lunes, 10 de marzo de 2025

CUARESMA 2025: 40 hitos en el camino a la Esperanza (6)

 



LA LEY Y EL REINO


    La primera lectura, contiene, en síntesis, lo más importante de la religión judía y resulta fácil encontrar la semejanza con el decálogo. El Señor dicta a Moisés para que llegue a todos los israelitas unas normas para regular su relación con Dios y los semejantes, basadas en la santidad. Pues Dios es santo, el pueblo que Él eligió también debe serlo para vivir en comunión con Dios. Y junto al amor a Dios, el amor al prójimo, que Jesús destaca como uno de los mayores mandamientos (Mt 22,39).La santidad debe impregnar todos los aspectos de la vida, no solo la relación con Dios, sino también el comportamiento justo y recto hacia los demás.

    El salmo “Tus palabras, Señor, son espíritu y vida”, es un canto a la excelencia de la Ley de Moisés, ley de santidad y de justicia.

    En el Evangelio, Jesús plantea lo que sucederá en el Juicio Final, cuando llegue el fin del mundo y todos seamos juzgados. Si en la Primera Venida permitió el juicio y condena por los jefes de este mundo, en Su Segunda Venida, Él ocupará el trono como Rey del Universo y seremos llamados ante Él, nadie escapará al juicio, todos los que hemos convivido en el mundo, buenos y malos, seremos separados según nuestro proceder, como el trigo y la cizaña(Mt 13, 36-43). Hoy en día a muchos desespera que Dios permita el mal en el mundo, sin comprender que, en Su infinita misericordia, está dando oportunidad de conversión, a todos.

    Pero Dios, además de misericordioso, es Juez justo, y un día vendrá a hacer justicia y elegir a aquellos que supieron vivir las bienaventuranzas para que sean dichosos en su Reino. Aquellos benditos no porque hicieran algo extraordinario; ni acabaron con el hambre mundial; ni la enfermedad; ni sacaron al preso de la cárcel… simplemente, hicieron lo que podían hacer, quizá parezca insignificante dar algo de comida o ropa a un mendigo, pero para Dios no es insignificante.

    Esta parábola abre una esperanza para toda la humanidad, incluso a los no creyentes, porque plantea que serán juzgados en el amor. Y serán salvados por Cristo porque al haber amado y servido a los más pequeños, habrán amado y servido a Cristo sin saberlo.

    Recuerda: “Al atardecer de la vida, nos examinarán del Amor” (S. Juan de la Cruz).

Manuel A. Navío Perales, OP


domingo, 9 de marzo de 2025

CUARESMA 2025: 40 hitos en el camino a la Esperanza (5)

 


NO TENTARÁS AL SEÑOR, TU DIOS


     En nuestro camino cuaresmal recién estrenado hacemos la primera parada dominical. Estamos en el “Domingo de las Tentaciones”, y volvemos a imaginarnos con Jesús en el desierto, reviviendo no solo la prueba a la que fue sometido el pueblo de Israel durante cuarenta años, sino el dolor, sufrimiento y debilidad que siguen experimentando tantos hermanos y hermanas en este momento presente. Los evangelios sinópticos, en esta catequesis que presenta a Jesús compartiendo todas nuestras pruebas de humanidad, insinúan que las tentaciones acompañarán al Hijo de Dios a lo largo de su vida; no las rechaza ni huye de ellas, sino que permanece fiel y se nos muestra como modelo de fidelidad: Jesús sabe lo que quiere y pelea por ello.

