jueves, 13 de abril de 2023

Pregón de la Romería de Santo Domingo - 2023

 

CRONICA DEL PREGON DE LA ROMERIA DE SANTO DOMINGO AÑO 2023


El pregón ha tenido lugar en el salón liceo del Real Círculo de la Amistad

Rafael Romero anuncia la romería de Santo Domingo en clave periodística

La popular cita se celebrará este año el próximo domingo 23 de abril

Francisco Mellado

El pregón de la Romería de Santo Domingo en imágenes MANUEL MURILLO

El salón Liceo del Real Círculo de la Amistad acogió este miércoles el pregón de la romería de Santo Domingo, este año a cargo del director de Diario CÓRDOBA, Rafael Romero Castillo, quien fue desgranado un texto donde el periodismo estuvo muy presente, y en el que el pregonero trató de poner, como él mismo dijo, «verdad, pasión... y amor», porque «es la única medida que puede existir para hablar de San Álvaro, de la romería, de su hermandad, sus gentes y sus romeros», señaló. De este modo, Romero fue pronunciando un elaborado texto, a modo de extensa crónica de todo lo que envuelve a la popular Romería de Santo Domingo, desde los orígenes hasta la actualidad. Así, el pregón, lleno de periodismo, reivindicativo en algunos momentos, sentimental y anecdótico en otros, estuvo salpicado de nombres propios, testimonios sobre la romería, referencias entrañables, fechas y datos históricos a recordar.

A lo largo de este recorrido por la romería, el pregonero disertó sobre la biografía del beato Álvaro de Córdoba, al que señaló como un «periodista» de su época, que nos dejó su mejor «reportaje» no en un periódico, «sino usando el terreno, la misma geografía de Córdoba». Así, para el pregonero, el santuario de Escala Coeli «es un reportaje que en sí mismo cuenta, informa y reinterpreta la realidad. Allí no solo están los restos del beato, sino que hay historia, leyenda y misterio en cada pequeño detalle del santuario».

Asimismo, tuvo palabras de agradecimiento a las peñas cordobesas como garantes de las tradiciones populares y a las que se debe el esplendor de las carrozas romeras que cada año cruzan la ciudad en la popular romería y cuyos premios son «toda una afrenta para las cientos, miles de horas, de tantas y tantos peñistas confeccionando con ilusión flores de papel para cubrir los armones de belleza». Todo ello sin olvidar a distintos periodistas vinculados a Diario CÓRDOBA que durante años han ido contando a los ciudadanos la romería de Santo Domingo y todos los actos programados por la hermandad.

En el final del pregón, animó a los cordobeses a narrar «con ojos nuevos la romería». En este sentido, señaló que la romería de Santo Domingo en estos tiempos difíciles se alza como «una escapada a lo espiritual, a lo bello, a lo festivo y a lo sencillo, que nos ayuda a poner el mundo en su contexto».

Romeras y concierto

Rafael Romero fue presentado por el académico José Cosano Moyano, pregonero del año anterior, en un acto que contó, como viene siendo habitual, con un breve recorrido por el salón liceo del Círculo de la Amistad de las romeras mayor e infantil, así como la corte de damas de honor, entre los aplausos del público asistente y a los sones de la célebre canción ‘Caminito de Santo Domingo’, tarareada por el numeroso público que llenaba el salón .

Con este ambiente romero tomó el atril la secretaria de la hermandad del Santísimo Cristo y San Álvaro de Córdoba, Carolina Martínez, quien leyó el acta en la que se proclamaron las romeras de este año: Alba Cabanillas Castro, como romera mayor, y Dulce Nombre de María Vázquez Armenta, como romera infantil. Tras la entrega de la banda por parte de la hermana mayor, Francisca Acero Vázquez, y el presidente de romería, respectivamente, dio comienzo un concierto a cargo de la Coral del Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena, que interpretó distintas canciones populares donde no faltaron las célebres ‘Cordobesita’, ‘Romería de Pedroche’ o ‘Serenata a la Mezquita’ entre otras.

