viernes, 12 de marzo de 2010
Via Crucis IV: Yo soy el camino verdadero
jueves, 11 de marzo de 2010
Regresar a casa (14 de marzo)
martes, 9 de marzo de 2010
Carta abierta a los que no van a la iglesia
Carlo Caretto, el famoso escritor espiritual italiano, anciano ya, escribió esta Oda a la Iglesia:
¡Cuánto te tengo que criticar, Iglesia mía,
y sin embargo, cuánto te amo!
Me has hecho sufrir más que nadie,
y, sin embargo, a ti te debo más que a ningún otro.
Me gustaría verte destruida,
y, sin embargo, necesito tu presencia.
Me has escandalizado mucho,
y, sin embargo, solamente tú me has hecho comprender la santidad.
Nunca he visto nada en este mundo
más condescendiente y más falso que tú,
y, sin embargo, nunca he tocado nada más puro,
más generoso y más bello.
Incalculables veces he tenido ganas
de darle con la puerta de mi alma en las narices,
y, sin embargo, cada noche, he rogado
para que pueda morir seguro en tus brazos.
No, no puedo librarme de ti,
pues soy uno contigo, aunque no soy completamente tú.
Y además, ¿adónde iría yo? ¿A construir otra Iglesia?
Pero no podría construirla sin los mismos defectos,
porque son mis defectos.
Y de nuevo, si hubiera yo de construir otra Iglesia,
sería MI Iglesia, no la Iglesia de Cristo.
No, soy bastante mayor ya. Sé comportarme.
(Continuar leyendo)
lunes, 8 de marzo de 2010
No tengas miedo
domingo, 7 de marzo de 2010
Por mi carne enferma...
En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero, al verte, mis ojos van y vienen
de mi cuerpo a tu cuerpo con vergüenza.
¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?
¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?
Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.
Y sólo pido no pedirte nada.
Estar aquí junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta.
jueves, 4 de marzo de 2010
Via Crucis III: Todos te condenaron
miércoles, 3 de marzo de 2010
¿Juzgar o cambiar? (7 de marzo)
martes, 2 de marzo de 2010
Domingo de Guzmán y Benedicto XVI
Queridos hermanos y hermanas,
lunes, 1 de marzo de 2010
Cara a cara
Solamente una palabra, solamente una oración
cuando llegue a tu presencia, oh Señor.
No me importa en que lugar de la mesa me hagas sentar,
o el color de mi corona, si la llego a ganar.
Solamente una palabra, si es que aún me quedan voz,
y si logro articularla en tu presencia.
No te quiero hacer preguntas, sólo una petición,
y si puedo hacerlo a solas mucho mejor.
Sólo déjame mirarte cara a cara
y perderme como un niño en tu mirada,
y que pase mucho tiempo, y que nadie diga nada,
porque estoy con el Maestro cara a cara.
Que se ahogue mi recuerdo en tu mirada:
quiero amarte en el silencio y sin palabras,
y que pase mucho tiempo, y que nadie diga nada
Porque estoy con el Maestro, cara a cara…
Sólo déjame mirarte cara a cara,
aunque caiga derretido en tu mirada,
derrotado y desde el suelo, tembloroso y sin aliento
aún te seguiré mirando, mi Maestro.
Cuando caiga ante tus plantas de rodillas
déjame llorar pegado a tus heridas,
y que pase mucho tiempo, y que nadie me lo impida,
que he esperado este momento toda mi vida.
Ante las plantas de San Álvaro
Como cada año, las hermandades cordobesas suben hasta el santuario de Scala Coeli para la fiesta de San Alvaro de Córdoba, patrón de las corporaciones cofrades locales.
Primo Jurado no olvidó que el santo fue el que creó el primer Vía Crucis de Occidente, así como el servicio de entrega a los demás, "una entrega que ha hecho que su obra perdure en el tiempo", destacando entre la obra del santo el santuario cordobés de Scala Coeli, lugar que "ha sido la fuente donde Andalucía ha bebido su honda devoción a la Pasión, a la Semana Santa", concluyó el exaltador. Diario Córdoba

