sábado, 28 de mayo de 2011

Mundo

“Vosotros  ya no sois del mundo”
Jn 15, 18-21
Para san Juan, el evangelista, el mundo siempre tiene una connotación negativa. Es el lugar donde la fe se cuestiona, donde se lucha, donde sólo existen dificultades. El cristiano se debe poner una coraza para sobreponerse al mundo y a sus efectos. Para Jesús el mundo es el lugar donde encarnarse, poner la tienda y descalzarse…  Con frecuencia criticamos todo lo que vivimos, la sociedad, la política, los nuevos valores y comportamientos… ¡Todo nos parece tan crítico y amenazante! El mundo es el lugar más amado de Dios, el mismo en que decide poner su tienda. Al mundo, nueva Galilea, envía el Resucitado a los suyos. Somos del mundo y estamos en el mundo, pero para cambiar el mundo desde dentro. Afina y suaviza hoy tu mirada sobre la realidad exterior. Y piensa qué hay de positivo en aquello que te rodea, y qué estás haciendo por hacer del mundo un hogar de resurrección.