martes, 12 de junio de 2012

Mirándote a cara descubierta



Te adoro con amor, Dios oculto,
que bajo estas figuras te has quedado;
a Ti mi corazón se entrega entero,
porque entero al mirarte desfallece.

Los sentidos en Ti se engañan,
y el oído tan solo es de fiar;
creo lo que habló el Hijo de Dios,
su Palabra es palabra de Verdad.

En la Cruz se ocultaba la divinidad,
aquí la Humanidad también se esconde;
creyendo de verdad en una y otra,
te pido lo que pidió el buen ladrón.


Jesús, a quien contemplo hoy escondido,
te ruego que se cumpla mi deseo:
que mirándote a cara descubierta,
pueda yo ver la dicha de tu gloria.
Amén.


Adoro te devote, latens déitas,
que sub is figuris vere látitas.
Tibi se cor meum totum súbiicit,
quia te contémplans totum déficit.

Visus, tactus, gustus in te fállitur,
sed audítu solo tuto créditur;
credo quidquid dixit Dei Filius:
nil hoc verbo veritátis vérius.

In Cruce latebat sola déitas,
at hic latet simul et humánitas;
ambo tamem crédens atque cónfitens,
peto quod petivit latro póenintens.

Iesu, quem velatum nunc aspicio,
oro, fiat illud quod tam sítio;
ut te reveláta cernens fácie,
visu sim beátus tuae glóriae.
Amen.

"Adorote devote", de Santo Tomás de Aquino, OP