domingo, 29 de mayo de 2011

Viviréis

“Vosotros viviréis,  porque yo vivo”
Jn 14,15-21
¿Acaso queremos otra cosa más que vivir?  Nos movemos inconscientemente por vivir bien, por vivir más y hacerlo mejor. Por defender nuestra vida y darle calidad. Hay gente para quienes la vida es un tormento continuo. Pero nadie quiere dejar de vivirla… En cristiano, vivir, no tiene límites. Llevamos en nuestros “genes” la vida del Resucitado. Por encima del tiempo limitado, por encima de la fragilidad física o del dolor moral que se llama pecado. Por encima de tristezas o rutinas… ¡Estamos llamados a vivir como Jesús, el Hombre eternamente vivo! Su vida, en calidad y en inmortalidad, es para nosotros una promesa para el futuro, pero también un reto para el presente. ¿Qué estoy haciendo para que mi vida sea más digna, más plena, y para que sea así también la vida de mis hermanos? Con Jesús no nos amenaza la muerte, sino que nos seduce la vida…