jueves, 30 de junio de 2011

Oración de fin de curso


Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad,

tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este curso quiero darte gracias por todo aquello que recibí de ti.
Gracias por la vida y el amor, por la familia y los compañeros,
por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este curso, el trabajo que pude realizar
y las personas que pasaron por mis manos y lo que en ellas pude construir.
Te presento a quienes a lo largo de estos meses amé,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los más cercanos a mí y los que estén más lejos,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar,
con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor, hoy quiero pedirte perdón:
perdón por el tiempo perdido, por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
y perdón por vivir sin entusiasmo…
Por todos mis olvidos, mi silencio ante la injusticia, nuevamente te pido perdón.

En los próximos días comienza el tiempo del descanso.

Detengo mi vida ante ese tiempo merecido y necesario
y te presento estos días y las personas que me acompañarán.

Hoy te pido para mí y los míos

la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
Quiero vivir con optimismo y con bondad llevando a todas partes
un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra tú mis oídos a toda falsedad
y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno.
Que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.