viernes, 30 de diciembre de 2011

Oraciones para fin de año

1. Primer modelo: "Oración de un creyente desconcertado"

Señor, antes de entrar en el bullicio y aturdimiento del fin de año, 
quiero esta tarde encontrarme contigo despacio y con calma.

Son pocas las veces que lo hago. 
Tú sabes que ya no acierto a rezar. 
He olvidado aquellas oraciones que me enseñaron de niño 
y no he aprendido a hablar contigo de otra manera más viva y concreta.

Señor, en realidad, ya no sé muy bien si creo en ti. 
¡Han pasado tantas cosas estos años! 
Ha cambiado tanto la vida y he envejecido tanto por dentro... 
Yo quisiera sentirte más vivo y más cercano. 
Me ayudaría a creer. Pero me resulta todo tan difícil...
Y, sin embargo, Señor, yo te necesito. 
A veces me siento muy mal dentro de mí. 
Van pasando los años y siento el desgaste de la vida. 
Por fuera todo parece funcionar bien: 
el trabajo, la familia, los hijos. 
Cualquiera me envidiaría. 
Pero yo no me siento bien.

Ya ha pasado un año más. 
Esta noche comenzaremos un año nuevo, 
pero yo sé que todo seguirá igual. 
Los mismos problemas, las mismas preocupaciones, 
los mismos trabajos. Y así, ¿hasta cuándo?

¡Cuánto desearía poder renovar mi vida desde dentro! 
Encontrar en mí una alegría nueva, 
una fuerza diferente para vivir cada día. 
Cambiar, ser mejor conmigo mismo y con todos. 
Pero la experiencia me dice que no puedo esperar grandes cambios. 
Estoy demasiado acostumbrado a un estilo de vida. 
Ni yo mismo creo demasiado en mi transformación.

Por otra parte, 
tú sabes cómo me dejo arrastrar por la agitación de cada día. 
Tal vez por eso no me encuentro casi nunca contigo. 
Tú estás dentro de mí y yo ando casi siempre fuera de mí mismo. 
Tú estás conmigo y yo ando perdido en mil cosas.

Si al menos te sintiera como mi mejor amigo... 
A veces pienso que eso lo cambiaría todo. 
Qué alegría si yo no te tuviera esa especie de temor 
que no sé dónde brota, pero que me distancia tanto de ti...

Señor, graba bien en mi corazón 
que tú hacia mí sólo puedes sentir amor y ternura. 
Recuérdame desde dentro que tú me aceptas tal como soy, 
con mi mediocridad y mi pecado, 
y que me quieres incluso aunque no cambie.

Señor, se me va pasando la vida, 
y a veces, pienso que mi gran pecado 
es no terminar de creer en ti y en tu amor. 
Por eso, esta noche yo no te pido cosas.

Sólo que despiertes mi fe, 
lo suficiente para creer 
que tú estás siempre cerca y me acompañas.

Que a lo largo de este año nuevo no me aleje mucho de ti. 
Que sepa encontrarte en mis sufrimientos y mis alegrías. 
Entonces tal vez cambiaré. Será un año nuevo.






2. Segundo modelo: "Oración de fin de año"

Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de Ti.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.


Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que estén más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado. Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo.

También por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios nuevamente te pido perdón.

En los próximos días iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te presento estos días que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.

Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que, cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí encuentren en mi vida un poquito de TI.

Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad. Amén


3. Tercer modelo: "Oración en la cena de fin de año"

Padre, en esta noche de oración al final del año, estamos aquí, ante Ti compartiendo este tiempo de paz contigo. Somos tus hijos, y nos da felicidad tenerte a Ti como Padre. Te agradecemos este año que termina, con todo lo que hemos vivido, lo bueno y lo malo, porque en todo hemos podido experi­mentar la llamada de tu amor. Y te agradecemos también todo lo que tenemos ante nosotros: nuestro futuro en este mundo y nuestro futuro en el Reino que Tú nos prometes.

Padre, al terminar este año, y disponiéndonos a empe­zar el nuevo año 2012, te pedimos que estés siempre con nosotros y con todos nuestros  familiares y amigos.

Te pedimos, muy especialmente, que muestres tu rostro lleno de ternura a todos los que sufren por la guerra o por el hambre, por la falta de justicia o de libertad; y a todos aquellos que viven sin esperanza,  hundidos en el dolor o en el mal. Libéralos, Padre, y haznos a nosotros colaboradores de esta libera­ción.

Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, nuestro hermano y amigo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

Como hijos de Dios, como hermanos de todos los hombres, oramos como Jesucristo nos enseñó, llenos de fe, esperanza y amor: Padre nuestro...

Hermanas y hermanos, con los mejores deseos para el año que comienza, nos damos fraternalmente la paz...


4. Cuarto modelo: Celebración de las mercedarias de Bérriz
5. Quinto modelo: Tres celebraciones de fin de año 
6. Sexto modelo: Vigilia de oración en fin de año
7. Séptimo modelo: Vigilia de oración (Hijas de la Caridad)
8. Octavo modelo: Celebración contemplativa de fin de año