sábado, 2 de agosto de 2014

BEATA JUANA DE AZA



Hoy, 2 de agosto, la Iglesia recuerda a la beata Juana de Aza,  madre de santo Domingo.

De ella se resalta la compasión para con los necesitados, generosidad y, sobre todo, profunda piedad. Daba a manos llenas de lo suyo.

Un ejemplo de ello es el caso en el que contemplando la angustia de los necesitados, en ausencia de su esposo, repartió un  tonel que tenía lleno de vino "muy célebre en aquel lugar". Cuando don Félix volvía a Caleruega, le salieron al encuentro sus vecinos, quienes le comunicaron lo del vino distribuido entre los pobres. Cuando llegó a su casa, acompañado de los vecinos, pidió a su esposa que le sirviera vino de la cuba.

Entrando en la bodega, y puesta de rodillas, rogó al Señor,  diciendo: "Señor Jesucristo, aunque no soy digna de ser escuchada por mis méritos, atiéndeme por tu siervo, mi hijo, a quien he consagrado a tu servicio", pues la madre era sabedora de la santidad de su hijo. 

Levantándose llena de confianza,  se dirigió al tonel y lo encontró rebosante de vino exquisito. Dando gracias a Dios de todo bien, hizo repartir de aquel vino a su marido y a los demás presentes. Todos quedaron admirados.

Respecto al nacimiento de santo Domingo, Constantino de Orvieto, en su obra "Narración sobre santo Domingo" menciona que tuvo su origen en la parte occidental de España,  a saber, en una cierta villa llamada Caleruega,  de la diócesis de Osma.  Su padre se llamaba Félix y su madre Juana. 

Su madre, antes de concebirlo,  tuvo conocimiento acerca de lo que sería en el futuro. Oráculos divinos le anticiparon, no sólo hechos venideros, sino también el significado de semejantes hechos. Vio en sueños que gestaba en su vientre un cachorro que llevaba en la boca una tea encendida. Una vez salido del vientre prendía fuego a toda la faz de la tierra. ¿Qué se debe entender con esto? No lo ignora quien recuerde el testimonio de la Sagrada Escritura. El predicador está representado por un cachorro. La Palabra de Dios, empero, por una antorcha.