domingo, 4 de diciembre de 2022

Adviento 2022: Segundo Domingo

 

 Viviendo en oración el Adviento desde Scala Coeli


Antífona

Pueblo de Sión:

mira al Señor que viene a salvar a los pueblos.

El Señor hará oír la majestad de su voz

y os alegraréis de todo corazón.

 

Oración

Señor todopoderoso, rico en misericordia, cuando salimos animosos al encuentro de tu Hijo, no permitas que lo impidan los afanes de este mundo; guíanos hasta él con sabiduría divina para que podamos participar plenamente de su vida.

 

¿COMO  MANTENERME  EN ADVIENTO TODO EL AÑO?

 

Con el Adviento iniciamos un recorrido y comenzamos una etapa de vida nueva que necesitamos mantener siempre. De nuevo comenzamos con buen pie “quien bien empieza, bien acaba”. Pero es un tiempo tan breve, que se nos pide que logremos una actitud  que dure todo el año o mejor, toda la vida. Porque el mundo necesita hombres y mujeres de futuro y de esperanza. La esperanza es la vitamina de la fe; sin ella nos instalamos en la monotonía, en el cansancio y en la ausencia de horizontes. Pero, ¿ cómo mantener el espíritu de Adviento, durante toda la vida? Buscando, Preguntando, Escuchando, Obedeciendo,  y Entregándome. Estas actitudes nos mantienen en el futuro de Dios, y a Dios como futuro.

 

 1. Cuando el hombre “busca”, “Dios se acerca”.

 

Pero hay que buscarlo con sinceridad, y cueste lo que cueste. Dispuesto a salir de sí; a romper la concha del egoísmo. Decía Newmann que para juzgar a un alma no importa tanto ver la distancia a que se encuentra de Dios como ver la dirección que lleva. ¿Va hacia El o se aleja?... Pues si va hacia El, si le busca con sinceridad, es que Dios comienza a atraerle; es que Dios se le acerca. «El que tenga sed —de cosas grandes y nobles, de Verdad, de Belleza, de Amor...—, venga a mí y beba». Y bebiendo —conociéndole— creerá en mí. Y «el que cree en mí, ríos de agua viva correrán de su seno». Y esto lo decía, «refiriéndose al Espíritu que habrían de recibir los que creyeren en El». (Jn 7,37). ¿Cómo es mi búsqueda de Dios?

 

  2. Cuando el hombre “pregunta”, “Dios responde”.


 En todo lo que vivimos, si ahondamos, Dios comienza a respondernos por medio de la razón, o por medio de su Palabra, de un consejero, o por medio de un libro humano o  por una iluminación interior, en la oración. El caso es preguntar sin tregua ni descanso. Preguntarse a sí mismo y preguntar a todas las criaturas y acontecimientos. Con reconocimiento de nuestra radical incapacidad; con un sincero deseo de obtener respuesta, y una vez obtenida, aceptarla. ¿Qué  cuestiones me plantea hoy la vida?

 

3. Cuando el hombre “escucha”, “Dios habla”.


 Si escuchar siempre es difícil, escuchar a Dios parece imposible. Vivimos entre ruidos, por fuera y por dentro.  Y así no se puede oír la voz de Dios. Porque la voz de Dios es dulce y suave. Más aún si hace en silencio (Mt. 12,19). Por eso, cuando  Dios quiere hablar a un alma, «la lleva a la soledad y le habla al corazón (Os. 2,14). Y, al comenzar este diálogo, todavía el alma tiene cosas  que preguntar; pero poco a poco las preguntas van cesando. Y el alma se hace toda oídos. Y Dios habla. El proceso de la oración es así. ¿Cómo vivo la Palabra y la Oración para escuchar a Dios?


4. Cuando el hombre “obedece”, “Dios gobierna”.


Cuando se sabe que Dios es infinitamente sabio, bueno, amoroso, que sabe mejor que nosotros lo que nos conviene, entonces es fácil y grato  obedecerle!. Obedecerle cuando nos habla por la Escritura; obedecerle cuando nos manda mensajeros; obedecerle  cuando nos habla por medio de un buen libro, o aun cuando nos habla sin palabras desde lo más íntimo de nuestro ser. Y así, cuando el hombre obedece, Dios gobierna. ¿Me va ayudando la vida espiritual en vivir en confianza y entrega dócil?. Oro repitiendo: ¡Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad!. ¿Cómo me siento ahora?

 

5. Cuando el hombre “se entrega”, “Dios obra”.  

 

Es la obra perfecta del amor;  cuando se ama con todo el corazón a Dios, y se prescinde de todo lo demás, el hombre se entrega. Nuestro yo queda totalmente entregado al yo divino: «Ya no soy yo quien vive, sino que Cristo vive en mí». El hombre se vació por completo de sí mismo y de todo ser para llenarse de Dios; el hombre murió a sí mismo como hijo de Adán, para resucitar o nacer de nuevo, «no de la carne ni de la sangre, sino del Espíritu de Dios; el hombre se negó a sí mismo, porque a sí mismo, con todas sus fuerzas se entregó a Dios. ¡Ese es el término de la vida cristiana!. Hoy puedo reconocer la obra de Dios en mi. 

 

¡Ven pronto, Señor!. ¡Ven Salvador!.

                                              

Fr. José Antonio Segovia, O.P.

sábado, 3 de diciembre de 2022

Adviento 2022: Sábado de la Primera Semana

 

Viviendo en oración el Adviento desde Scala Coeli


Antífona

Ven, Señor,

tú que te sientas sobre querubines,

que brille tu rostro y nos salve.

