lunes, 28 de septiembre de 2015

Mártires dominicos de Nagasaki


Los que sembraban con lágrimas,
cosechan entre cantares.
 (Salmo 125)




Se celebra hoy la memoria de 16 miembros de la Familia Dominicana, que murieron en Nagasaki (Japón) en la persecución promovida por el jefe supremo militar Tokugawa Yemitsu, en 1633-1636, martirizados por sofocación. Sus cuerpos fueron quemados y arrojados al mar.

Fueron beatificados en Manila en 1981 y canonizados en Roma el 18 de octubre de 1987, por Juan Pablo II.

Como recuerdo a ellos los nombramos uno a uno:

Santo Domingo Ibañez de Erquicia, presbítero
      San Lucas Alonso Gorda, presbítero
·         San Antonio González, presbítero
·        San Miguel de Aozaraza del Rosario, presbítero
·        San Jordán Ansalone, presbítero
·        San Guillermo Courtet, presbítero
·        San Jacobo Kyushey, presbítero
·        Santo Tomás Hioji, presbítero
·        San Vicente Shiwouzuka, presbítero
·        San Francisco Shoyemon, hermano cooperador
·        San Mateo Hohioye, hermano cooperador
·        Santa Magdalena de Nagasake, virgen de la Orden seglar
·        Santa Marina de Omura, virgen de la Orden seglar
·        San Miguel Kuribioye, seglar
·        San Lázaro de Kyoto, seglar
·        San Lorenzo Ruiz, seglar


ORACIÓN

Señor y Dios nuestro, 

prepáranos a sufrir, 

como Santo Domingo y compañeros mártires, 

en el servicio a Ti y a nuestros hermanos, 

porque son dichosos en tu reino 

los que sufren persecución por amor a la justicia. 

Por nuestro Señor Jesucristo.





En 1987, el Secretariado Provincial de Misiones, de la Provincia Dominicana de Nuestra Señora del Rosario, publicó el libro “Sangre en Nagasaki: los 16 mártires dominicos”, cuyo autor es Pedro González Tejero.
 

viernes, 25 de septiembre de 2015

COMIENZO DE LOS ENCUENTROS DE LA FRATERNIDAD DE DOMINICOS SEGLARES DE CORDOBA




Hoy ha dado comienzo un nuevo curso de encuentros de la Fraternidad de laicos dominicos de Santo Domingo de Scala Coeli y Padre Posadas.


El de hoy ha tenido dos partes diferenciadas. En la primera, celebrada en la capilla del convento de Scala Coeli, hemos recordado la festividad del beato Padre Posadas.

Con la ayuda de diversas pinceladas de su biógrafo, fray Pedro de Alcalá, el promotor de la Fraternidad, P. José Antonio Segovia, ha situado al Padre Posadas en la Córdoba de su época, mostrándonos ejemplos del bajo nivel religioso en que se hallaba la ciudad, y cómo con humildad, penitencia, ardor apostólico y discreción consiguió que desde el más alto jerarca al más pobre ciudadano se agolparan para escuchar al predicador de multitudes, consiguiendo que desde muy temprano se llenaran las iglesias, para coger sitio. Destacó, sobre todo, como confesor, como predicador, como colector de limosnas, como guía de almas y como espejo del dominicanismo vivo.

De la segunda parte del encuentro destacamos la opinión unánime de que la mejor manera de vivir el carisma dominicano es volver a las fuentes, tomando como base el Directorio de la fraternidades seglares. Tras ello se ha continuado con el estudio detallado y la presentación de las reflexiones a los puntos que se mencionan para su estudio en el borrador del texto redactado por la Comisión para la Vida y  Misión, formada por miembros de las tres Provincias dominicanas de España. Las conclusiones, una vez redactadas, serán presentadas como aportaciones de nuestra Fraternidad en la Asamblea de la Provincia Bética, que se celebrará a finales de próximo mes de Octubre

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Beatificación del dominico Fr. Pio Alberto del Corona




Con fraternal alegría nos hacemos eco de la beatificación el pasado sábado, 19 de Septiembre, del dominico Fr. Pío Alberto del Corona, que tuvo lugar en la pequeña ciudad de San Miniato, a mitad de camino entre Florencia y Pisa.

Nació el nuevo Beato en la importante ciudad portuaria de Livorno, distante unos 30 km. de Pisa, el 5 de julio de 1837. 

