martes, 31 de enero de 2012

Contactar con Dios (I)

Comenzamos una serie de seis reflexiones sobre la oración, 
realizadas por  Dolores Aleixandre, rscj.


Hui-Tzu dijo a Chuang-Tzu: "Tus enseñanzas no tienen ningún valor práctico."
Chuang-Tzu respondió: "Sólo los que conocen el valor de lo inútil pueden hablar de lo que es útil."
Al despertar del sueño dijo Jacob: "Realmente está el Señor en este lugar y yo no lo sabía." (Gen 28)

Cuenta una vieja historia de la Biblia que una noche Jacob se echó a dormir en medio del campo. Como de costumbre iba huyendo, en este caso de su hermano Esaú que lo perseguía a causa del contencioso "lentejas por primogenitura" que los interesados pueden leer en Gen 25,29-34. El caso es que Jacob se pasaba la vida escapando y casi sólo cuando era de noche y se echaba a dormir, podía Dios alcanzarlo. Aquella noche soñó con una escalera que, plantada en la tierra, llegaba hasta el cielo y por la que subían y bajaban ángeles. Jacob se despertó  lleno de estupor y llamó a aquel lugar "morada de Dios" (Gen 28,10-22). Mucho tiempo después lo encontramos diciendo: "Soy yo demasiado pequeño para toda la misericordia y fidelidad que el Señor ha tenido conmigo..."(Gen 32,11): un hombre de "lo útil" había comprendido el valor de "lo inútil."

sábado, 28 de enero de 2012

28 de enero, Santo Tomás de Aquino, op

“Ya que me preguntas, carísimo hermano en Cristo, cómo debes estudiar para adquirir el tesoro de la ciencia, mi consejo es el siguiente:

No te lances de pronto al mar, sino acércate por los riachuelos, porque a lo difícil se ha de llegar por lo fácil. Te mando que seas tardo para hablar y para ir a distracciones; abraza la pureza de conciencia; date a la oración; procura permanecer en tu celda, si quieres entrar un día en el templo del saber; sé amable con todos; no te preocupes de lo que hacen los demás; no tengas demasiada familiaridad con nadie, pues la excesiva familiaridad engendra desprecio y roba tiempo al estudio; huye sobre todo de perder el tiempo; imita a los santos y a los buenos; guarda en la memoria todo lo bueno que oigas, sin reparar en quién lo dijo; trata de entender cuanto leas y oigas; cuando tengas alguna duda, aclárala; acumula cuantos conocimientos puedas en el arca de tu mente, como quien trata de llenar un vaso; no busques lo que sea superior a tus fuerzas.

Si sigues estos pasos producirás copiosas ramas y frutos en la viña del Señor. Cúmplelo y alcanzarás lo que deseas.”




viernes, 27 de enero de 2012

Entrar en la oración de Jesús

Las palabras de los Salmos 91 y 125 pueden descubrirnos algo del secreto de la confianza de Jesús en su Padre:

"A la entrada de la noche quiero bendecirte, Padre, por la seguridad de saberme amparado por tu amor y arrimado a tu sombra, por esta confianza que me habita y que me hace llamarte mi refugio y mi alcázar, mi escudo y mi armadura.

A tu lado me sé a salvo de las redes de quienes pretenden cazar mi vida como la de un pájaro y, con todos los pequeños y desamparados, me siento abrigado por tus plumas y protegido bajo tus alas.

jueves, 26 de enero de 2012

El silencio y la palabra

Dolores Aleixandre, rscj

"La palabra es infinitamente más peligrosa que el silencio, que es discreto por naturaleza. Mediante el silencio no es posible manipular a nadie. Con el silencio es imposible manejar la realidad; la realidad, con el silencio, queda ahí, virgen y misteriosa. El silencio es, por ello, la forma más sublime de respeto existencial” (Pablo D’Ors).

