domingo, 18 de diciembre de 2011

500 años del sermón de Antón de Montesino

(El cuarto Domingo del Adviento de 1511 tuvo lugar en la Isla de La Española (actual Santo Domingo) un hecho que ha pasado a la Historia con el nombre de "Sermón de Montesino")

El hecho histórico que ahora cumple 500 años se refiere al sermón dirigido dentro de la ceremonia eucarística de dicho día por Fray Antón de Montesino, en nombre y representación de todos los miembros de la comunidad de frailes de la Orden de Predicadores --dominicos--, que un año antes había llegado a la Isla de La Española con la misión de evangelizar, anunciar la Buena Noticia y establecer un puente entre el Nuevo Mundo y España. En dicho sermón se denunciaba la situación de explotación y sometimiento a tratos inhumanos a que estaban siendo sometida la población indígena por parte de los conquistadores venidos de España.

Para tal cuestión, la comunidad de frailes dominicos aprovechó que en la eucaristía de dicho domingo se leía el evangelio de San Juan donde "los fariseos enviaron a preguntar a San Juan Bautista quién era y él les respondió con palabras del profeta Isaías: "Yo soy la voz que clama en el desierto" (como consecuencia de los ciclos litúrgicos actualmente vigentes, en este adviento de 2011 esta lectura fue leída el pasado domingo).

Los colonizadores consideraban a los nativos seres inferiores por estar menos desarrollados y también por no estar bautizados. Por su parte, los frailes dominicos, siguiendo la doctrina de santo Tomás de Aquino, consideraban que la dignidad y la grandeza de todo ser humano nacen del hecho de ser persona y, por ello, tanto los colonizadores-cristianos, como los indígenas-no cristianos, tenían derechos inviolables. De ahí las cuestiones directas incluidas en el sermón: "¿Estos nos son hombres? ¿No tienen animas racionales?". Por otra parte, los dominicos, en contra de la opinión de los conquistadores, consideraban que el bautismo no daba privilegios frente a los no bautizados; al contrario, impone deberes: "¿No estáis obligados a amarlos como a vosotros mismos?, y ¿qué cuidado tenéis de quien los adoctrine y que conozcan a su Dios y creador, sean bautizados, oigan misa, guarden las fiestas y domingos?".


Este hecho tuvo una gran relevancia en su tiempo, sobre todo desde que es recogido por Fray Bartolomé de las Casas en su libro "Historia de las Indias". Tanto es así que el propio Rey Fernando se vio en la necesidad de estudiar en profundidad el asunto, y estableció en Burgos una junta de juristas y teólogos que examinaron las quejas en el gobierno de Las Indias y trataron de elaborar unas leyes que acallaran todas las voces y resolvieran las dificultades. Se llegó así a un conjunto de normas que constituyen el primer cuerpo legislativo sobre la colonización de los países americanos, promulgadas el 27 de diciembre de 1512. Estas leyes, como también las adiciones que las mejoran y que se elaboraron en Valladolid en 1513, se ocupan de cuestiones referentes al trabajo y a la buena convivencia de españoles e indios.

El compromiso con la justicia y la solidaridad, produjo un grito profético de aquellos dominicos de la Isla de La Española que tuvo consecuencias fundamentales para la historia de aquel Nuevo Mundo en cuanto al modo de desarrollar desde ese instante la teología, la filosofía, la moral, el derecho, la evangelización, etcétera. Tanto es así que esta acción ha supuesto, al decir de los estudiosos, el origen del moderno derecho de gentes.

Aquellos dominicos utilizaban el evangelio para dar a conocer la dignidad de las personas, ya que en el evangelio, en el ejemplo de la persona y acciones de Jesús, se encuentra recogido todo el compendio de lo que debe ser la persona humana para todas los demás.

Tan de actualidad sigue siendo el anuncio del evangelio, que el tema de la próxima asamblea general del sínodo de los obispos, convocada para su celebración entre el 7 y el 28 de octubre de 2012, es "La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana". En el texto recientemente publicado donde se presentan las orientaciones o "lineamenta" para el próximo sínodo se dice: "En el amplio contexto sobre la misma, una atención particular es reservada al anuncio de la Buena Noticia a las personas y a los pueblos que todavía no conocen el evangelio de Jesucristo. A ellos se dirige la missio ad gentes . ...Transmitir la fe significa esencialmente transmitir las Escrituras, principalmente el evangelio, que permiten conocer a Jesus".

Finalmente mencionar que el capítulo general de los Dominicos, celebrado el pasado año en Roma, hizo la siguiente petición: "Pedimos a los hermanos de toda la orden que el IV Domingo de Adviento se lea o se predique en todas las iglesias dependientes de la orden el sermón pronunciado por Antonio de Montesinos en la Española el IV Domingo de Adviento del año 1511, que sea como una memoria colectiva de este acontecimiento que defendió, en nombre de la Iglesia, la dignidad humana". En tal sentido, en la iglesia del convento de Santo Domingo de Scala Coeli, de Córdoba, en la eucaristía de las 12:00 de la mañana, se celebrará un acto de recordatorio de dicho acontecimiento.

ANTONIO JESUS Rodríguez Hernández 
Licenciado en Derecho. Miembro de la Fraternidad de laicos dominicos