lunes, 7 de abril de 2014

CELEBRACION DEL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACION



      El pasado sábado 5 de Abril, tuvo lugar en Scala Coeli una celebración comunitaria penitencial, con motivo de la Cuaresma.

         El acto eucarístico, con la presencia de todos los miembros de la comunidad de dominicos de Scala Coeli, tuvo como eje el pasaje bíblico del perdón de la mujer adúltera al ir desapareciendo de la escena todos sus acusadores, al requerir Jesús a los mismos que “el primero que esté sin pecado tire la primera piedra”.

         En su homilía, el P. R. Fassio reflexionaba sobre la importancia del sacramento de la reconciliación a partir de la confesión realizada por el propio Papa Francisco. Hemos de considerar a la confesión no como un acto de sumisión, sino como un acto de rebeldía; ya que queremos ser libres del mal y artesanos del bien.

         A continuación, y antes del momento dedicado a la confesión personal, el P. José Antonio Segovia repartió a los asistentes una hoja en la que se contenía una valoración del Sacramento de la Reconciliación, a partir  de una catequesis sobre el perdón de los pecados realizada por el Papa Francisco y un, a modo de, examen de conciencia, según el Papa, que debería realizar todo aquel que se considere cristiano y seguidor de Jesús, así como un símbolo, una pequeña piedra, para con ella interiorizar la Palabra y la reflexión anterior, y preguntarse cada uno de los asistentes “¿qué estoy yo haciendo con mi vida? ¿qué puedo hacer yo con esta piedra de mi vida?”, dando como respuesta que “el agua del amor de Dios penetre en el corazón de la piedra”.

         Tras la reanudación de la celebración comunitaria, y continuando con el símbolo de la piedra, el P. Segovia concluía manifestando que “la gracia del perdón se queda gravada en esa piedra, donde Dios ha escrito esta tarde, de nuevo, te quiero como el primer día”.

         La celebración eucarística finalizó con las palabras del P. Rodríguez Fassio, recordando que tras el sacramento de la reconciliación, tras el perdón por Dios de nuestros pecados, la penitencia es el primer paso de la nueva etapa que se abre en la vida de todo cristiano.