miércoles, 2 de enero de 2019

(Quizás) Un proyecto para el nuevo año para vivir al día de Dios


1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente al día, sin querer resolver los problemas de mi vida todos de una vez.

2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé criticar o disciplinar a nadie, sino a mí mismo.

3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en éste también.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer; y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9.- Sólo por hoy creeré firmemente -aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena Providencia de Dios se ocupa de mí, como si nadie más existiera en el mundo.

10.- Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.


                                                                                                                     S. Juan XXIII
                                                                                                                 (“Diario del alma”)

martes, 1 de enero de 2019

Despedida del Año 2018 en Familia (Dominicana)



En Córdoba capital, las monjas dominicas contemplativas del Monasterio de Ntra. Sra. de Gracia y los miembros de la Fraternidad laical dominicana de Santo Domingo de Scala Coeli cerramos unidos el año 2018 con un encuentro dirigido por Fr. José Antonio Segovia, O.P., prior del Convento de Santo Domingo de Scala Coeli.

En la primera parte de este encuentro Fr. José Antonio presentó una reflexión a todos los asistentes en torno al “Hoy de Dios y el nuestro”, dividiéndola en tres partes.

En la primera, daba varias respuestas a la pregunta ¿Qué nos dará Dios en el nuevo año?.
Para dichas respuestas tomó diversos pasajes evangélicos, trasladándolos a nuestro actual momento. Y así, teniendo a María como el mejor modelo de fe, los hechos y vida de Jesús no debemos considerarlos como un recuerdo del pasado, sino –como hacía María- deben ser en todo momento meditados en el corazón, es decir, verlos como una experiencia que se ha de actualizar y revivir a lo largo de la vida.

Igualmente, y como también hacía María, hemos de creer en Jesús Salvador y experimentar hoy su fuerza salvadora, la única capaz de hacer más humana nuestra vida. Y para ello, y siguiendo al evangelista Lucas, el P. Segovia presentó diversos ejemplos de que la salvación de Jesús se nos sigue ofreciendo “HOY”:
·        + Hoy puede nacer Jesús para nosotros, entrar en nuestra vida y cambiarla para siempre, como así lo anunció el Ángel a los pastores.
·        +  Hoy podemos experimentar el perdón, la paz de Dios y la alegría interior si nos dejamos sanar por Jesús, al igual que hizo con el paralítico en Galilea.
·        +  Hoy podemos empezar una vida más digna, fraterna y solidaria, si dejamos entrar a Jesús en nuestra vida, como hizo Zaqueo.
·        + Hoy, el día de nuestra muerte humana, también puede ser un día de salvación y podemos tenerlo para siempre, como le ocurrió al ladrón bueno en el monte del Calvario, estando crucificados.
·          +  Incluso hoy, al comenzar un nuevo año, puede ser un día de salvación, si estamos atentos a lo mejor que se despierta en nosotros, ya que la salvación se nos ofrece cada día.

En su segunda parte de la reflexión, Fr. José Antonio, presentó y fue desgranando el decálogo que el S. Juan XIII en su “Diario del Alma” menciona como proyecto de vida que nos permita a todos vivir al día de Dios.

En dicho decálogo se recogen una serie de actuaciones a realizar “sólo por hoy”, por cada hoy, relativas a vivir exclusivamente al día, cuidar el aspecto personal, ser feliz, adaptarse a las circunstancias, dedicar unos minutos a la lectura, realizar una buena acción, hacer una cosa que no se desee, y confeccionarse con detalle un programa a realizar, guardándose en todo caso de dos “calamidades”: la prisa y la indecisión.

Finalmente la exposición la concluyó el P. Segovia, O.P., dando lectura a una oración referida al fin y al principio de año.

Tras unos momentos de reflexión personal en silencio de cada asistente, todos juntos rezamos las vísperas, dedicadas a la Virgen María.

Tras ello, y con la alegría de haber vivido una muy especial tarde de despedida del año que se acababa, los miembros de la Fraternidad, tras agradecer al P. Segovia sus gestiones para haber hecho posible nuestra presencia en este acto, agradecimos igualmente su acogida y nos despedimos de nuestras hermanas contemplativas con la promesa de volver en próximas ocasiones para tener con ellas más momentos de oración en la Iglesia del Monasterio y también otros de dialogo y asueto en el locutorio.


                                                                                     Antonio-Jesús Rodríguez Hernández
                                                                                        Fraternidad laical dominicana de
                                                                                           Santo Domingo de Scala Coeli.
                                                                                                  Córdoba

... Oración de principio de año.

... ... ...

Hoy iniciamos un nuevo año
y detengo mi vida ante el nuevo calendario
aún sin estrenar y te presento estos días
que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad
llevando a todas partes un corazón lleno
de comprensión y paz.

Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios
a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno
que mi espíritu se llene sólo de bendiciones
y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que,
cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí
encuentren en mi vida un poquito de TI.

Danos un año feliz y enséñanos
a repartir felicidad.

Amén