miércoles, 25 de mayo de 2011

Unidos

“El que permanece unido a mí da mucho fruto”
Jn 15,1-8
Si una rama decide separarse del tronco, o el tronco de la raíz, o la flor de la rama, el fruto se frustra. Y se frustra la planta misma. Los aspectos esenciales de la vida (el amor, la felicidad, el ser o el hacer) funcionan dentro de una gran cadena. Todo en el universo es un inmenso mecanismo donde todo influye en todo, de tal forma que nada existe por un solo ser, por un solo movimiento. Unidos somos lo que estamos llamados a ser. Solos nos perdemos, no llegamos lejos. Ni el orgullo o el individualismo hacen crecer a un ser humano. La Pascua crea en sí una cadena de vida que se contagia, que genera más vida. Así como la primavera despierta a la naturaleza entera a modo de coro… Piensa en este día… ¿de quién recibes vida pascual? ¿a quién la estás dando? Que seas hoy de los que unen, no de los que separan…