La fecha de la romería

El pregón, al que asistieron distintas autoridades, entre las que se encontraba el alcalde de la ciudad, José María Bellido, ha sido el primero de los actos de la tradicional romería de Santo Domingo, que este año se celebrará el próximo domingo 23 de abril. Ese día, a las 8 de la mañana tendrá lugar la concentración de la cabalgata romera en la avenida de República Argentina, para una hora después salir la comitiva con el siguiente recorrido: Paseo de la Victoria, Ronda de los Tejares, Plaza de Colón, Pretorio, Avenida del Brillante y Caminito de Santo Domingo, llegando al santuario de Scala Coeli sobre las 11 de la mañana.

A las 12 de la mañana tendrá lugar la misa, presidida por el padre Mariano del Prado y cantada por el coro Ritmo y Compás, mientras que a las 13.30 horas tendrá lugar la recepción a las autoridades y representaciones institucionales.

Previamente, el día 22 de abril, tendrá lugar el preludio de la romería y el acto de convivencia con las peñas cordobesas.

PASCUA 2023 (4)



Palabras para celebrar juntos la Pascua de Resurrección


-REALIDAD VIVA-


        Como nos indicaba el papa Francisco en su homilía de la Misa matutina en la Capilla de la Casa de Santa Marta (El Vaticano), el 24 de abril de 2014, al hilo de la lectura del Evangelio de este día, Jesús "llevaba a los discípulos a la alegría: la alegría de la resurrección, la alegría de su presencia en medio de ellos". Pero precisamente esta presencia, esta alegría se convirtió para los apóstoles en "un problema para creer: por la alegría no creían y estaban atónitos".

        Parece como que los discípulos "preferían pensar que Jesús era una idea, un fantasma, pero no la realidad".

        "El miedo a la alegría es una enfermedad del cristiano". También nosotros, explicó Francisco, "tenemos miedo a la alegría", y nos decimos a nosotros mismos que "es mejor pensar: sí, Dios existe, pero está allá, Jesús resucitado, ¡está allá!". Como si dijéramos: "Mantengamos las distancias". Y así "tenemos miedo a la cercanía de Jesús, porque esto no da alegría".

        Esta actitud explica también por qué hay "tantos cristianos de funeral", cuya "vida parece un funeral permanente". Cristianos que "prefieren la tristeza a la alegría; se mueven mejor en la sombra que en la luz de la alegría", "prefieren la sombra a la luz de la presencia del Señor".

        En cambio, "muchas veces nos sobresaltamos cuando nos llega estsa alegría o estamos llenos de miedo; o creemos ver un fantasma o pensamos que Jesús es un modo de obrar". Hasta tal punto que nos decimos a nosotros mismos: "Pero nosotros somos cristianos, ¡y debemos actuar así!" E importa muy poco que Jesús no esté. Más bien, habría que preguntar: "Pero, ¿tú hablas con Jesús?¿Le dices: Jesús, creo que estás vivo, que has resucitado, que estás cerca de mí, que no me abandonas?" Este es el "diálogo con Jesús", propio de la vida cristiana, animado por la certeza de que "Jesús está siempre con nosotros, está siempre con nuestros problemas, con nuestras dificultades y con  nuestras obras buenas".

        El Papa concluyó su meditación invocando al Señor para que "haga con todos nosotros lo que hizo con los discípulos, que tenían miedo a la alegría de su presencia: abrir nuestra mente". En efecto, se lee en el Evangelio: "Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras". Así pues, Francisco deseó "que el Señor abra nuestra mente y nos haga comprender que Él es una realidad viva, que tiene cuerpo, está con nosotros y nos acompaña, que ha vencido: pidamos al Señor la gracia de no tener miedo a la alegría de su presencia".


miércoles, 12 de abril de 2023

PASCUA 2023 (3)



Palabras para celebrar juntos la Pascua de Resurrección


-ESPERANZA-


        El encuentro de Jesús con los dos discípulos de Emaús parece ser del todo casual: se parece a uno de tantos cruces que suceden en la vida. Los dos discípulos caminan pensando y un desconocido se acereca a ellos. Es Jesús; pero sus ojos no son capaces de reconocerlo. Y entonces Jesús comienza su "terapia de esperanza". Esto que sucede en este camino es una terapia de la esperanza. ¿Quién la hace? Jesús.

