jueves, 19 de octubre de 2023

REZANDO EL ROSARIO DESDE SCALA COELI - Día 19



Misterios del Santo Rosario


Tercer Misterio Luminoso: El anuncio del Reino de Dios

"El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en el Evangelio". (Mc 1, 15).


Reflexión:


      El Rosario, centrado en el Crucifijo que lo empieza y lo termina, es algo más que contar las Avemarías; es contemplación y anuncio del Evangelio y oración por la conversión propia y del mundo.

     El tercer Misterio Luminoso nos invita a reflexionar sobre el Anuncio de la llegada del Reino con la gracia y la tarea de la propia conversión. Convertíos porque ha llegado el Reino de Dios.(Mt 3,2).

     Jesús comenzó a proclamar la Buena Nueva de Dios: Convertíos porque el Reino de los cielos ha llegado. Mt 4,17.

     En la primera misión de los Doce Jesús les encarga proclamar que el Reino de Dios está cerca (Mt 10,7) y ellos predicaron que se convirtieran (Mt 10,7).

    El Reino de Dios se concreta en el proyecto salvífico divino sobre el hombre. Hay dos estadios, uno terreno que ya ha comenzado con la venida de Cristo, y en el que estamos inmersos por nuestra pertenencia a la Iglesia; y otro escatológico, culminación del actual que se iniciará con nuestra entrada en la posesión de Dios, cuando Cristo entregue al Padre el Reino terreno.

     Hay tres condiciones para entrar en el estadio terreno del Reino: Conversión, siempre estamos necesitados de cambio del corazón, cambiar de ruta y rectificar nuestros camino; Aceptación de la oferta divina donde la iniciativa parte gratuitamente de Dios; y la Recepción del Bautismo, aceptando la vida y el don del Reino Cristo : Buscándolo por encima de todo, pidiéndolo al Padre, cumpliendo la voluntad de Dios; haciendo fructificar los talentos recibidos, siendo pobres de espíritu, aguantando las persecuciones por el nombre del Señor, empleando en favor de los demás los bienes materiales, haciendo obras de misericordia con los hermanos

    Pido y realizo la propia conversión : “Hágase en mi según tu Palabra.


Fr. José Antonio Segovia, OP

Convento de Santo Domingo de Scala Coeli 
- Córdoba-


* Padrenuestro.

* Diez Avemarías

* Gloria.

miércoles, 18 de octubre de 2023

REZANDO EL ROSARIO DESDE SCALA COELI - Día 18

 


Misterios del Santo Rosario



Primer Misterio Glorioso: La Resurrección del Señor

“Al alborear el primer día de la semana, fueron María la Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Un ángel del Señor dijo a las mujeres: Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí. ¡Ha resucitado! Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos: Ha resucitado” (Mt 28, 1-8).


Reflexión:


    El Santo Rosario es un arma espiritual que combate la maldad, quien reza el Rosario aleja el mal de su vida y de la vida de las personas por las que intercede, pues recitar las Ave María es rememorar afectuosamente el momento en que se inicia nuestra Historia de Salvación, y repetirle al Demonio su fallido intento de destruir la humanidad.

     Precisamente la Resurrección de Jesucristo nos habla de hasta dónde llega la Salvación que nos ofrece sin límites, los hijos de Dios no estamos destinados ni a la tiniebla ni a la muerte, sino que hemos sido convocados a vivir en Verdad para heredar una Vida en plenitud.

    Una vida plena que en nuestro ahora significa la curación de heridas profundas, la sacudida del inmovilismo espiritual, la dotación de razones que nos ayudan a comprender y acoger la fe, que despierta nuestra capacidad de creer a pesar del individualismo creciente, una vida plena que nos humaniza y nos invita a ser hermanos de todos.

