viernes, 13 de abril de 2012

Es el Señor

Jesús les dice: 
«Muchachos, ¿tenéis pescado?»
Ellos contestaron: 
«No.»
Él les dice: 
«Echad la red a la derecha de la barca 
y encontraréis.»
La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, 
por la multitud de peces. 
Y aquel discípulo que Jesús tanto quería 
le dice a Pedro: 
«Es el Señor»


A veces no te reconozco en mi vivir cotidiano, 
estoy distraído en otras cosas 
y creo que vivo sin ti, 
me envuelven las tareas y la vida, 
voy dejándote a un lado y me privo de tu presencia.

Tú me sales al encuentro siempre, 
me recuerdas que estás a mi lado 
y que contigo no tengo nada que temer, 
porque me fortaleces y me guías.

Cuando me asusto, me quejo o me lamento, 
tú me ayudas, me recuerdas que no estoy solo, 
me animas a seguir volcándome 
en las tareas y a trabajar a tu lado cada día.

Quiero ser como Pedro, 
el discípulo que te reconoce y sale tras de ti, 
que se moja y se lanza a tu encuentro 
para vivir en la plenitud de tu amistad.


Para ti todos somos importantes, Señor. 
Tú iluminas nuestra vida, 
nos rescatas de la mediocridad 
y nos llenas de alegría y gozo.
-         Revisa los temores y agobios que vives 
en este momento de tu vida.
-         Presenta al Señor tus preocupaciones y miedos.
-         Ora con tu agenda, 
y escucha al Señor que te abre los ojos y te da pistas de vida.




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