        Sobre todo pregunta y escucha: nuestro Dios no es un Dios entrometido. Incluso si ya conoce el motivo de la decepción de esos dos, les deja el tiempo para poder comprender en profundidad la amargura que le ha vencido. Sale una confesión que es comun  coro de la existencia humana: "Nosotros esperábamaos, pero... Nosotros esperábamos, pero..." ¡Cuántas tristezas, cuántas derrotas, cuántos fracasos hay en la vida de cada persona! En el fondo, todos somos un poco como esos dos discípulos. Cuántas veces en la vida hemos esperado, cuántas veces nos hemos sentido a un paso de la felicidad, y después nos hemos encontrado de nuevo en tierra decepcionados. Pero Jesús camina con todas las personas desconfiadas que van cabizbajos. Y caminando con ellos, de forma discreta, consigue dar de nuevo esperanza.

        Jesús les habla en primer lugar a través de las Escrituras. Quien toma en mano el libro de Dios no encontrará historias de heroismo fácil, campañas de conquista fulminantes. La verdadera esperanza no es nunca a bajo precio: pasa siempre a través de las derrotas. La esperanza de quien no sufre, quizá no es ni siquiera tal. A Dios no le gusta ser amado como se amaría a un líder que arrastra a la victoria a su pueblo destruyendo con sangre a sus adversarios. Nuestro Dios es una luz tenue que arde en un día de frío y de viento, y aunque parezca frágil su presencia en este mundo, Él ha elegido el lugar que todos despreciamos.

       Después Jesús repite a los dos discípulos el gesto clave de cada eucaristía: toma el pan, lo bendice, lo partió y lo dio. En esta serie de gestos, ¿no está quizá toda la historia de Jesús? ¿Y no está, en cada eucaristía, también el signo de qué debe ser la Iglesia? Jesús nos toma, nos bendice, "parte" nuestra vida -porque no hay amor sin sacrificio- y la ofrece a los otros, la ofrece a todos.

        Es un encuentro rápido, el de Jesús con los dos discípulos de Emaús. Pero en él está todo el destino de la Iglesia. Nos cuenta que la comunidad cristiana no está encerrada en una ciudadela fortificada, sino que camina en su ambiente más vital, es decir la calle. Y allí se encuentra a las personas, con sus esperanzas y desilusiones, a veces pesadas. La Iglesia escucha las historias de todos, como surgen del cofre de la conciencia personal; para después ofrecer la Palabra de vida, el testimonio del amor, amor fiel hasta el final. Y entonces el corazón de las personas vuelve a arder de esperanza. Todos nosotros, en nuestra vida, hemos tenido momentos difíciles, oscuros; momentos en los cuales caminábamos tristes, pensativos, sin horizonte, solamente un muro delante. Y Jesús siempre está junto a nosotros para darnos la esperanza, para calentarnos el corazón y decir: "Ve adelante, yo estoy contigo. Ve adelante".

        El secreto del camino que lleva a Emaús está todo aquí: también a través de las apariencias contrarias, nosotros continuamos siendo amados, y Dios no dejará nunca de querernos. Dios caminará con nosotros siempre, siempre, también en los momentos más dolorosos, también en los momentos más feos, también en los momentos de la derrota: allí está el Señor. Y esta es nuestra esperanza. ¡Vamos adelante con esta esperanza! ¡Porque Él está junto a nosotros y camina con nosotros, siempre! .


     Papa Francisco

    Audiencia General 24 Mayo 2017

martes, 11 de abril de 2023

PASCUA 2023 (2)


 

Palabras para celebrar juntos

 la Pascua de Resurrección

 

-ANUNCIO-


        María Magdalena fue la elegida por el Señor para ser la "anunciadora". Una situación primero de incredulidad y, luego, de sorpresa y alegría.

        En nuestro tiempo actual la sorpresa ya no cabe, sabemos lo que pasó, pero no por ello debemos renunciar a seguir anunciando la Resurrección de Jesús. Un anuncio que debe mostrar nuestra fe en una vida mejor, la que hemos de llevar a imagen y semejanza suya. Un anuncio que debemos de saber transmitir a todos nuestros hermanos, a los que ya lo conocen pero que por algún motivo o situación personal muestran su incredulidad, y a los que aún no conocen a Jesús, su vida, su obra, sus enseñazas.

