viernes, 1 de julio de 2011

Mi único refugio

Corazón Sagrado de Jesús:
corro y vengo a Ti
porque Tú eres
mi único refugio,
mi única y segura esperanza.

Tú eres el remedio de todas mis enfermedades,
el alivio de todos mis dolores,
la reparación de mis faltas,
el que completa todas mis carencias,
la certeza de todas mis dudas,
la fuente infalible e inagotable
de luz, fuerza, constancia y bendición.

Estoy segura que Tú no te cansarás de mí
y no dejarás de amarme, ayudarme y protegerme,
porque me amas con un amor infinito.

Ten piedad de mi, Señor,
según tu gran misericordia
y haz de mi, en mi y por mi
todo lo que tú quieras,
pues me abandono a Ti
con plena y total confianza
de que Tú no me dejarás jamás.

Así sea.

Santa Magdalena Sofía Barat