Sublime, si, pero de difícil conquista este habitar el silencio en medio de una cultura dominada por el ruido. Nos lo ofrecen ya como experiencia exótica las agencias de viaje y el costo es alejarse del escenario cotidiano y buscar silencio en lugares muy distantes aún no  alcanzados por la civilización y sus estrépitos. Cuando no está a nuestro alcance, podemos recurrir a la imaginación y escapar del centro bullicioso de la ciudad y su  tormento de rugidos, embotellamientos y claxones para trasladarnos mentalmente, como si fuéramos espeleólogos,  a una sima profundísima y absolutamente silenciosa. 

miércoles, 25 de enero de 2012

Llévame por donde te parezca mejor

Dolores Aleixandre, rscj

El otro día, cuando un taxista me preguntó por dónde quería que fuéramos, le contesté: “Lléveme por donde le parezca mejor”. Y como no me voy a fiar de Dios menos que de un taxista, lo que trato de hacer cuando rezo es dejar que Él me programe la hoja de ruta. Llevo ya tiempo bastante convencida de que esto de la oración le importa a Dios más que a mí, de que es más asunto suyo que mío y de que, como me descuide (San Juan de la Cruz decía aquello de “dejando mi cuidado”) y me ponga a tiro de su acción, Él hará lo que acostumbra, que es hacernos parecidos a Jesús. Así que si lo suyo es amar y comunicarse como le dé su real divina gana, me parece que lo mío es ante todo no estorbar.

martes, 24 de enero de 2012

Contra la tibieza espiritual

El beato Enrique Seuze op en una carta a una hija espiritual nos advierte de la necesidad constante de luchar contra la tibieza en el camino de la vida espiritual.

“Hija mía, no hay nadie que a veces no caiga de algún modo en la tibieza; por esto es preciso trabajar seriamente para conseguir una renovación de sí mismo, como el fénix que se renueva en el fuego, como el ciervo y la astuta serpiente que acostumbran aquel a renovar sus cuernos, ésta su piel cuando se hace muy gruesa. La montaña es alta, el camino tortuoso, no basta un solo salto para llegar a la cumbre, muchos mayos tendrán que transcurrir aún. Aquel que retrocede ante la superioridad del ejercito enemigo y no vuelve a la carga luego con valor, es un cobarde caballero. No os asustéis, pues la lucha es propia de buenos en esta tierra miserable. ¿Queréis saber cómo debe operarse esta renovación? Os lo voy a decir.

Conozco un fraile predicador, que había pasado por olas muy fuertes, y creía haber perdido toda seriedad y toda piedad; entró dentro de sí mismo y dijo: "oh Dios mío, ¿qué me sucedió?, he caído sin darme cuenta. Vamos ánimo, y pongámonos a trabajar para adquirir un nuevo bien, puesto que se perdió el antiguo".

lunes, 23 de enero de 2012

Haz que tu vida cuente

23 de enero: Beato Enrique Susón, op

Enrique Susón, o Enrique Seuze fue sacerdote dominico (1295?-1366).  Antiguas crónicas indican que es alemán nacido en Constanza. Desde los 13 años cursa estudios en el convento dominicano de Inkelkloster en su tierra natal. A partir de los 18 de edad inicia una vida de austeridad, disciplina, oración, constante ayuno e interés por estudiar la Sagrada Escritura. Se gradúa como "Lector", en Colonia (Alemania) y se documenta con lecturas de los Santos Padres (1325-1329). Regresa a Constanza donde ocupa el cargo de prior; debido a una calumnia renuncia al priorato (1330). Al surgir problemas socio-políticos y ante la amenaza de la peste e inundaciones (1339) los dominicos abandonan por diez años su ciudad, los cuales Enrique aprovecha para dedicarse a predicar y ser guía espiritual. Es fecundo escritor de obras, que aún se editan, entre las que se mencionan: Libro de la vida, Librito de la verdad eterna, dos colecciones de Cartas, Sermones y el Horologium Sapientae. En 1349, al regresar los dominicos a Constanza, nuevamente es víctima de difamación; una vez comprobada su inocencia, los superiores determinan enviarlo al convento de Ulm, donde —en santidad— pasa sus últimos años. Fue beatificado por Gregorio XV (1831). Se le suele representar  con hábito dominicano, leyendo o escribiendo, con una doncella (la Sabiduría) dictándole.