        Como seguidores fieles de Jesús Resucitado debemos convertirnos, no sólo en anunciadores de la Resurrección, al igual que hizo María Magdalena, sino también en instrumentos de esa resurrección en nuestros lugares de actuación, hablando y siendo nosotros mismos esa noticia de esperanza que es el amor de Jesús a todos los hermanos.


Antonio-Jesús Rodríguez

-Córdoba-


lunes, 10 de abril de 2023

PASCUA 2023 (1)





Palabras para celebrar juntos

 la Pascua de Resurrección

 

-ALEGRÍA-


        ¿Por qué será que la primera palabra que dice Jesús al resucitar y encontrarse a las mujeres que habían acudido al sepulcro es "¡Alegraos!?

         Normalmente, cuando nos invade el desconcierto, el desconocimiento o el no comprender algo, en lo último que pensamos es en la alegría.

        Jesús vuelve a romper otro tabú o costumbre. Estando Él, lo incomprensible o impredecible no tiene que ser negativo, sino todo lo contrario, motivo de alegría.

        Empezamos un tiempo nuevo, el tiempo de la alegría.

        Sin perder la mano de Jesús, porque Él nunca pierde la nuestra, hagamos frente a todas las situaciones que se nos presenten diariamente.

            Y que sepamos transmitir esa alegría a los demás.


Antonio-Jesús Rodríguez

-Córdoba-

                





domingo, 9 de abril de 2023

Semana Santa 2023: Domingo de Resurrección


 

 Caminamos juntos 

en la Semana de Pasión

 

Reflexión

de Fr. Fernando García Fernández, OP

(Convento de Santa Sabina - Roma)


- Domingo de Resurrección -



DEL POZO AL GOZO

(Reflexión en torno al Ev. de Jn 20,1-9)

 

“En verdad, en verdad les digo:

si el grano de trigo no cae en tierra

 y muere, queda él solo;

pero si muere, da mucho fruto”

(Jn 12,24)

 

    La sabiduría popular ha elaborado una frase que resume la experiencia de una buena noticia que de improviso se vuelve triste: “Del gozo al pozo”. En el caso de nuestra fiesta solemne de la Resurrección del Señor, podríamos invertir la frase: de la tristeza a la alegría. Los discípulos amaban al Señor Jesús, y su pasión y muerte les causó una profunda tristeza, semejante a un pozo hondo, oscuro y sin agua. Pero esa pena se transforma en alegría, cuando comprenden el sentido final de la muerte de Jesús a través de su resurrección.

   El Evangelio del día de Pascua nos dice que cuando la aurora nacía, justo antes de que saliera el sol, en el silencio de una madrugada, María Magdalena con un profundo dolor, fue al sepulcro donde habían depositado al Señor, para realizar un último servicio al Maestro. Una maravillosa iniciativa inspirada de lo alto. Pero, comienza el misterio de Cristo resucitado. María ve la piedra quitada del sepulcro. Entonces, corre a buscar a otros que también están tristes, pero están encerrados porque tienen miedo. Ahora María, Pedro y Juan, los tres juntos, corren al sepulcro a ver lo que ha pasado.

  ¿Qué ha pasado? Ha ocurrido algo que escapa a los sentidos y al control de los seres humanos. ¡Cristo ha resucitado! Cristo resucitado ha inaugurado verdaderamente un mundo nuevo, una vida nueva. La resurrección de Jesús es un misterio de luz, es un hecho histórico de significado universal, trascendente, cósmico. Es la transformación global del mundo, del sentido de la historia. El cielo y la tierra se juntan, se abrazan, se reconcilian. Todo abismo de mal que hay en el mundo ha sido engullido por un abismo de bien. ¡Qué abismo de amor y bondad de parte de Dios! La Pascua es una re-creación, es una nueva creación de la humanidad. El resucitado ha inaugurado verdaderamente un mundo nuevo. Es un evento que manifiesta una ley universal: responde a las intuiciones y esperanzas de un destino humano abierto al futuro.

