viernes, 7 de mayo de 2021

Tiempo de Pascua desde Scala Coeli (33)

 

Cirio Pascual Comunidad "Villa Annunziata"- Roma

 

 

¡La Pascua es tiempo de SENTIDO!

 

Adentrarnos en la experiencia de la Pascua implica profundizar en el sentido de la vida, de nuestra vida.

Pasa por la memoria del corazón el poema de Miguel Hernández:

Llegó con tres heridas
La del amor
La de la muerte
La de la vida

Con tres heridas viene
La de la vida
La del amor
La de la muerte

Con tres heridas yo
La de la vida
La de la muerte
Y la del amor

Y en la medida que tomamos conciencia de las heridas que nos habitan, experimentamos el nuevo significado que aporta la experiencia de Jesús resucitado.

 

Oración:

 

Señor y Maestro… caminando contigo, codo a codo, compartiendo la vida con sus sabores y sinsabores, con la entrega generosa y detallista, con la traición y el dolor, con la muerte y su absurdo… Señor, concédenos la gracia de recorrer el camino conociendo la propia debilidad y la de los hermanos y hermanas de nuestro camino… acogiéndonos… Ayúdanos a saborear el SENTIDO de la vida, del amor y de la muerte desde tu propio SENTIDO.

 

                                                                                    

 Hna. Ana Belén Verísimo

 [Dominica de la Anunciata]

 

 

 

jueves, 6 de mayo de 2021

Tiempo de Pascua desde Scala Coeli (32)

 

Cirio Pascual Iglesia Ntra.Sra de Gracia-Trinitarios-Córdoba

 

Liturgia pascual, recuerdo de la Iglesia

 

Durante todo el Tiempo pascual vamos leyendo en la celebración de la Eucaristía el libro de los Hechos de los Apóstoles. Es una invitación a redescubrir la Iglesia.

Una comunidad que se alimenta con fruición de la enseñanza de los apóstoles, que va creciendo en entrañable fraternidad, que se reúne gozosamente para partir el pan evocando la presencia del Resucitado, que ora a Dios revelado como Padre por Jesús, que pone los bienes de cada uno a disposición de todos y que da testimonio de la resurrección con entusiasmo predicando a judíos y gentiles el mensaje del Evangelio.

La Iglesia, nacida del costado de Cristo abierto en la Cruz, es todo eso a partir de la Pascua. Nosotros, que somos esa Iglesia, ¿vivimos también así?


Oración:

 

Señor, Padre de Jesús y Padre nuestro,

Ayúdanos a escuchar tu Palabra agradecidos,

a compartir nuestro pan compenetrados,

a celebrarte cada día conmovidos

y a predicar con entusiasmo tu reinado,

a fin de ser en este mundo tan herido

una Iglesia creíble surgida de la Pascua.

 

Fr. Emilio García, OP

 

 

 

 

 

miércoles, 5 de mayo de 2021

Tiempo de Pascua desde Scala Coeli (31)

 

Cirio Pascual Iglesia Ntra. Sra. Rosario Convento Sta. Catalina - Barcelona

 

 La Pascua es un tiempo de oportunidad. Oportunidad, porque desde la encarnación y resurrección de Cristo el tiempo ya no es solo tiempo humano, sino más bien divino: historia de salvación.

Y es que Pascua no es solo una vez al año (el Domingo de Resurrección). Hay una micro-Pascua semanal: el domingo, día del Señor, al que apunta y hacia el que avanza toda la semana. Y también habrá una macro-Pascua final: la meta de la historia de la humanidad, donde toda la creación entrará en la gloria eterna de Dios.

Vivamos y aumentemos cada día esta gran esperanza.



«El Espíritu atestigua a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios, coherederos con el Mesías; si compartimos su pasión, compartiremos su gloria. Estimo que los sufrimientos del presente no tienen proporción con la gloria que se ha de revelar en nosotros. Con esa esperanza nos han salvado. Una esperanza que ya se ve, no es esperanza; pues, si ya lo ve uno, ¿a qué esperarlo?» (Rm 8,16-18.24).

