domingo, 11 de diciembre de 2011

Adviento III

Tercer Domingo de Adviento
Jn 1,6-8.19-28
¡Busca la LUZ!

Busca la luz. No te quedes con una pequeña lámpara  o una  linternita. Juan no es la luz. La gente que nos encandila no es la  luz. Nuestros pequeños o grandes ídolos no son la luz.
El Mesías es la LUZ.
La única luz que puede encender nuestra mecha, esa  mecha que busca ser prendida por el que es la LUZ. Esa mecha  que solo queda satisfecha con una LUZ que ilumina en la  oscuridad, que vence a la muerte, que elimina los odios, que nos concede la paz, que guía a aquellos que quieren adentrarse en el camino único de Belén. Y lo hace desde la alegría del brillo que ofrece el Amor.


Oración:
Tú eres nuestra luz. Que no te cambiemos a Ti por luces fluorescentes o destellantes. Tu luz es la única que nos hace ver, que nos guía hacia Belén.