   Sin embargo, tenemos que actualizar ese acontecimiento y la experiencia de estos tres personajes. ¿Dónde está el cambio que supuestamente ha llevado a cabo el resucitado? La Pascua de Jesús no nos traslada automáticamente a un mundo de ensueño. Más bien nos tiene que llegar al corazón para hacernos recorrer con alegría y esperanza un camino de purificación y autenticidad, de revisión de nuestro comportamiento, de cómo vivimos nuestras relaciones humanas, con los seres queridos, con los pobres, con los enfermos, con todos aquellos que son nuestros hermanas y hermanos. Renegamos de la resurrección si nos conducimos mal, con egoísmo e indiferencia, con desánimo y desesperación. La Pascua no nos devuelve a un mundo irreal, sino a una experiencia auténtica de fe, esperanza y amor: fe que es fuente de gozo y paz interior; esperanza que es más fuerte que las decepciones de la vida; amor que es más fuerte que todo egoísmo. El resucitado está con nosotros y junto a Él, estaremos en condiciones de vencer el mal con el bien, de sacar del mal el bien más grande. Son frutos del grano de trigo caído en tierra. Esta es la fuerza y la novedad de la Pascua.

sábado, 8 de abril de 2023

Semana Santa 2023: Sábado. Vigilia Pascual



 Caminamos juntos 

en la Semana de Pasión

 

Reflexión

de Fr. Francisco-José Rodríguez Fassio, OP

- Convento de Santo Domingo Ra'ykuéra- Asunción- Paraguay-


- Vigilia Pascual -

 

Les escribo desde el Paraguay. Hoy encontramos una imagen sugerente: la de las mujeres del alba. Aquellas que, como nos dice el evangelio de esta Noche Santa (Mt 28, 1-10), en la madrugada, fueron al sepulcro del Señor, para ungirlo con aromas, como se acostumbraba entre los judíos.

¿Qué las motivaba a pesar de la oscuridad, del miedo, de la pena por la muerte del Maestro? El gran matemático, físico y también gran creyente y místico laico, el francés Blas Pascal, puso en los labios de Jesús, esta certera frase que Él nos dice  a todos:”No me buscarías, si no me hubieses encontrado”. Era el mismo Señor el que las atraía y llamaba. Buscaban un cadáver; les salió al encuentro el Vivo, el Viviente, el Vivificador, que les llenó de alegría y les encargó la misión.

“Con ternura y coraje”, dice el himno de “Las mujeres del alba”. Se necesitaban entonces, y se necesitan ahora las dos cosas juntas: pues una ternura sin coraje para emprender nuevos caminos, para iniciar procesos, se queda en un sentimentalismo vacío e inútil. Coraje sin ternura, se convierte en ideología agresiva que no tiene en cuenta las circunstancias y ritmos de las personas y la vida.

¿Cuáles son las fuentes de esa ternura y de ese coraje para reconocer aquí y ahora al Resucitado y anunciarlo con la vida y la palabra, juntos en camino, sinodalmente? Las mismas virtudes (capacidades y habilidades) que nos unen con Dios y con las personas: la esperanza, la fe y el amor: don del Espíritu Santo y de la colaboración de cada uno y de todos. Fe, esperanza y amor, descritas en cada una de las estrofas del himno:


MUJERES DEL ALBA

 

Nos decidimos a salir en plena madrugada,

haciendo frente al viento en contra, al frio y al miedo en la oscuridad.

A paso firme, juntas y juntos nos damos ánimo para llegar,

nuestras pupilas se han dilatado,

los corazones se aceleraron

y vemos cómo la esperanza despunta ya.

Con ternura y coraje, con las mujeres del alba

buscamos a nuestro Señor: a Jesús que salva.

Tenemos fresca en la memoria tu palabra viva.

Tu cruz nos desvela y nos desafía. Tu amor nos hace permanecer.

Hacia el lugar de la herida vamos, nos mueve el dolor de nuestros hermanos,

en nuestros pies va la profecía de mil testigos

que son semilla,

y vemos cómo la esperanza despunta ya.