    A nuestra sociedad, a la que parece molestarle las voces que hablan de valores evangélicos, que parece ofenderle lo eclesial, lo religioso, a este mundo nuestro le hace falta más que nunca experimentar al Resucitado. Los creyentes, quienes rezamos diariamente el Rosario, estamos llamados a ser una prolongación de Cristo Resucitado, pues hemos sido colocados ahí donde nos encontramos como faros que brillan por la gracia recibida del Espíritu del Resucitado.

    ¿En nuestro hoy, en nuestra vulnerabilidad estamos dispuestos a vivir la Vida de Jesucristo Resucitado?¿ Nos hacemos conscientes de la gran responsabilidad que adquirimos al llamarnos hijos de Dios? ¿Somos kerygma para los demás?


Hna. Natalia Abata Minda, OP
Dominicas del Santísimo Sacramento 
- Jerez de la Frontera (Cádiz) -


* Padrenuestro.

* Diez Avemarías

* Gloria.

martes, 17 de octubre de 2023

REZANDO EL ROSARIO DESDE SCALA COELI - Día 17


 

Misterios del Santo Rosario


Quinto Misterio Doloroso: La crucifixión y muerte de Jesús


«Llegados al lugar llamado "La Calavera", le crucificaron allí a él y a los dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: "Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen"... Era ya eso de mediodía cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la media tarde. El velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito dijo: "Padre, en tus manos pongo mi espíritu" y, dicho esto, expiró» (Lc 23, 33-46).


Reflexión:


     Llegados al Gólgota, crucificaron al Señor. La cruz es el lugar donde Dios pone de manifiesto todo su amor por los hombres. La crucifixión del Señor antes que un hecho histórico, que lo es, es todo un acontecimiento, es el punto más alto de la revelación de Dios. En la crucifixión y muerte de Jesús, el Señor, los cristianos somos conscientes de quién es nuestro Dios, o mejor aún, en la crucifixión y muerte de Jesús, los cristianos experimentamos quien es Dios para nosotros, como quiere Él que vivamos, que lo sintamos cerca de nosotros y entre nosotros. En la cruz, Dios se muestra solidario con todos los que padecen cualquier tipo de sufrimiento y, más aun, con aquellas personas que se sienten atadas al dolor y a la enfermedad. En la cruz aparece Dios Padre sensible, hasta el extremo, ante el dolor que provoca la injusticia, la intolerancia, la intransigencia, el paro laboral, la desorientación en la vida… En la cruz, Dios se muestra como misericordioso. Un Dios que asume como propio el dolor de los hombres.

      Decía Santo Tomás que es propio de Dios usar misericordia, y, en esto, especialmente, se manifestaba su omnipotencia. En la cruz, Dios aparece como el Dios de la misericordia. Sabemos que en hebreo, el término “rahum” (misericordioso) está relacionado con el término “rehem” que significa, seno materno. Esta vinculación quiere decir que el lugar de donde nace la misericordia de Dios es un lugar de ternura, de comprensión, de perdón… la misma ternura, comprensión y perdón que la madre siente por sus hijos. Como siente la madre por sus hijos, así siente el Señor por su pueblo.

      El origen de la misericordia es el seno materno de Dios y la fe es la respuesta confiada del hombre a este amor materno de Dios. En la cruz, se encierra todo el misterio del amor materno de Dios a los hombres. En la cruz, fue Dios quien crucificó todo lo que esclavizaba a los hombres y ésta es la gran victoria de la cruz.

     ¿Somos nosotros sensibles ante el sufrimiento de los hombres? ¿Tenemos entrañas de misericordia? ¿Tenemos “corazón”? ¿Sentimos el amor materno de Dios en nosotros?


Fr. Benito Medina Carpintero OP
Convento Santa Cruz la Real – Granada


* Padrenuestro.

* Diez Avemarías.

* Gloria.

lunes, 16 de octubre de 2023

REZANDO EL ROSARIO DESDE SCALA COELI - Día 16


 

Misterios del Santo Rosario


Quinto Misterio Gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.


«Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres...

Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas» (Lc 2, 41-47)


Reflexión:

Dos interrogantes entre la Madre y el Hijo

     Jesús, María y José suben a Jerusalén para la fiesta de Pascua. Pero en el viaje de regreso, los padres se dan cuenta de que su hijo, de 12 años, no está en la caravana. Angustiados, desconcertados desandan el camino, lo buscan y preguntan hasta dar con él en el templo. Es un encuentro marcado por dos interrogantes:

1. Hijo, ¿por qué has hecho esto con nosotros?, tu padre y yo, angustiados te hemos estado buscando.

2. La respuesta del Hijo: ¿pero no sabíais que debo ocuparme de las cosas de mi Padre? (Lc 2, 48).

     ¿Qué sentimientos se despertarían en el corazón de la Madre? Se podría haber preguntado: ¿Yo, que soy su madre, qué pinto aquí? Sin embargo, ella conservaba todo esto en su corazón, lo dejaba reposar y madurar. Así le fue posible transmitirlo más tarde a los discípulos, a la Iglesia.

     Todavía no ha comprendido que el Hijo es de ella, pero no es para ella y deberá someterse a una pérdida más dolorosa. En vez de perderlo tres días lo perderá durante tres años. Jesús, su Hijo, estará lejos, no enviará noticias, no recibirá a los parientes que fueron a preguntar por él.

     Nosotros por experiencia sabemos que a Dios no es fácil entenderlo, “sus caminos no son nuestros caminos” (Is 55, 8); lo único que podemos hacer es amarlo y aceptar su manera de actuar. “Lo entenderás más tarde…” (Jn 13, 7).

     No entender y sin embargo dar el propio asentimiento, es la razón constitutiva de la fe cristiana. El Hijo mismo no llegará a comprender en la cruz por qué el Padre le ha abandonado.

    En la familia de Nazaret nunca ha faltado el asombro, ni siquiera en un momento dramático como el de la pérdida de Jesús: es la capacidad de sorprenderse ante la gradual manifestación del Hijo de Dios.

     Jesús volvió con ellos a Nazaret y crecía en sabiduría, en edad y en gracia delante de Dios y de los hombres (Lc 2, 51-52). Jesús crecía y en consecuencia, la encarnación progresa.


Fr. Manuel Uña, OP
Convento Virgen del Camino – León



* Padrenuestro.

* Diez Avemarías.

* Gloria.

domingo, 15 de octubre de 2023

REZANDO EL ROSARIO DESDE SCALA COELI - Día 15


 


Misterios del Santo Rosario


Quinto Misterio Glorioso: La coronación de María como Reina y Señora de todo lo creado


«Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12, 1).


Reflexión:

     Jesús pone a su madre en el lugar que se merece. Ella ha sido la mejor de toda la humanidad, ella ha sido la Madre de Dios y por ello está en el Cielo como Reina de toda la Creación. Ella ejerce como madre nuestra, intercede por nosotros, cuida de nosotros sus hijos. Ella, como madre, está en continua vela y atención por sus hijos.

      Vivamos alegres y confiados sabiendo que Nuestra Madre está pendiente de nosotros.



D. Tomás Pajuelo Romero

Canónigo S.I. Catedral de Córdoba y Párroco
Parroquia del Beato Álvaro - Córdoba



* Padrenuestro.

* Diez Avemarías

* Gloria.

sábado, 14 de octubre de 2023

REZANDO EL ROSARIO DESDE SCALA COELI - Día 14


Misterios del Santo Rosario



Cuarto Misterio Gozoso: La Presentación del Niño Jesús en el Templo.


«Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser concebido en el seno. Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor» (Lc 2, 21-24).


Reflexión:


    Este misterio nos adentra a profundizar a contemplar, a escuchar, a acoger, acompañar a Jesús en el templo.

    Vemos con los ojos de Simeón y de su madre María, un momento lleno de Gracia, Jesús es Presentado en el Templo.

