lunes, 9 de mayo de 2011

Esplendor en Santo Domingo

La hermandad de San Álvaro celebró ayer con éxito la tradicional romería, marcada por la actualidad electoral.

El caminito de Santo Domingo estuvo ayer marcado por la diatriba electoral. Los principales candidatos en discordia se dieron ayer cita en la ermita de Scala Coeli, en el que se volvió a ver a la ex alcaldesa, Rosa Aguilar, acompañada del presidente de la Federación de Peñas Cordobesa, Francisco Castillero. Pero la jornada tenía para la mayoría de los asistentes mucho más de tradición y de cumplimiento con un rito popular transmitido de generación en generación que de campaña previa a la cita con las urnas.

El buen tiempo fue un aliado para que las carrozas que partieron a primera hora de la mañana de La Victoria, como es habitual, que se aproximaron con un ritmo decidido hacia el santuario rodeadas de caballistas y de peregrinos a pie, que a esas horas ignoraban que la ermita se iba a convertir en una múltiple plataforma electoral. Eso era lo de menos. Lo de más eran los cantos de Ramón Medina, las alegres charlas mientras se contemplaba la naturaleza, que verdeaba espléndida conforme el cortejo avanzaba en su recorrido.
Más allá de las curvas del camino, más allá del cansancio y de la fatiga quedaba la ermita, en la que el prelado de Su Santidad Miguel Castillejo ofició la misa a mediodía como es habitual cada vez que se celebra la romería. Fue entonces cuando comenzaron a llegar los candidatos a la Alcaldía, una vez que ya habían protagonizado algunos actos con sus respectivos partidos. LLegó la hora al poco de entregar los galardones a las mejores carrozas. El galardón especial fue para la Peña San Lorenzo; el primer premio para el Coro Alminar; el segundo para Los de Santiago; el tercero para El Minarete; el cuarto para la Fuente de la Salud; y el quinto para Fátima 92.

La jornada concluyó al anochecer con los últimos romeros dejando la ermita de Scala Coeli. Atrás quedaban horas de confraternización, de reencuentro con la fe y de contacto con la naturaleza. Atrás quedaba la satisfacción por haber cumplido con la tradición aprendida y mantenida desde la niñez en el lugar en el que según los anales se celebró el primer vía crucis de la historia de la humanidad.

(Noticia aparecida en ABC)