lunes, 19 de abril de 2010

Romería I

Chubascos, 3; romería, 1

Más de un millar de cordobeses, aunque sin carrozas y apenas caballos, desafiaron al tiempo en la primera gran cita romera de la primavera y tomaron un Caminito de Santo Domingo más verde y lluvioso que nunca.


19/04/2010 JUAN M. NIZA
Más que el Caminito de Santo Domingo que cantara Ramón Medina parecía el Camino de Santiago. Con la lluvia que ha caído este invierno, el campo más verde que nunca y con los chubascos de ayer, si en lugar de sevillanas se hubieran escuchado gaitas gallegas en el cruce hacia los Villares, a muchos no les hubiera extrañado.

Así, y como dirían los compañeros de deportes, la lluvia fue la protagonista en el primer encuentro festivo de la temporada de la primavera cordobesa, lo que impidió que se igualara el récord de 8.000 asistentes del pasado año, con unos trescientos caballistas y decenas de carruajes. Eso sí, hubo más de un millar de romeros que desafiaron a los tres chubascos que entre las 8 de la mañana y las 4 de la tarde cayeron sobre Córdoba. "Con el día que ha hecho, estoy contentísimo. Los que han venido, desde luego, no ha sido solo por la fiesta. Hay mucha devoción", decía ayer Juan Juárez, un hermano mayor tan emocionado por la asistencia como contrariado por la lluvia. "Lo primero que hice cuando me levanté, a las 6.30, fue meterme en internet para ver qué tiempo iba a hacer", decía mostrando dos hojas de páginas meterológicas por horas en las que las previsiones, que luego se cumplieron, no eran nada optimistas. Y fue una pena, porque todo estaba listo para la más espléndida romería de la Historia, con una hermandad que está este año de enhorabuena con su Cristo, restaurado hace un año, y el busto de San Alvaro recién remozado también en los talleres Regespa durante cinco meses.

Incluso la misa, con una densa homilía del prelado Miguel Castillejo Gorraiz, tuvo su contratiempo con el accidente de una señora de edad que tropezó y se abrió una brecha en la cabeza. Protección Civil le dio asistencia hasta que fue trasladada por el 061 al Reina Sofía, de entrada, sin mayores consecuencias.

Y pese a todo, hubo romería. No salieron carrozas peñísticas, que no podían exponerse a perder los muchos meses de laborioso montaje, todo ello a espera de mejor tiempo en la Batalla de las Flores y la romería de Linares. Eso sí, se vio alguna carroza impermeabilizada subir fuera de concurso. Tampoco se registró la riada de caballistas del pasado año, pero sí muchos jinetes y amazonas demostrando que también se puede lucir impermeables con porte andaluz. No se colapsaron los accesos por la afluencia masiva de visitantes, aunque sí hubo cientos de romeros y decenas de peñistas pasaron la noche en el entorno preparando las carpas y los barras, todo ello tras un magnífico sábado de fiesta prerromera con concurso de peroles incluido. Tampoco se vio mucha representación de la Agrupación de Cofradías (San Alvaro es el patrón de las hermandades cordobesas), pero hubo tantos concejales que casi llegan al quórum para celebrar un Pleno en el santuario, con el alcalde, Andrés Ocaña, a la cabeza y los ediles Rafael Blanco, José Joaquín Cuadra, Ana Moreno, Ana Morales, Pedro García, Marcelino Ferrero, Rafael Jaén, Laura Ruiz y Luis Martín Luna. Y además, ayer, a falta de sol, estaban los ojazos verde azulados de la romera mayor, María Zafra Regidor.

El caso es que, aunque la lluvia le marcó ayer tres goles a la romería de Santo Domingo, la alegría ganó por goleada. Y todavía quedan casi todos los encuentros festivos del mayo cordobés por disputar.