    Las tentaciones siempre tocan nuestra parte más humana: la relación con los bienes, la imagen, el individualismo acechante; y también los vínculos que mantenemos con los demás y las crisis que se despiertan en la convivencia humana. Pero hay una tercera tentación que toca nuestra relación con Dios: “si eres hijo de Dios, tírate…”. Todos, de una u otra forma, hemos puesto a prueba a Dios alguna vez en la vida: sabemos de noches oscuras, escuchamos y convivimos con personas no creyentes, vemos las tragedias que dañan a los más débiles, hemos podido experimentar una mala racha en soledad y vacío… ¡Esa es la realidad de nuestro día a día, los trazos normales con los que se escribe la vida humana! Sin duda estos mismos interrogantes tocaron a las puertas de Jesús y no permaneció al margen de ellos. La tentación es doble, entonces: rechazar esta parte de humanidad que inevitablemente nos visita, no querer asumirla, permanecer en una falsa seguridad o dogmatismo a la larga termina haciendo más daño y alejándonos del Dios verdadero que nos visita en lo humano. Y, por otra parte, absolutizar la duda es también romper los lazos con Dios, que solo nos pide un pequeño sí, un gesto de confianza.

    “Caminamos juntos en la esperanza”, nos dice Francisco. Esa misma esperanza es la que se convierte en remedio para nuestras crisis de fe: antídoto frente al dogmatismo inseguro y frente a la negativa de contar con Dios. Solo en el camino, solo en comunidad y con otros, solo en esperanza, nuestras tentaciones, también aquella que nos invita a cortar las relaciones con Dios, pueden dejar de ser un fracaso y convertirse en una posibilidad de encuentro con Aquel que nos ama, nos busca y nos espera.


Fr. Francisco Javier Garzón, OP

sábado, 8 de marzo de 2025

CUARESMA 2025: 40 hitos en el camino a la Esperanza (4)

 


SIGUEME

    Recién empezada la cuaresma resuena en nuestro corazón la llamada de Jesús, SIGUEME. ¿Cuál puede ser nuestra respuesta? “Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad”. Seguir al Señor por el camino, por SU camino, nos conduce a la verdad y a la vida, una vida en plenitud y en abundancia, porque sólo Él es el CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA.

    Responder a este SIGUEME, implica despojo, hay que dejarlo todo, porque sólo Él quiere reinar en nuestro corazón. Implica compasión, porque Jesús llama a todos, pero sobre todo a los pecadores para que se conviertan y le amen. Implica fraternidad, porque este amor nos conduce a la comunidad de los que siguen al Señor. Implica Amor, un amor que no ama al estilo humano, sino que trasciende la mundanidad y llega a la locura del Amor manifestado en la Cruz.

    Os brindo esta imagen pintada a mano por San Rafael Arnáiz Barón, este joven trapense que puso toda su confianza y esperanza en la llamada del Señor, SIGUEME, y así lo hizo hasta morir a los 27 años en su monasterio de La Trapa. Una imagen que muestra un camino que conduce a la luz de la Pascua, y un texto que nos ayuda a profundizar en esta llamada de Jesús. Espero que os ayude en este camino cuaresmal, como me ha ayudado a mí en mi camino de vida consagrada dominicana.

    “Seguir…, Seguir…, seguir, sin mirar a los lados, los ojos en la Cruz de Jesús, el corazón abrasado en Amor. Seguir, sin mirar a los lados…. el Amor no permite detenerse, … no ver las flores, no ver las fieras, no ver el camino, … no ver más que el Amor de Dios que nos espera en la Cruz, y detrás de la Cruz, María.

    Seguir… Seguir… sin otra luz, ni guía que Amor… Amor… Amor…” (Texto e imagen de San Rafael Arnáiz).



Sor Inmaculada López Miró, OP

viernes, 7 de marzo de 2025

CUARESMA 2025: 40 hitos en el camino a la Esperanza (3)

 



EL AYUNO QUE YO QUIERO…


    Acabamos de iniciar la peregrinación cuaresmal hacia la Pascua del Señor, tiempo de conversión y renovación, en el que se nos anima a las practicas cuaresmales del ayuno, la oración y la limosna.

    Jesús denunciaba repetidamente la práctica de muchos, que, para ser vistos, modificaban su gesto y su aspecto con tal de aparentar su espíritu de sacrificio, y así ser valorados por la gente.