     Nos dejamos guiar, por el Espíritu Santo que como a Simeón le llevo a VER a, buscar a Jesús. Simeón un anciano coge e n sus brazos a Aquel al que buscaba y anhela tato Ver. Tenía en sus brazos ni más ni menos al que sería Luz de la Naciones, luz de nuestras vidas. Y Simeón ya podía terminar su vida pues acogió en su corazón a Cristo, se llenó de paz , se despojó de sus cadenas , de su cárcel al coger a Jesús en sus brazos, así nosotros nos despojaremos de todo aquello que nos quita toda libertad, si sabemos coger en nuestros brazos al Cristo que nos sacara del mundo de las tinieblas para adentrarnos en el mundo de la Luz, en su Reino.

     Acogemos a Jesús en nuestros brazos sabiendo que hemos encontrado al amor de nuestra alma, como nos dice el Cantar de los Cantares, y ya una vez que lo hemos Visto como Simeón decimos ahora puedes dejar a tu Siervo irse en Paz. Mis ojos te han visto, mi corazón te ha abrazado.

     Y ahora podremos acompañando a María durante las diez Ave Marías de este misterio, reconociendo a Jesús en cada persona que pasa a nuestro lado, siendo Luz para aquellos que viven en oscuridad, dejarnos mirara y abrazar por Ella y que sea Ella como a niños nos presente ante el Señor en el Templo de nuestro corazón.

     Ir pasando por nuestras manos las cuentas de este misterio que nos lleva a llenarnos de alegría, a contar todas nuestras cosas a María, todo lo vivido, vivir las actitudes de María que en el Templo al dejar a Simeón a su hijo en sus brazos.
 
     Somos llamados a ser apóstoles de Cristo para predicar la Buena Noticia y Luz para alumbrar a nuestro mundo.



Sor Pilar de Santo Domingo, OP
Monasterio Santa María la Real
– Bormujos (Sevilla) -



* Padrenuestro.

* Diez Avemarías.

* Gloria.




viernes, 13 de octubre de 2023

REZANDO EL ROSARIO DESDE SCALA COELI - Día 13


 

Misterios del Santo Rosario

Cuarto Misterio Doloroso: Jesús con la Cruz a cuestas camino del calvario


«Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, que volvía del campo, el padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz. Lo condujeron al lugar del Gólgota, que quiere decir de la "Calavera"» (Mc 15, 21-22).


Reflexión:


     El profeta Isaías hace una descarnada descripción de ese Varón de Dolores en quien se prefigura a Cristo. Pedro y sus discípulos ciertamente conocían la profecía. Quizá incluso un escalofrío les recorrió las entrañas cuando tras la inspirada proclamación como Mesías del príncipe de los apóstoles ante la pregunta de Jesús, Él les anunció su Pasión y Muerte. Pero no lo podían aceptar. Otra vez la soledad, la incomprensión... Allí, mientras el gentío que lo despreciaba con burlas y reproches, los soldados que se disponían a cargarle la cruz, la ausencia cobarde de los suyos, el dolor de ese “pequeño resto” con su madre y otras mujeres, Jesús, en un instante infinito, hace profundamente suya toda esa toda esta nuestra humanidad...con sus mediocridades y grandezas, con sus hipocresías, sus blasfemias... No le importa parecer “herido por Dios...”

    Cargar con la Cruz no es fácil. Es preferible limitarse a cumplir con nuestra religiosidad de oraciones y cultos, emocionarnos hasta llorar ante la imagen de Jesús Nazareno, criticar la fe del carbonero o rasgarnos las vestiduras ante la debilidad de los pecadores...Y, sin embargo, es indispensable. Todos y cada uno estamos llamados a asumir con fe y un corazón enamorado a nuestros hermanos los hombres y cargar la cruz que se nos ha encomendado.

