jueves, 24 de noviembre de 2011

Como hace el niño...

En cualquier cosa buena que pensares en la oración, o fuera de ella, ten cuidado de irte luego con ella a Dios, como hace el niño, que con todas las cosas que encuentra se va luego a su madre; y allí la platica con él, y conforme a lo que hallases en ella, así puedes levantar tu corazón a amar, o adorar, o reverenciar, o alabar a Dios por ella; y de allí tomar ocasión para humillarte delante de él y pedirle su gracia.


Fr. Luis de Granada, Libro de oración y meditación.