    En el fragmento del libro de Isaías que hoy contemplamos, se nos anima a no tener una actitud farisaica, que nuestro espíritu de sacrificio, no trascienda a los que están a nuestro alrededor, salvo que adoptemos un auténtico espíritu de denuncia y liberación para los oprimidos injustamente, para los hambrientos, para los que no tienen donde vivir, para los que se han visto forzados a abandonar su país movidos por la violencia o la necesidad de buscar un mundo mejor.

    Estamos en pleno jubileo de la esperanza, en el que el Papa nos invita a, como peregrinos, tomar el camino junto a los que más están sufriendo, infundiéndoles la esperanza que Jesús nos ha manifestado siempre, buscar la vida futura; pero para eso debemos dejar de lado nuestros egoísmos, salir de nosotros mismos para ir hacia Dios y hacia los hermanos, padeciendo con los que padecen, sufriendo con los que sufren, compartiendo con los que no tienen nada que compartir, en definitiva siendo signos de esperanza para los que más lo necesitan.

    No debemos olvidarnos de aquellos más cercanos a nosotros, nuestra familia, nuestros vecinos, amigos o compañeros de trabajo, ¿es nuestra actitud una actitud de acogida, de escucha, de cariño? ¿O más bien nos convertimos en islas, donde intentamos aislarnos, preocupándonos de nosotros mismos, sin importarnos lo más cercano a nosotros, y ni lo menos cercano?

    Debemos asumir en lo más íntimo de nuestra alma que el inmenso amor de Dios encarnado en Jesucristo, que se nos da gratuitamente, debemos reflejarlo como un espejo enorme que ilumine a todas las gentes, que sea el motor que nos mueva, no solo en esta Cuaresma, sino durante toda nuestra vida, convirtiéndonos, como decía fray Bruno Cadoré OP, en HERALDOS DE ESPERANZA.

    Ese es el ayuno que nos pide el Señor.


José Vicente Vila Castelar, OP


jueves, 6 de marzo de 2025

CUARESMA 2025: 40 hitos en el camino a la Esperanza (2)

 



"EL QUE PIERDA SU VIDA POR MI CAUSA, LA SALVARÁ"



        Lo que todos queremos no es perder la vida, sino salvarla de manera definitiva, que en cristiano equivale a disfrutar de la vida eterna, del cielo, que Jesús nos ha prometido. Bien sabemos que para muchos salvar su vida, en estos momentos primeros de nuestra existencia, es tener muchos bienes materiales: casa, comida coche, vacaciones... pensar mucho y siempre en si mismo y no interesarse por la vida de los demás.

          Pero los caminos del Señor no son nuestros caminos. Y nos asegura que para disfrutar de la vida hemos en principio de perderla... de vivir entregándola a los demás, en vivir ofreciéndoles nuestro amor. "Amaos unos a otros como yo os he amado".

           La pregunta es quién acierta. La sociedad con sus criterios o Jesús con los suyos. La respuesta no va por la línea de la teoría, sino por la línea de los hechos. Y nuestra experiencia vital es clara. Solo el que entrega la vida, la salva, la disfruta. Jamás el que la reserva para si, aunque las apariencias pueden engañar, podrá gozar de la vida y de la felicidad.

          Jesús es el camino, la verdad y la vida, unidos entre sí. Viviendo como él, por su camino andaremos en la verdad, no en la mentira, y la vida llenará toda muestra existencia. Jesús es nuestro ejemplo. Entregó su vida y la salvó, resucitó.


Fr. Manuel Santos, OP

miércoles, 5 de marzo de 2025

CUARESMA 2025: 40 hitos en el camino a la Esperanza (1)

 




LA CONVERSIÓN AL PERDON NOS DEVUELVE LA ESPERANZA



Ahora es el tiempo favorable (2Cor 5,20): Conviértete, y cree en el evangelio

        Cuaresma es un camino por hacer en el desierto de la vida, que tiene como meta la Esperanza. Y lo hacemos juntos, en Oración, Caridad y Perdón.