    Ofrecimiento y compromiso: Que en cada avemaría contemplemos los rostros de tantos y tantos flagelados por la vida, quizá nosotros mismos, y pidamos al Señor por ellos y por nuestros egoísmos evasivos. Uno de los mayores pecados de los cristianos es el indiferentismo. Y nada de lo que le pasa a nuestros hermanos los hombres nos debe parecer ajeno. Que no pasemos de largo ante ellos, que no los condenemos por lo que yo también hago desde mi egoísmo.

Carlos José Romero Mensaque, OP
Fraternidad laical dominicana Bormujos (Sevilla)



* Padrenuestro.

* Diez Avemarías.

* Gloria.

jueves, 12 de octubre de 2023

REZANDO EL ROSARIO DESDE SCALA COELI - Día 12

 




Misterios del Santo Rosario.


Segundo Misterio Luminoso: Las bodas de Caná

«Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: "No tienen vino". Jesús le responde: "¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora". Dice su madre a los sirvientes: "Haced lo que él os diga"». (Jn 2, 1-5).


Reflexión:


    Jesús y sus discípulos fueron invitados a una boda. María estaba también allí: Y en diálogo y oración vive la capacidad de hacer milagros: No tienen vino. Haced lo que El os diga

    El episodio ocurre cuando Jesús regresa con sus primeros discípulos y se presenta con ellos en Caná. Allí son invitados a un boda donde faltó el vino. María, fue la única que se dio cuenta.. Descubierta la falta de vino, María acudió a Jesús diciéndoles: No tienen vino. Así, con pocas palabras, como debe ser toda oración. La respuesta de Jesús suena a aparente repulsa: pero algo debió haber en el gesto o en el tono de voz que María interpretó como señal de que accedía a sus ruegos y dijo a los sirvientes señalando a Jesús: Haced lo que El os diga

    En Caná, el poder de hacer milagros de Jesús es una gracia que por medio de María, nos da también a nosotros.. En oración, dice a Jesús: ¡No tienen vino!. Y en compromiso a los sirvientes: ¡Haced lo que El os diga!. Hoy se siguen realizando milagros.

    Dante, en su Divina Comedia, presenta a María como la Perpetua Atareada del Paraíso, y se dirige a Ella diciendo: Mujer, eres tan grande y tanto vales, que quien desea una gracia y no recurre a Ti, quiere que su deseo vuele sin alas. La que todo lo puede ante Dios, está en todo, con adivinación de Madre.

    Oramos a Maria: Seguiremos, Madre tu consejo. Haremos lo que El nos diga. Llenaremos las tinajas del alma con el agua de nuestra humanidad, sobre todo con el Amor nuestro de cada día. El hará el milagro y nos proporcionará el vino nuevo de la Alianza eterna.



Fr. José Antonio Segovia, OP

Convento de Santo Domingo de Scala Coeli - Córdoba



* Padrenuestro.

* Diez Avemarías

* Gloria.

miércoles, 11 de octubre de 2023

REZANDO EL ROSARIO DESDE SCALA COELI - Día 11



Misterios del Santo Rosario


Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de María al cielo

«Todas las generaciones me llamarán bienaventurada porque el Señor ha hecho obras grandes en mí» (Lc 1, 48-49).

Reflexión:

    El Santo Rosario nos trae a la memoria y al corazón una relación filial tan fuerte, tan pura entre María y Jesús quien no por ser Hijo de Dios deja de ser el hijo de sus entrañas. Nos habla de un vínculo perfecto que se nutre en la incondicionalidad de sus vidas, en la intimidad que comparten, en la sacralidad de sus almas, en la humanidad que les une. Ambos están conectados por un mismo destino y cada uno asume libre y generosamente su papel en el proyecto salvífico.

    La Asunción de María es la recompensa lógica a la vida de entrega y fidelidad que llevó la Virgen, alguien que vivió como ella, que amó como ella, que contribuyó como ella al cumplimiento de las promesas de Dios, no podía pasarle otra cosa que ser elevada en cuerpo y alma al cielo. Dios en su infinita bondad y misericordia no podía olvidarse de la pequeñez humilde de su sierva y la ensalza, de aquí que podemos concluir que en la Asunción de María se pone de manifiesto la fidelidad mutua entre Dios y la Virgen, entre el Creador y su criatura.

