Tenerife y Teror (Gran Canaria)
Las Islas Canarias guardan una hermosa presencia
dominicana que combina historia, devoción, educación y servicio a las personas.
Dos lugares destacan especialmente por su importancia y por la huella que han
dejado en la vida de las islas: la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria,
en Tenerife, y el convento Scala Coeli de las Dominicas Misioneras de la
Sagrada Familia, en Teror, Gran Canaria.
Comenzamos nuestro recorrido en Candelaria, uno de
los lugares más queridos por todos los canarios. Allí se encuentra la Basílica
de Nuestra Señora de la Candelaria, donde se venera a la Patrona de Canarias.
Los dominicos están ligados a este santuario desde el año 1530, cuando
recibieron la custodia de la imagen de la Virgen y de la pequeña capilla que la
albergaba.
La historia de este lugar está llena de acontecimientos. Un gran incendio destruyó el antiguo convento y el santuario en 1789, aunque la imagen de la Virgen pudo salvarse. Los frailes comenzaron entonces una larga reconstrucción que culminó en el siglo XX con la basílica que hoy podemos contemplar. Durante siglos, además de cuidar el culto, los dominicos impulsaron la educación gratuita, ayudaron a los enfermos y promovieron numerosas actividades culturales para la población.
El convento, situado junto a la basílica, conserva
un bonito claustro y un interesante museo donde se guardan objetos relacionados
con la Virgen de la Candelaria y con la historia de la presencia dominicana en
las islas. Hoy los frailes continúan atendiendo el santuario y manteniendo
vivas las celebraciones que reúnen cada año a miles de peregrinos.
Además de su riqueza artística y religiosa, el conjunto ofrece un ambiente de serenidad junto al mar que invita al recogimiento y a la contemplación. No es extraño que siga siendo uno de los lugares más visitados y queridos de Canarias.
Nuestra segunda parada nos lleva a Teror, en Gran
Canaria. Allí se encuentra el convento Scala Coeli de las Dominicas Misioneras
de la Sagrada Familia.
El convento o casa de espiritualidad de Scala Coeli, en Teror se fundó
en 1925. Un ala del convento se destinó a internado para niñas y jóvenes del
archipiélago.
Durante muchos años fue un importante centro educativo
y hoy continúa desarrollando una valiosa labor espiritual. Sus instalaciones se
utilizan para retiros, encuentros y actividades religiosas, ofreciendo un
espacio ideal para quienes buscan tranquilidad, reflexión y encuentro con Dios.
El convento destaca por sus amplios corredores, sus balconadas tradicionales y sus cuidados jardines interiores, teniendo un lugar privilegiado nuestra Señora del Pino. Desde la zona más elevada del recinto, en la montaña de la Atalaya, se pueden contemplar unas vistas espectaculares de Teror y de buena parte de la isla. Es un lugar donde la belleza del paisaje y la serenidad del entorno ayudan a desconectar del ritmo acelerado de la vida cotidiana.
Tanto Candelaria como Teror son lugares que reflejan perfectamente el espíritu dominicano: oración, acogida, formación y servicio a los demás. Son espacios llenos de historia, pero también de vida y de futuro.
Por
eso, si alguna vez viajáis a las Islas Canarias, os animamos a acercaros a
estos rincones tan especiales. Visitad la Basílica de la Candelaria, pasead por
el convento dominico y disfrutad de la tranquilidad de Scala Coeli en Teror.
Seguro que encontraréis belleza, serenidad y una acogida que os hará sentir
como en casa. Merece la pena descubrir estos lugares y dejarse sorprender por
todo lo que tienen que ofrecer.
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