1. Sin esperanza en el perdón, no hay conversión y te vuelves triste y resentido.

       Quien vive sin esperanza en el perdónse vuelve triste. Sin esta esperanza.. Sin esta esperanza... aparece el abatimiento y la soledad interior…

          «¿Qué sería de nosotros si no nos apoyásemos en la esperanza, y si, en este camino a través de las tinieblas, iluminado por la palabra y el espíritu de Dios, no se apresurase nuestro entendimiento a ir más allá de este mundo?» ( Calvino).

       «La esperanza es como el aire que respiramos y el pan que comemos» (Moltmann)

     «Sin esperanza, todo esto no sería más que un cementerio.» Toda esperanza ayuda a vivir mejor la vida». (Péguy)

      «El pecado contra la esperanza es el más mortal de todos, y acaso, por parte de algunos, el pecado mejor acogido, el más acariciado» e incluso el de quienes renegaron de la esperanza y llegaron al suicidio...» ( Bernanos)

2. Cuanta más esperanza en el Perdón de Dios, más conversión mia y del mundo..

      Las dos alas con las que sobreponernos a la realidad son la fe y la esperanza del perdón. Con ellas podemos remontar el vuelo, ante las dificultades, y el pecado.

     «Sólo el que cree... espera de verdad. Y sólo el que de verdad espera... cree. No creemos sino.., lo que esperamos. Y no esperamos sino.., lo que creemos.» (Unamuno)

     «Te acuerdas de los días malos pasados... y te lamentas. ¡Alégrate más bien de todoslos días buenos... que te depara el porvenir!» (Tagore).

      «Vendrá la mañana, pasarán las sombras, y vendrán la luz, y el Señor te hartará –te llenará- con su visita. Y el Señor enjugándote las lágrimas te hinchará los labios de risa, y tu alma rebosará alegría. Es ya vivir la vida con plenitud» (S. J. Avila)

     «Esperar es llevar dentro de mí la íntima seguridad de que, cualesquiera que puedan ser los problema que tenga, este... no puede ser definitiva…, ha de tener arreglo.»( G. Marcel)

     «Si buscas el Camino que deberías de tomar, opta por Jesucristo»
 (Sto. Tomás de Aquino).



Fr. José A. Segovia, O.P.










viernes, 21 de febrero de 2025

Acto de Exaltación a San Álvaro


     Dentro de los actos en honor a San Alvaro, este domingo, 23 de febrero, la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, realizará su visita anual para postrarse ante su Santo Patrón, San Álvaro de Córdoba.

    Por tal motivo tendrá lugar el acto de Exaltación a San Álvaro, que este año correrá a cargo de Fr. Félix Hernández Mariano, OP, superior de los dominicos de Scala Coeli, a las 11:00 horas.

    Posteriormente, a las 12:00 horas se celebrará la Santa Misa, que será cantada por el Orfeón Cajasur.

    Terminada la misma, será sacada en procesión la imagen de San Álvaro.








 


miércoles, 19 de febrero de 2025

San Álvaro y las Bienaventuranzas: ejemplo de vida


 



SAN ALVARO Y LAS BIENAVENTURAZAS: EJEMPLO DE VIDA



     Cuando escuchamos atentamente la Palabra de Dios, con mucha frecuencia trastoca nuestro sentido de valores. Es como si se nos dijera todo al revés. Es el caso del texto del evangelio de las Bienaventuranzas.

     Es uno de los textos más sublimes del Evangelio y de toda la literatura espiritual. Seguro que a todos nos vendrá muy bien su lectura y recordatorio.

