viernes, 19 de febrero de 2010

19 de febrero, San Álvaro de Córdoba

Álvaro es natural de Zamora, donde nace a mediados del siglo XIV. Se da la fecha de 1368 para su entrada en la Orden. Durante muchos años fue profesor de teología en el colegio de San Pablo de Valladolid, para recibir -en 1416 - el magisterio en teología en la universidad de Salamanca. Fue en este tiempo confesor del rey Juan II de Castilla y de su madre. Se puede pensar, por tanto, que como san Vicente Ferrer, su contemporáneo, tuvo gran influjo en la situación religiosa y política de Castilla y en la situación de la Iglesia dividida por el cisma.

En orden a iniciar las consignas de la reforma propuesta por el beato Raimundo de Capua, Maestro de la Orden Dominicana, entre los años 1418-1420 viaja a Italia y a Tierra Santa. Cuando vuelve, todo su trabajo se dedicará a, la fundación del convento de Escalaceli, cerca de Córdoba, que va a ser la cuna de la reforma dominicana en España, de la cual el beato Álvaro es « prior mayor.» En su convento propone una meditación localizada de la pasión del Señor con la construcción de dos capillas y dando en la toponimia del lugar un reflejo de los mismos lugares de Jerusalén, por lo que indudablemente puede ser considerado como el introductor en Europa de lo que sería la devoción localizada del « Vía crucis ».

Desde su convento de Escalaceli influye con un apostolado dentro y fuera de la Orden. Muere un 19 de febrero, alrededor del año 1430. Su cuerpo se venera en el convento de Escalaceli. El papa Benedicto XIV aprobó su culto el 22 de septiembre de 1741.