jueves, 19 de abril de 2012

El tiempo del Dios de la Vida


Éste es el tiempo del Dios de la vida.
De la vida dada y de la vida realizada.
De la gloria de Dios y de nuestra dignidad perdida.

Es tiempo de presencias y encuentros,
de paz, comidas y abrazos,
de corazones encendidos y trajes blancos,
de envío a rincones lejanos...


Es el tiempo de la experiencia,
del paso del Señor por todas las tierras
por todos los rincones,
por todas las personas.

Tiempo de flores, sueños y utopías,
de gritos, cantos y aleluyas.
Tiempo de baños e inmersiones,
de confesiones sinceras y comuniones
para ser personas nuevas.
¡Tiempo divino para el ser humano en camino!

Es tiempo de primavera florecida,
de liberación, profunda y definitiva,
de cadenas, amuletos y miedos,
de señores antiguos y nuevos,
para sentir y vivir la vida.

F. Ulibarri