sábado, 7 de mayo de 2011

Calma

“¡Soy yo! ¡no tengáis miedo!”
Jn 6, 16-21
La noche, la tempestad, la barca que tiembla, la experiencia de sentirnos demasiado solos… Aunque cambien las circunstancias concretas, los sentimientos se nos repiten con frecuencia. ¡Cuántas veces nos hemos sentido como aquellos discípulos muertos de miedo! Las noticias nos disgustan y nos abruman; los acontecimientos humanos nos decepcionan con frecuencia. Nuestro interior parece en ocasiones una tempestad imposible de calmar. Y nos invade la soledad: ¿hay alguien ahí que camine junto a nosotros? Párate de vez en cuando. Pide a Dios que detenga tus tormentas, y déjale hacer a Él. Ahonda, mira hacia adentro. La paz que tanto anhelas no está muy lejos de ti. Se encuentra en tu adentro. Permite que en tu mar se haga la calma… ¿Te atreves a repetir, a lo largo del día de hoy, la palabra de Jesús? “Soy yo, estoy cerca, no tengas miedo”...