lunes, 4 de julio de 2011

Cuando llegue al umbral de tu puerta...


Cuando llegue al umbral de tu puerta, Señor....
me mirarás a los ojos.
Y yo estaré ante ti con mis manos vacías
y mi corazón lleno de nombres;
con mis pies desnudos,
cargados de mil caminos recorridos.
Así te hablaré
del camino de mis sueños cumplidos
y de aquellos que quedaron sin cumplir;
de mis esperanzas e ilusiones.


Con algo de vergüenza, Señor,
recordaré mis caídas y mis cansancios,
aquellas noches de desasosiego y desaliento.
Y las veces que extravié el camino.
Me asombraré de tu mirada y descubriré
que siempre me ha acompañado
transformando mis límites en posibilidades,
mi debilidad en fuerza.
Y veré cómo en mil ocasiones,
ella me levantó de mis caídas.

Cuando llegue al umbral de tu puerta, Señor,
me mirarás a los ojos y, con la mirada,
nos diremos tantas cosas...
Pero sé que aquel día,
sólo me preguntarás:
¿Has amado?