domingo, 4 de diciembre de 2011

Adviento II

Segundo Domingo de Adviento
Mc 1,1-8
¡Ponte en camino!

Al que prepara el camino al Mesías, Juan el Bautista, le toca barrer los caminos, quitar obstáculos, limpiar, arreglar la senda para que se pueda transitar sin dificultad. Copiémonos de Juan.  Vayamos detrás de él con nuestra vela, intentemos prender luz  de la llama de su profunda fe. ¡Pongámonos en camino, con  ánimo, incansablemente! Merece la pena el esfuerzo.
No podemos quedarnos parados. Con el Bautista aprendemos a no ser protagonistas sino servidores, gente que señala dónde está Belén, dónde está el misterio del Dios que se encarna y se hace pobre para compartir nuestra vida. La esperanza del Adviento nos impulsa, es dinámica, no se puede quedar quieta. ¡Adelante!


Oración:
¡Adelante! Adelante con sueños, dificultades, promesas, deseos, retos… Adelante en el camino hacia Belén.  Que nadie nos pare. Preparémonos por las sendas de la oración y de la entrega.