 

Fr. Bernardo Sastre Zamora, OP

 

 

 

 

 

 

 

martes, 4 de mayo de 2021

Tiempo de Pascua desde Scala Coeli (30)

 

Cirio Pascual Iglesia María Magdalena - Dos Hermanas

 

Pascua es tiempo de volver a nacer.

 

Volver a nacer a la esperanza, porque Aquel que dábamos por muerto ¡Ha resucitado!, y si la muerte ha sido vencida, ya no hay nada por lo que desesperar, no hay angustia interminable ni vacío eterno que nos ahogue.

Es volver a nacer a la confianza, porque aparece entre nosotros y nos dice: No temáis, soy Yo. No es un “todo va a salir bien”, sino un “Yo estoy con vosotros”. Puede que haya lucha y dolor, pero ya no hay soledad, no hay abandono definitivo.

Es volver a nacer a la alegría de sabernos tan amados e importantes que Dios no ha escatimado por nosotros ni a su propio Hijo. No a una alegría superflua y facilona, que es euforia y se va tan pronto como ha llegado; sino a la alegría serena que permanece en la noche, la tormenta y la persecución, como les ocurrió a los discípulos.

Es volver a nacer para la comunión entre nosotros. Porque el escándalo del Calvario dispersa a los hermanos, pero la Resurrección los congrega de nuevo, por el don del Espíritu, que es capaz de obrar la comunión en la diversidad.

Pascua es renacer para la misión, porque la experiencia del encuentro con el Resucitado desborda nuestras vidas y nos saca de nuestras rutinas, nos obliga a salir de lo establecido y a anunciar y contagiar la alegría que ha cambiado nuestras vidas y, por tanto, que puede cambiar tantas otras.

 

«¡Oh, hermanos e hijos, vosotros que sois brotes de la Iglesia universal, semilla santa del reino eterno, los regenerados y nacidos en Cristo! Oídme: Cantad por mí al Señor un cántico nuevo. “Ya estamos cantando”, decís. Cantáis, sí, cantáis, ya os oigo. pero procurad que vuestra vida no dé testimonio contra lo que vuestra lengua canta. Cantad con vuestra voz, cantad con vuestro corazón, cantad con vuestra boca, cantad con vuestras costumbres. (…) La alabanza del canto reside en el mismo cantor. ¿Queréis rendir alabanzas a Dios? Sed vosotros mismos el canto que vais a cantar. Vosotros mismos seréis su alabanza, si vivís santamente».

(De los sermones de san Agustín)

                                                                                    

Sor Teresa Cadarso O.P.

 

 

 

 

lunes, 3 de mayo de 2021

Tiempo de Pascua desde Scala Coeli (29)

 

Cirio Pascual Parroquia San Vicente Ferrer - Córdoba

 

 

La Pascua es tiempo de alegría, es tiempo de renovación, es tiempo de esperanza.

Cristo ha resucitado, y con Él se ha renovado el mundo.

Cuando las mujeres fueron a la tumba el Ángel les insiste, ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?, no está aquí HA RESUCITADO. Con este anuncio nos cambia toda nuestra vida.

El alma se llena de gracia, la alegría de verle vivo hizo decir a Tomás “Señor mío y Dios mío”, hagamos como hizo el discípulo al comprobar que era Él, pero, en nuestro caso, movidos por la fe en creer que Vive, y  vive entre nosotros, lo que nos hace repetir sin cesar Aleluya, Aleluya, Aleluya.

 

Oración:

 

Si podemos sonreír y reír, es por Jesús.

Si podemos soñar y proyectar, es por Jesús.

Si podemos amar, un amor veraniego pero largo, interminable, es por Jesús.

Si podemos la moderación y al mismo tiempo podemos la belleza, es por Jesús.

Si podemos hacernos de nuevo, porque Él todo lo hace nuevo, es por Jesús.

