sábado, 21 de mayo de 2011

Obras

 “El que cree en mí  hará las obras que yo hago”
Jn 14,7-14
El objetivo de la vida, para mucha gente, (tal vez para nosotros) consiste en hacer grandes obras. La Historia no guarda los nombres de aquellos que pasaron por ella sin hacer nada interesante. Sencillamente no existieron. Para algunos no llegar a hacer nada serio supone una frustración o fracaso… A lo largo del día hacemos cientos de pequeñas obras de manera habitual. Buenas o malas. Sin apenas dejar huella. Pero imprescindibles. Las obras de Jesús tenían mucho de humanidad, de cercanía, de reconciliación y sanación. Obras pequeñas que adelantaban el Reino. Miraban a la persona y a su bien. Nunca pretendió el Maestro tener una placa, una escultura o un nombre en letras doradas. Las obras de Cristo, sencillas y humanas, son las que estamos llamados a realizar. La grandeza de nuestra vocación pascual se esconde en los detalles pequeños. ¿Qué puedes hacer hoy para prolongar las obras del Resucitado?