martes, 26 de noviembre de 2013

Santuario de Santo Domingo de Scala Coeli: Exterior





 El convento de Santo Domingo de Scala Coeli fue fundado en 1423 por San Álvaro en la Sierra de Córdoba, en un lugar conocido como la Torre de Berlanga; pronto se iniciaron las obras, y para 1442 ya estaba terminado el templo, al que el Papa Eugenio IV concedió indulgencias. Este primer cenobio recibiría algunas modificaciones en los siglos XVI y XVII, aunque la reforma más seria fue la del XVIII, llevada a cabo entre 1758 y 1763, siendo prior el Padre Ferrari. Se procede entonces a renovar el decorado interior y a reparar las estructuras, siendo inaugurada la obra el 25 de noviembre de 1763.

consecuencia de la desamortización de 1836 se derribó la mayor parte del convento, salvándose sólo la iglesia y algunas dependencias. En 1873 el arquitecto municipal Pedro Nolasco Meléndez arregló la fachada principal, y así permanecerá el conjunto hasta los años cincuenta de nuestro siglo, en que se acometieron importantes obras de consolidación del edificio y se procedió a la restauración de sus obras más interesantes. A mediados de la década de los setenta  se reformó todo el convento, adecuándose las dependencias para las funciones que desempeña actualmente de casa de espiritualidad.


En la explanada que existe delante del monasterio hay un monumento dedicado a San Alvaro, obra realizada por el escultor García Rueda en 1992.



El templo presenta la fachada principal a los pies, con un esquema en hastial muy sencillo, articulado en pilastras. El centro lo ocupa la portada, de medio punto surmontada por un azulejo contemporáneo que efigia a San Alvaro, con la fecha de 1432. Junto a la fachada se alza la espadaña, de impronta barroca; es una construcción en ángulo, formada por dos cuerpos con un hueco de medio punto entre pilastras el primero, y vano rectangular rematado con frontón triangular el segundo.