Si podemos hacer lo más difícil, que es construir Iglesia, es por Jesús.

Si podemos sentirnos no presionados, no coaccionados, no asfixiados y no condicionados, es por Jesús.

Si nos enorgullecemos de ser libres y de haber sido rescatados del continuo éxodo que aflige al mundo, es por Jesús.

SI Jesús es nuestra cura, es en el Espíritu Santo por la gracia del Padre Celestial.

Amén

(Monseñor Claudio Páleka)

 José Vicente Vila Castellar, OP

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 2 de mayo de 2021

Tiempo de Pascua desde Scala Coeli (28)

 

Cirio Pascual Iglesia Convento San Pablo - Córdoba

 

  La Pascua es tiempo de…VIVIR EN JESÚS.

 

El gozo y júbilo propios de la mayor fiesta judía, la Celebración de la Pascua, aquel año en el corazón de Jesús se tornaron en tristeza y nostalgia. Era ya víspera de su pasión y muerte en cruz y la última cena con sus amigos más íntimos, el momento de su despedida.

Jesús, les abre su corazón y les revela toda su intimidad, su deseo más profundo: “Permaneced en mí y yo en vosotros”. Jesús conoce su cobardía y mediocridad. En muchas ocasiones les ha recriminado su poca fe. Si no se mantienen unidos a él, no podrán subsistir. Jesús sabe que vendrán tiempos difíciles de persecución y cárcel, derramamiento de sangre y martirios. Tendrán que dar testimonio de su fe y anunciar el Evangelio con una entrega fiel.

“Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí”

Los sarmientos reciben la vida de la vid. Así también nosotros. Insertados en el bautismo en Cristo, hemos recibido de él gratuitamente el don de la vida nueva y hemos de vivir en comunión vital con Cristo, para poder dar fruto.

“Los frutos” no se refieren sólo a la vida espiritual, y práctica de piedad y ritos sacramentales. Se trata también de dar buen fruto en tu vida diaria: con tu familia y amistades, tu responsabilidad laboral y ciudadana, tu honradez personal y tus valores éticos, colaborando por un mundo más justo y pacífico, más humano y fraterno.

 

Oración:

 

Señor, úneme tan fuertemente a ti que ya no pueda separarme jamás.

Haz que te conozca más y más y sea reflejo de tu amor en el mundo.

 

                                                                                           Pablo Olmedo

[Misionero Claretiano]

 

 

 

 

 

sábado, 1 de mayo de 2021

Tiempo de Pascua desde Scala Coeli (27)

 

Cirio Pascual Real Convento de Santo Domingo - Jerez de la Frontera

 

 “La Pascua es tiempo…”

Despabilar los sentidos y romper con lo efímero que hay en nosotros.  De superar la seguridad personal para saborear la eternidad manifestada en Cristo Resucitado que nos invita a predicar su cercanía y su Amor.

De palpar las heridas luminosas de Jesús contemplando su cruz, reproduciendo su verdad.  De oír su Palabra y comprometerse a hacerla vida en cada hora del día. De mirar su victoria y optar, pese a todo, por el bien.

De entrenar el corazón a percibir los latidos de un Dios desbordante que nos hace poner en valor nuestra condición humana y nuestra realidad de hijos suyos.

 

Oración:

 

Señor Jesús, tú que eres Luz, te pedimos claridad, compasión, solidaridad, acción, horizonte, servicio, discernimiento y mucho amor. Sin ello bien fundamentado en ti, no saldremos de esta todos.  Te necesitamos. Sigue a nuestro lado.

Abre nuestros ojos, sensibiliza nuestro tacto, afina nuestros oídos y pon en marcha nuestras manos y nuestros pies.

Por favor enséñanos a vivir desde ti con todos.  Solos no podemos. Danos luz. Haznos luz. Amén

                                                                                    

Hmna. Natalia Abata Minda

[Dominicas del Santísimo Sacramento]