Participantes del Curso de Psicología Espiritual junto a Fr. José Antonio Segovia en el Convento de Scala Coeli.
Regla de Oro del
Amor Cristiano: Amor a los Pobres y a los Enemigos
Curso de
Psicología Espiritual
El fin de semana del 2 al 4 de octubre se celebró en el Convento de Santo Domingo de Scala Coeli (Córdoba) la primera de las actividades que esta Casa de oración y espiritualidad dominicana oferta en su interesante programa para el curso 2026-2027. Se trata del Curso de Psicología Espiritual impartido por Fr. José Antonio Segovia. El encuentro estuvo centrado en la «Regla de Oro del Amor Cristiano: Amor a los Pobres y a los Enemigos», abordando la enseñanza evangélica durante estos días intensos de oración, reflexión y convivencia compartida en un ambiente de serenidad y acogida.
Marco Evangélico: El Sermón del Llano (Lc 6, 20-49)
El esquema del curso toma como referencia el Sermón del Llano del Evangelio de Lucas. A diferencia del Sermón en el evangelio de San Mateo, en este pasaje Jesús desciende de la montaña y se sitúa en un lugar llano para enseñar a la multitud. Lucas presenta cuatro bienaventuranzas dirigidas a los pobres, los hambrientos, los que lloran y los perseguidos, e introducecuatro «ayes» o advertencias dirigidas a los ricos y saciados, expresando la inversión de valores entre el sistema del mundo y el Reino de Dios.
La Regla de Oro y el Amor Gratuito (Ágape)
En el
centro del discurso se sitúa la Regla de Oro: «Todo cuanto queráis que os hagan
los hombres, hacédselo también vosotros» (Lc 6, 31). Se reflexionó sobre su
dimensión positiva: empieza tú mismo a preguntar a tu corazón cómo quiere ser
amado y crea, siembra, construye lo bueno, verás como se te devuelve aquello
que necesitas.
Examinó
la necesidad de vivir esta máxima desde la perspectiva del amor Ágape: un amor
unilateral, incondicional y desinteresado que no busca retribución ni
reciprocidad, sino que imita la bondad y la misericordia del Padre Celestial.
Ese ágape divino se pone de manifiesto en todo lo que somos y hemos dado
de amor en nuestra historia.No hay otro camino que el de amar a fondo perdido y
de esa manera alcanzaremos la santidad.
Por éso necesitamos revisar cómo es nuestra relación con Dios para darnos cuenta de que está en mí, de ahí la importancia de no caer en el error de abandonarlo, de ser fieles a su amor.
Aplicación Práctica: Amor a los Pobres y a los Enemigos
• El Amor a los Pobres: basado en el mandato bíblico de cuidar y socorrer al necesitado con hechos y generosidad real, reconociendo que la caridad con el pobre es la prueba del amor a Dios.
• El Amor a los Enemigos: comprendido no como una cuestión de sentimientos o afecto superficial, sino como una actitud constante de benevolencia que incluye cuatro pautas concretas: no hacer el mal, no desear el mal, desear el bien (mediante la oración) y estar dispuesto a hacer el bien y ofrecer el perdón si la ocasión se presenta.
La Bienaventuranza y la Vida Eterna
Puesto que para un cristiano no está todo
hecho, con esta regla de oro hacemos hoy presente esa vida eterna en nuestro
día a día. La vida espiritual es el espacio donde crecemos y aprendemos a amar,
a confiar , a perdonar y a dejarnos transformar porque una vida espiritual que
no vaya por aquí, no es tal.
A partir de las reflexiones de Santo Tomás de
Aquino, Fr. José Antonio abordó la Vida Eterna como la plena saciedad de todo
bien, la unión con Dios y la comunión gozosa con los bienaventurados. El plan
del curso nos invitó a revisar el proyecto de vida espiritual sobre el cimiento
firme de la Palabra y la oración.
Francisca Morales OP