 

Con ternura y coraje, con las mujeres del alba

buscamos a nuestro Señor: a Jesús que salva.

 

Somos la Iglesia que humilde se estrena 

escuchando las voces de los que siempre quedaron al borde,

de los gemidos de la creación.

En ese encuentro nos sale el Señor

 ¡tan hermosa sorpresa!

Nuestras pupilas se han dilatado,

 los corazones se aceleraron

y vemos cómo la esperanza despunta ya.

 

Con ternura y coraje, con las mujeres del alba

buscamos a nuestro Señor: a Jesús que salva.


La Pascua es una experiencia vital que nos hace existir de una manera nueva, novedosa y renovante: la vida de Cristo Resucitado, con Él y gracias a Él.

viernes, 7 de abril de 2023

Semana Santa 2023: Viernes Santo



 Caminamos juntos 

en la Semana de Pasión

 

Reflexión

de Sor Mª. Monserrat de la Cruz, OP

(Monasterio de Sta. María de Gracia – Córdoba):

 

- Viernes Santo- 


        "Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas. Pero, después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea". (Mt. 26, 31-33).


            Jesús, además de la humillante y cruenta muerte, sufrió la terrible soledad de verse abandonado de los suyos. Todos huyeron y se escondieron. Bueno, no todos, algunas mujeres fueron capaces de seguirle hasta la cruz y el sepulcro, aunque, a cierta distancia. También María, su Madre, que junto con María Magdalena, Salomé y Juan, el discípulo amado, permanecieron al pie de la Cruz.

            María, su Madre, se mantuvo fiel hasta el final. Su vida, como la de Jesús, fue un continua"HÁGASE" a la voluntad del Padre, aunque eso conllevara una gran dosis de dolor y muerte. Y aún sin comprender, su esperanza se mantuvo firme. En Juan, el discípulo amado, pudo más el amor que el miedo y no abandonó al Maestro y a su Madre. María Magdalena se aferró a su Señor pero tuvo que aprender a soltarlo y verlo con los ojos del alma y llevar el mensaje del Resucitado.

            En este Viernes Santo, en el que nuestro Dios ha dado su vida por nosotros, tendríamos que preguntarnos cuál es nuestra actitud ante Él?

            ¿Somos como ese grupo de mujeres y le seguimos, pero a un cierta distancia para no vernos comprometidos?

            ¿Somos como María Magdalena y nos aferramos al Maestro desde lo humano, llorando y añorando un pasado que nos ciega, nos impide verlo Vivo y Presente, y nos paraliza a la horar de transmitir el Evangelio?

            ¿Somos como Juan, discípulos amados, que comparten su intimidad?

            ¿Somos como María, su Madre, acogiendo su Palabra, siendo fieles a su Voluntad?


            Nos amó hasta el extremo, hasta dar su vida por nosostros, también nosotros debemos dar la vida por Él y por los demás.


jueves, 6 de abril de 2023

Semana Santa 2023: Jueves Santo


 

Caminamos juntos 

en la Semana de Pasión

 

Reflexión

del P. Mariano del Prado del Prado, OP

(Convento de Sto. Domingo de Scala Coeli – Córdoba):

 

- Jueves Santo- 


     Siempre se ha dicho que la virtud está en el medio, como el Jueves, referente a la semana, como el Jueves Santo, referente a la Semana Santa.

     Y aquí estamos camino de la Pascua, después de los cuarenta días, la Cuaresma, que hemos tenido para reflexionar, ordenar nuestra vida de creyentes, dejar atrás el lastre que nos impide llegar a ese punto de en medio y encontrar la virtud, al mismo Cristo en nuestra vida como lo hiciera San Álvaro.

     Lo vemos en la cruz desgarrado y atormentado, pero amando y perdonando, incluso a sus verdugos.

     Además de la Eucaristía y el Sacerdocio, lo verdaderamente nuclear en esta celebración de la Cena del Señor con sus discípulos, es el extremado amor de Jesús que en esta tarde se desborda en sentimientos, gestos y palabras. Esta es la tarde en la que más se ha amado. Es el día del amor más grande.

