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Cirio Pascual Parroquia Santa Catalina Martir - Villamarxant
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Pascua en tiempos de
Mesa Compartida
Este año 2021 los dominicos y dominicas
del mundo miramos 800 años atrás, al año 1221, y celebramos el Año Jubilar del Dies
Natalis de Santo Domingo, los 800 años de su muerte.
Él, que en su lecho de muerte animaba a
sus hermanos diciéndoles que sería más útil con su oración y su intermediación
en el cielo, sigue dándonos su ayuda y sosteniéndonos en nuestra misión de
predicadores. Es pues este un año para recordar la fortaleza y ayuda que
nuestro Padre prometió enviarnos tras su propia Pascua, su paso a la Vida
Eterna.
El lema escogido para el año jubilar: “A
la mesa con Domingo”, nos invita a profundizar en dos claves, una la de
reconocer lo que compartimos juntos como Familia, cada uno en su vocación
dominicana propia, entre nosotros, y con el mismo Domingo, manantial del que
bebemos, reconociendo en él el origen de lo que somos y vivimos.
Pero esa fraternidad -y tal es la
segunda clave de sentido de la mesa compartida- nos abre a ampliar la mesa para
que otros puedan sentarse a ella, especialmente aquellos que como Domingo se
encontró, sufren en este mundo nuestro y necesitan de encontrarse con la Vida
Plena del Resucitado.
Este tiempo Pascual de este año Jubilar
Dominicano nos invita pues a una Pascua de Mesa Compartida, entre nosotros
dominicos y dominicas, que celebramos la Resurrección del Señor Jesús, pero
también en la misión de la predicación de ampliar la mesa a otros para que se
encuentren con el Resucitado llenándose de Fe, Esperanza y de Amor, de la Vida
que no termina, de la Vida que llena de Vida la Vida.
¡Feliz Pascua de Resurrección y Feliz
Año Jubilar Dominicano!
Oración:
Oh Dios,
nuestro Creador,
Redentor y Paráclito,
unidos en
oración, te presentamos nuestra alabanza,
nuestra
bendición y nuestra predicación.
Hace ochocientos
años,
llamaste a santo
Domingo
a entrar en la
vida eterna
y a reunirse
contigo en la mesa del cielo.
En la
celebración de este Jubileo,
aliméntanos y
llénanos de tu gracia
para que podamos
realizar nuestra misión
de predicar el
Evangelio para la salvación de las almas.
Ayúdanos a
nutrir a tu pueblo
con tu Verdad,
tu Misericordia y tu Amor,
hasta aquel día
prometido
en que nos
reunirás a todos,
junto a los
bienaventurados.
Te lo pedimos
como Familia Dominicana,
por la
intercesión de María,
en el nombre de
Jesús.
Amén.
Fr.
Vicente Niño, OP