    Todos estamos llamados a responder con fidelidad a Dios, su amor incondicional y misericordioso se nos ofrece siempre y sin reservas, él siempre va a darse coherentemente, y nosotros ¿Estamos dispuestos a amar a Dios sobre todas las cosas? ¿Dejaremos que su amor nos transforme y nos haga de nuevo? ¿Asumiremos el reto de vivir en generosidad y disponibilidad como lo hizo María? ¿Aspiraremos a ser elevados al cielo, o nos conformaremos simplemente con vivir aquí en la tierra.?



Hna. Natalia Abata Minda, OP

Dominica del Santísimo Sacramento
Jerez de la Frontera (Cádiz)


* Padrenuestro.

* Diez Avemarías

* Gloria

martes, 10 de octubre de 2023

REZANDO EL ROSARIO DESDE SCALA COELI - Día 10



Misterios del Santo Rosario.


Tercer Misterio Doloroso: La coronación de espinas


«Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y en su mano derecha una caña, y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: "Salve, Rey de los judíos"». (Mt 27, 27-29)


Reflexión:


     Jesús, el Señor, había dicho ante Pilato que Él era Rey, pero que su reino no era de este mundo y por lo tanto, su corona no podía ser como la corona de los reyes de este mundo. Después de la multiplicación de los panes, la gente intentó hacer rey a Jesús por la fuerza, pero Él dándose cuenta de ello, se retiró al monte, Él solo. Aquellas gentes, quizá como un gesto de agradecimiento por lo que el Señor había hecho por ellos, quisieron hacerlo rey, pero rey de este mundo.

      El reino de Jesús no es de aquí, por eso no tiene guardia para defenderlo, ni corona para su cabeza, ni cetro para su mano, ni vive en un palacio como los reyes de la tierra. Jesús, ante tal presión, sintió un profundo temor. ¡No!, el reino de Dios, padre misericordioso, no se identificaba con ninguna coronación. El Reino de Dios es el Reino de la Verdad Viva en el corazón humano.

     Jesús, que se había proclamado rey de la Vida y de la Verdad, no rechaza el ser coronado. Esta corona lacera la cabeza de Jesús, y en cada herida que aparece en ella recibe los dolores y los sufrimientos de todos los hombres. Cada pinchazo introduce en su cabeza una razón más para mantenerse firme en la misión que su Padre le había encomendado. Jesús, el Señor, inundado de dolor, recibe la corona de aquellos que tienen roto su corazón y sus entrañas, de aquellos que sólo piensan de forma egoísta, y sólo viven para idolatrarse a sí mismos. De aquellos que se creían los poderosos del mundo. Jesús es Rey, y en su corona, mezclados con las espinas, aparecen sus mejores méritos para serlo; las joyas de sus mejores méritos: aceptar siempre la voluntad de Dios, adornaba el centro de aquella corona, centro envuelto en espinas. “Aquella joya” deslumbraba a los que se acercaban a Él y les obligaba a inclinar la cabeza, ante el Rey. A un lado, un poco más abajo, su “segunda joya”, un servicio absoluto a la condición humana. Dios le había mandado para que los hombres tuviéramos vida y vida en abundancia. El servicio a su misión es su “segunda joya”. Y ya no hay más. Es todo, en aquella corona de espinas.

    ¿Alguna vez nos hemos dejado “coronar” por alguien? ¿Cómo ha sido “nuestra coronación”? ¿Qué “joyas” podrían hoy adornar la corona de los cristianos y cristianas?


Fr. Benito Medina Carpintero OP

Convento Santa Cruz la Real – Granada



* Padrenuestro.

* Diez Avemarías.

* Gloria.