor de Adviento

Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro,

esperanza de las naciones y salvador de los pueblos:

ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.


Oración

Dios todopoderoso y eterno, al acercarnos a las fiestas de Navidad, te pedimos que tu Hijo, que se encarnó en las entrañas de la Virgen María y quiso vivir entre nosotros, nos haga partícipes de la abundancia de su misericordia.


Reflexión

Desde Cuba recibimos hoy la reflexión de Fr. Raisel Matanzas, OP.

"A quien espera su bien le llega"

A punto de finalizar el Adviento, las lecturas de la liturgia de la Iglesia nos siguen invitando a renovarnos en la esperanza que trae el Salvador. Esta espera exige del cristiano actividad y no pasividad. Y es que el Espíritu Santo, que sopla donde quiere (Cf. Jn 3,8), nos conduce de la mano del Padre y del Hijo hacia horizontes insospechados preñados de novedad. Una novedad que sólo es posible ver a través de los ojos de la fe, aquella que nos hace caer en la cuenta de los milagros de Dios en nuestra vida y de su paso por nuestra historia.

Que Jesús nos encuentre en vela, con un corazón abierto, para abrazarlo en la clara y alegre esperanza de saber que "a quien espera su bien le llega". 


¡¡ VEN, SEÑOR JESÚS, NO TARDES !!

 

 

jueves, 22 de diciembre de 2022

Adviento 2022: Cuarta Semana (22 de Diciembre)

Viviendo en oración el Adviento desde Scala Coeli


Antífona mayor de Adviento

Oh Rey de las naciones y Deseado de los pueblos,

Piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos uno solo:

ven y salva al hombre,

que formaste del barro de la tierra.


Oración

Señor Dios, que con la venida de tu Hijo has querido redimir al hombre sentenciado a muerte, concede a los que van a adorarlo, hecho niño en Belén, participar de los bienes de su redención.

 

Reflexión

En la reflexión de hoy, Fr. Salvador Becoba OP, nos habla de las lecturas de este día, las cuales nos ayudan a ser más humildes, más hospitalarios, más agradecidos. Tanto Ana como María después de recibir por obra de la gracia de Dios, una lo pidió desde muy chica, poder engendrar a una criatura (Ana), y la otra sin pedirlo (María), pero asume la voluntad de Dios. La espera de ellas después del milagro recibido, no se quedaron con las manos cruzadas, sino que fueron al encuentro con los demás, Ana fue a Elí, y María fue a asistir a su prima Isabel.

El Señor está muy cerca, es hora de cambiar nuestro corazón como las protagonistas Ana y María, nuestra espera no tiene que ser pasiva, sino activa. Una espera activa es aquella que busca el bien, la caridad de los demás y de mí mismo. Solo así podremos preparar una morada al Señor que viene a nuestros corazones.

 

¡¡ ÁNIMO, DIOS LES BENDIGA ¡¡

 

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Adviento 2022: Cuarta Semana (21 de Diciembre)

Viviendo en oración el Adviento desde Scala Coeli


Antífona mayor de Adviento

Oh Sol que naces de lo alto,

Resplandor de la luz eterna, Sol de justicia:

ven ahora a iluminar a los que

viven en tinieblas y en sombra de muerte.


Oración

Escucha, Señor, la oración de tu pueblo, alegre por la venida de tu Hijo en carne mortal, y haz que cuando vuelva en su gloria, al final de los tiempos, podamos alegrarnos de escuchar de sus labios la invitación a poseer el reino eterno.

 

Reflexión

Durante estos ya cerca de 28 días nos estamos preparando para acoger, como cada año pero siempre nuevo, la Palabra que se hace carne y viene a habitar en nosotros.

Esperanza, alegría, gozo, ¿no las sientes tú también? ¿quizás también algo de nerviosismo? El camino del Adviento se va acabando, vamos llegando al final, un final que es el COMIENZO.

Cada uno, desde nuestro propio compromiso y situación personal, tenemos que hacerle un sitio a la Palabra, acogerla, sentirla como propia, pero no actuar de forma egoísta y quedarnos con ella, debemos también de proclamarla a los demás, con voz alta y clara y con acciones concretas para que así nos puedan reconocer como discípulos suyos.

Antonio-Jesús Rodríguez

-laico dominico-


 ¡¡ VEN, SEÑOR JESÚS !!

 

 

martes, 20 de diciembre de 2022

Adviento 2022: Cuarta Semana (20 de Diciembre)

 

Viviendo en oración el Adviento desde Scala Coeli


Antífona mayor de Adviento


Oh Llave de David y Cetro de la casa de Israel;

que abres y nadie puede cerrar;

cierras y nadie puede abrir: 

ven y libra a los cautivos

que viven en tinieblas y en sombra de muerte.


Oración

Señor y Dios nuestro, a cuyo designio se sometió la Virgen Inmaculada aceptando, al anunciárselo el ángel, encarnar en su seno a tu Hijo; tú que la has transformado, por obra del Espíritu Santo, en templo de tu divinidad, concédenos, siguiendo su ejemplo, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazón.

 

Reflexión


 Sor Pilar Aparicio, dominica contemplativa, reflexiona hoy con nosotros: Hemos comenzado esta cuarta semana de Adviento. Ya vamos camino para el encuentro de Jesús que nace para llenar nuestra vida de luz y esperanza en un mundo en el que hay tanta oscuridad, dolor, tristeza, desesperanza, vacío y muerte.

Vamos caminando en esta semana última de Adviento en la que abrir nuestro corazón a la más  bonita historia de amor protagonizada por María y José, en la que deberíamos vernos reflejados.

Una historia de amor para un mundo que necesita abrir su corazón y dejar nacer a Dios en él.

Una historia de amor que nos adentra en el misterio de la Vida.

Una historia de amor en la que María y José se fían, abren su corazón para que en él entre aquel que viene a nuestro mundo a llenarlo de Paz, de Amor y Alegría.

María sin dudarlo dijo si al ángel: Hágase en mí. Y José, por amor, acepta a María y al hijo que lleva en sus entrañas.

Es una historia de amor que quizá nos cuesta entender ya que María queda embarazada sin tener relaciones con José, y éste se fía de la voz del ángel que le pide que acoja a María y al niño en su corazón y en su vida.

Los dos se ponen en oración, en silencio y aceptan con alegría la voluntad del Padre.

Que nosotros sepamos abrirnos también a este misterio de amor de vida y de esperanza. Y sepamos comunicarlo a los demás.

Y Bendecir ese amor que se nos da cada día, ese Amor de Dios que entra en lo más profundo de nuestro corazón, que nos llena y nos da las fuerzas necesarias para seguir adelante. Un amor que nos hace Libres y capaces de morir y vivir cada día por Él. Y, desde ese Amor, bendecir a los pobres, a aquel que lo da todo sin pedir nada a cambio. Bendecir a aquellos que nos persiguen e insultan, a quienes nos odian, incluso, aunque pueda costarnos comprenderlo, bendecir a quienes nos matan. Porque Bendecir significa desear y querer incondicionalmente el bien para todos. Bendecir significa invocar la protección divina y, con ella, curar, sanar, cambiar el corazón. Dando nuestra bendición deseamos hacer llegar la Felicidad a todos para que Él entre en cada corazón y lo pueda llenar para siempre de Vida.

Dejaos Mirar por Dios y contemplad el Nacimiento de Jesús, que no es otra cosa que el nacimiento de la Vida. Bendecid y bendecid a Aquél que os lo DA TODO.