sábado, 19 de abril de 2014

LAS PALABRAS DE CRISTO EN LA CRUZ (y VII)


7ª.- "PADRE, EN TUS MANOS PONGO MI VIDA". Lc 23, 44-49.

 

Oh dulce dejo, oh dulce muerte, oh dulce sangre, oh dulces llagas, oh dulce madero, oh dulce peso, oh inestimable caridad, que por llevar los miserables desterrados al cielo mueres tú, Señor de los cielos, en un madero! Suplícote, Señor mío, por el dolor de este apartamiento, que al tiempo que esta pobre alma se apartare de este cuerpo, pues nadie puede carecer de este doloroso aparta miento, sea yo favorecido con la virtud de este misterio y aca­be con las palabras que tu acabaste, encomendando mi espíri­tu en tus manos y recibiéndolo tú en ellas. En medio de estas llagas preciosas se acabe el postrer punto de mi vida y en medio de esa preciosa sangre sea el postrero de mis gemidos. Amén.



                                                                        (Fr. Luis de Granada)