   Y como consecuencia espontánea es también el día en el que tenemos que aprender a amarnos unos a otros. Es el día del Amor Fraterno. Por eso debería notarse que somos discípulos del mejor maestro del amor.

    Hoy, en la Última Cena, tiene palabras para los suyos, las más intensas y cariñosas. Pero como a  veces las palabras no son suficientes,  recurre a los gestos y los signos, que quedan más grabados. Y recurre a:

   1º. Lavatorio de los pies. Una expresión de amor delicado, humilde y servicial. Y nos quiere decir que nuestro amor se parezca al suyo. Que nuestras manos contienen la obra que él empezó: “No amemos sólo de palabra…” No bastará el fijarse sólo en lo material, hay que añadir el respeto y  el cariño a la otra persona y ver en ella la presencia de Dios.

    2º. El Pan partido y la copa rebosante.  Es el signo más grande de su amistad y generosidad:

     * Por la entrega. Como el pan se parte y la copa se derrama, así se entrega totalmente por nosotros, y quiere que nuestro amor se desparrame por los demás.

     * Por la unión.  Como el alimento nos vivifica, su vida compartida nos dará fuerza y vida.

     * Por la permanencia. Escogió la mejor forma de quedarse. Bajo la forma de pan y  vino.

¿Para qué el Señor se prodiga con sus palabras, con sus gestos y con sus signos? Para que nosotros aprendamos a amarnos de la misma manera:

     * Dios no nos ama para que le amemos a Él, sino para que nos amemos unos a otros.

     * Dios nos ama para que sintiéndonos amados, seamos capaces de amar. Y puestos a amar, busca a aquellos que más lo necesitan.



miércoles, 5 de abril de 2023

Semana Santa 2023: Miércoles Santo



Caminamos juntos 

en la Semana de Pasión

 

Reflexión

de D. Pablo Garzón García

(Párroco de la Parroquia de San Vicente Ferrer - Córdoba):

 

- Miércoles Santo- 


Hay traiciones y traiciones

        Un amigo lo traicionó, elegido entre otros muchos que deseaban y ansiaban estar cerca de Jesús. Una cena, la última de su vida. Con el gesto impresionante de la caridad llevada hasta el extremo, el lavatorio de los pies. Habiendo recibido el mandato del amor, que tantas veces había ejemplificado durante los últimos tres años. Recibiendo de manos del Señor, el alimento de su cuerpo y sangre.

        En la vida hay traiciones y traiciones. No es lo mismo recibir un golpe de alguien lejano que recibir la felonía de un íntimo, de un amigo, de un elegido. Y la deslealtad acaba siendo aún más grave, no sólo porque fue vendido por algo tan mezquino como un puñado de monedas, no sólo porque se consumó con el gesto de un beso, no sólo porque de labios de Jesús todavía en ese momento salió una última palabra: "amigo", no sólo porque el traidor realizaba esa vileza a sabiendas que a su maestro lo iban a matar, sino sobre todo porque traicionaba a la persona más buena que jamás ha pisado la tierra: Jesús de Nazaret.

        En la vida hay traiciones y traiciones, y la de Judas está cargada de tal alevosía que a cualquiera debería estremecer. Pero, ¿y mis traiciones? No he sido menos que el Iscariote. El cristiano ha sido llamado, elegido, ungido por el bautismo y alimentado de sus manos con la eucaristía. Ha sido recostado en el pecho del Señor tantas veces y cada día nos movemos sostenidos por su amor. Es Cristo la persona más buena que ha pisado los caminos de tu existencia, de mi existencia. Cabe sólo mirar el final. Un madero, unas manos taladradas y un costado abierto de par en par para fundir en el fuego de su amor, la desesperanza que nuestros actos pueden provocar en lo más hondo de nuestras almas. En ese corazón de Cristo está la esperanza a nuestras traiciones, la misericordia que todos necesitamos y la obligada reparación a la que somos llamados.


 

Oración para este Miércoles Santo

 

Oh Dios, que, para librarnos

del poder del enemigo,

quisiste que tu Hijo muriera en la cruz,

concédenos alcanzar la gracia de la misericordia.

Concédenos creer y sentir profundamente

que por la muerte temporal de tu Hijo,

tú nos has dado la vida eterna.