      Lo primero que nos sorprende es el contraste entre el criterio de Jesús y el que la humanidad normalmente persigue. La vida del Reino de Dios es para los sencillos, los que tienen un espíritu desprendido, los que sufren, los que son misericordiosos, los que trabajan por la paz, e incluso todos los perseguidos porque buscan la justicia y por ser sus discípulos. Y los llama dichosos sabiendo muy bien lo que dice porque nos habla de su experiencia interior. Porque las Bienaventuranzas son su autobiografía. Él es el primer pobre, compasivo, pacificador, perseguido.

      Seguramente todos hemos escuchado muchas veces el evangelio de las Bienaventuranzas. ¿Hemos sentido algo nuevo? ¿No se nos ha removido nada en nuestro interior? ¿Para qué nos las ha propuesto Jesús?

      Pues mirad, fundamentalmente para tres cosas:

1. Como programa de vida.

2. Como camino de felicidad verdadera.

3. Y para que sean motivo de conversión.


     Por lo tanto ofrecen: Vida, felicidad y conversión a aquellas personas:

· libres del afán de poseer y dominar;

· A los humildes;

· A los dispuestos al sacrificio;

· A los que luchan por la justicia;

· A los que hacen misericordia;

· A los que transmiten paz;

· A los de corazón limpio;

     No es otra cosa que lo que vivió San Álvaro y lo que hoy estamos celebrando.

     Las Bienaventuranzas NO nos dicen que los pobres, los que lloran, los que trabajan por la paz, los perseguidos, sean dichosos. Todos estos sufren estas situaciones y pasan necesidades, lloran, trabajan con esfuerzo, se sienten oprimidos.

    Lo que SÍ nos dicen es que, sea cual sea su situación, aquel que busca al Señor de todo corazón y cumple sus preceptos, y los traduce en obras en su vida cotidiana, tiene a Dios de su lado y Dios le concederá el gozo de participar de su vida, consiguiendo así la felicidad verdadera. Pero en el fondo, nos cuesta conectar totalmente con el pensamiento de Jesús, y nos cuesta especialmente seguirlo asumiendo sus actitudes.

      Está claro que el modelo de felicidad que Jesús nos propone no es el modelo que el mundo nos ofrece. El mensaje de Jesús es que sólo serán auténticamente felices los que ponen toda su confianza en el Señor, y todo lo demás lo dejan en segundo término.

    El evangelio de la Bienaventuranzas nos está diciendo que nos preguntemos en quién confiamos realmente, o sobre qué valores organizamos nuestra vida y nuestro mundo.

     Y este es el camino y no hay otro. Camino que hay que ir avanzando con esfuerzo y mucha voluntad, salvando los obstáculos y quitando los tropiezos que nos impiden avanzar. Por eso las Bienaventuranzas son también una llamada a la conversión, al cambio personal, a la revisión de la propia vida.

     Os invito a leer nuevamente el evangelio de las Bienaventuranzas y, no estaría de más que, en un momento de reflexión –teniendo también a San Álvaro en nuestro pensamiento y recuerdo-, nos preguntáramos:

· ¿Dónde busco la felicidad?

· ¿Soy motivo de integración o de discordia en mi entorno?

· ¿Busco el bien de los demás o más bien el mío?

· ¿Cuáles son los objetivos prioritarios de mi vida?

· ¿En qué punto me hallo en el proceso que me propone Jesús?



P. Mariano del Prado, OP

lunes, 17 de febrero de 2025

Charla en el Aula de Espiritualidad Popular "Beato Padre Posadas"

En este año del Jubileo de la Esperanza, tendremos mañana martes, a partir de las 19:00 h. (D.M.), en el convento de San Agustín (entrada por la calle obispo López Criado) la segunda charla de este curso, dentro del Aula de Espiritualidad Popular "Beato Padre Posadas", a cargo de fr. Javier Aguilera, O.P., prior del Convento de Santo Tomás de Aquino, de Sevilla, y Submaestro de Novicios de los dominicos de la Provincia de Hispania, con el título "Signos de Esperanza".

Si puedes, te esperamos.