 

Oración

Señor Dios, que para librar al hombre de la antigua esclavitud del pecado enviaste a tu Hijo a este mundo, concede a los que esperamos con devoción su venida alcanzar la gracia de la libertad verdadera.

 

Reflexión

¡Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos! Palabras del profeta Isaías que año tras año, en este tiempo del Adviento, nos interpelan para que no tengamos una actitud pasiva. Porque nuestra espera no es para que Jesús venga a cada uno de nosotros y nos llene de su amor. No sólo es conocerlo y llenarnos de Él; es también, imitarle y, porque lo queremos y sabemos que su conocimiento puede hacer mucho bien, darlo a conocer a  quien aún no lo conoce.

Porque Jesús vino y sigue llegando a nosotros, que lo conocemos; pero también llega a quienes no lo conocen. Y esta es también nuestra labor: no solo preparar el camino, la venida de Jesús a nosotros, a nuestros corazones, sino también a la mente y corazones de todas las personas.

La luz de su nacimiento y de su presencia entre nosotros tiene que llenar todos los espacios habitados, incluso con más razón, los que aún están oscuros por desconocerlo.

Y esta acción, este llevar la luz de Cristo, anunciar la Buena Nueva de su existencia a los, nunca mejor dicho, confines de la tierra, fue la labor que llevó a cabo el santo que hoy celebramos: San Francisco Javier. La semilla de la Evangelización en tierras como India, Japón y otras del Lejano Oriente se debe a este joven profesor de filosofía que, tras conocer a Ignacio de Loyola, ingresó en la Compañía de Jesús y se ordenó sacerdote, haciendo realidad el significado del Adviento: preparar la llegada del Señor y llevar la luz del Evangelio a quienes aún no lo conocían; en su caso, a los que en su tiempo habitaban las tierras más lejanas del mundo.

 

 

¡¡ VEN, SEÑOR JESÚS !!

 

viernes, 2 de diciembre de 2022

Adviento 2022: Viernes de la Primera Semana

 

Viviendo en oración el Adviento desde Scala Coeli


Antífona

El Señor viene con esplendor

 a visitar a su pueblo con  la paz

y comunicarle la vida eterna.

 

Oración

Despierta tu poder y ven, Señor; que tu brazo liberador nos salve de los peligros que nos amenazan a causa de nuestros pecados.

 

Reflexión

Hoy la reflexión nos la envía la dominica del Santísimo Sacramento,  hermana Natividad Fernández Ubago, en forma de plegaría a María de la Esperanza:

María de la Esperanza, María de Nazaret,
madre de nuestro Señor,
compañera de nuestras marchas,
ven a visitarnos, quédate con nosotros,
te necesitamos madre buena.
Vivimos tiempos difíciles, atravesamos bajones,
tenemos caídas, nos agarra la flojera,
nos inmoviliza la apatía, nos da rabia la solidez de la injusticia.
María Virgen de la Esperanza contágianos tu fuerza,
acércanos al espíritu que llena tu vida,
ayúdanos a vivir con alegría a pesar de las pruebas
y cruces que encontramos en el seguimiento de tu Hijo,
que no nos desaliente la lentitud de los cambios,
que las espinas de la vida no ahoguen la semilla del Evangelio,
que no perdamos la utopía Madre Buena,
de creer que es posible otro mundo y otra sociedad.”
 

¡¡ VEN, SEÑOR JESÚS !!

 

jueves, 1 de diciembre de 2022

Adviento 2022: Jueves de la Primera Semana

 

Viviendo en oración el Adviento desde Scala Coeli


Antífona

Tú, Señor, estás cerca y todos tus mandatos son estables;

hace tiempo comprendí tus preceptos,

porque tú existes desde siempre.

 

Oración

Despierta tu poder, Señor, y ven a socorrernos con tu fuerza; que tu amor y tu perdón apresuren la salvación que nuestros pecados retardan.

 

Reflexión

Nuestra hermana laica dominica Paqui Román reflexiona hoy sobre los personajes que nos van apareciendo en las lecturas de este tiempo de Adviento, unas lecturas de gran belleza y esperanza que brotan de la fe.

El profeta Isaías vive la presencia del Señor. A pesar de las dificultades de su pueblo sigue anunciando su venida, cumple con su misión. Nos enseña a identificar la luz que ilumina nuestro camino. Es Adviento y nos dirige a esa luz que es Cristo. Isaías nos anima a esa alegre espera y nos anuncia ya un Dios cercano que viene para estar con nosotros.

Por su parte, Juan el Bautista es quien prepara el camino del Señor. Nos llama a abrir nuestro corazón y así prepararnos para una verdadera conversión y poder dar frutos. Juan no buscó brillar y necesitó poco para vivir. Nos lleva a reflexionar sobre lo que realmente necesitamos e ir por el camino de la humildad.

José, hombre justo, humilde y obediente, que nos enseña cómo dejarnos querer por el Señor. ¡Cuántas cosas nos apartan de la voluntad de Dios! San José nos enseña a amar con un corazón sencillo y prepararnos para que nazca el Señor en nosotros.

Finalmente, María, figura principal para nuestro Adviento. Escuchó y creyó en la Palabra de Dios. Su vida, llena de sencillez, silencio y servicio. A ejemplo suyo, aprovechemos el tiempo de silencio para escuchar la voz del Señor, para cambiar lo que necesitemos en nuestro corazón y llenémoslo de actos de amor.

 

¡¡ VEN, SEÑOR JESÚS !!