Todavía adolescente, se inscribió en las Conferencias de San Vicente de Paúl, para ayudar a las familias pobres y enseñar el catecismo. En Livorno se relacionó Pío Alberto con los dominicos, que regentaban por entonces la parroquia de Santa Catalina de Siena, mientras él estudiaba en un colegio de religiosos barnabitas. El 4 de diciembre de 1854 tomó el camino de Florencia para pedir el ingreso en la Orden dominicana. Vistió, en efecto, el hábito y comenzó su noviciado en el convento de San Marcos, el 1º de febrero de 1855. A su término emprendió los estudios de filosofía y teología.

Permaneció en el convento de San Marcos y se dedicó a la enseñanza y al ejercicio pastoral en su iglesia, que alberga la tumba de San Antonino de Florencia. Pronto consiguió una importante fama de predicador, confesor y profesor de filosofía y teología dogmática, también en el Seminario diocesano de la archidiócesis de Florencia. El 8 de junio de 1872 lo eligieron prior conventual.

Por entonces había presentado ya al Maestro de la Orden, Padre Vicente Alejandro Jandel, un proyecto fundacional, inspirado en otra institución que realizó San Jerónimo en la colina romana del Aventino. En este caso se trataba de una fundación dominicana de hermanas terciarias regulares, dedicadas al estudio de la Sagrada Escritura y a la educación gratuita de las clases populares. Son las hermanas de la Congregación «Suore Domenicane dello Spirito Santo». A la cabeza de la empresa estuvo desde el comienzo Elena Buonaguidi, persona de especial virtud y formación. Los dos hablaron personalmente con el Maestro de la Orden en Roma y, a continuación, con el Papa, Beato Pío IX. La obra dio comienzo en la diócesis de Fiésole el 11 de noviembre de 1872.

Visitaba las parroquias, se dedicaba en especial a la predicación, a veces en forma de «misiones populares», y a la administración de los sacramentos de la confirmación y penitencia, sin descuidar la visita a enfermos, en los hospitales y en sus hogares, y asimismo a los encarcelados. «¡Yo soy para los pobres, por lo mismo debo estar entre los pobres!», exclamaba. —A sus predicaciones acudía de ordinario un numeroso auditorio que llenaba las iglesias. Decía que encontraba fuerzas ante el Sagrario y que allí, en ocasiones, «gritaba con fervor», a la vez que ofrecía a Cristo un sacrificio perenne. Hallaba consuelo en la Eucaristía. Estaba seguro que Dios bendecía sus obras amasadas en el sufrimiento. 

Ejercitó también el ministerio mediante la palabra escrita, ocupación que inició ya en el mencionado convento de San Marcos. Sus publicaciones tuvieron forma de cartas pastorales, de comentarios teológicos inspirados en la doctrina de Santo Tomás de Aquino, como por ejemplo, los que dedicó a los misterios de Cristo, las virtudes cardinales, la teología de San Pablo, la pequeña Suma teológica, la edición de la Catena Aurea. También escribió sobre la Eucaristía e historias y doctrinas evangélicas. Con suma sencillez manifestaba en una ocasión: «He terminado de redactar una meditación sobre el costado de Cristo abierto (por la lanza del soldado en la cruz). Lo he terminado llorando».

martes, 22 de septiembre de 2015

Hoy recordamos y celebramos al Beato P. Francisco de Posadas, dominico de Scala Coeli



Breves Retratos del PADRE FRANCISCO DE POSADAS



Retrato Físico:

El P. Posadas era un hombre robusto, de elegante persona. Su estatura, alta; con proporción correspondiente en las principales partes que componen el todo del humano cuerpo. Era moreno el color de su rostro, espaciosa la frente y grandes los ojos. En la forma figural de sus facciones, agradable y bien parecido a todos. Su semblante, de ejempla modestia.

Retrato Literario:

En vida del P. Posadas más de un pintor cordobés le hizo retratos al oleo, que después sirvieron para sacar copias, de tal manera que se conservan hoy numerosos lienzos, en conventos andaluces sobre todo.

Retrato psíquico:

De genio vivaz y temperamento sanguíneo, blando; le saltaban fácilmente las lágrimas. Bondadoso, inteligente, dinámico, tenía dotes de “leader”. Como dice su biógrafo, fray Pedro de Alcalá, “enfilada, con una constancia a toda prueba, la ruta del dominicanismo, cuajó pronto el gran predicador popular, el predicador de masas, recrecida su garra por el celo humilde, por la sabiduría y por el fuego que le ardía en el corazón y en los ojos”.

Retrato dominicano:

Con palabras también del P. Alcalá en la Dedicatoria de la Vida del P. Posadas: “Este hijo, con el papel de una maravillosa imitación, copió en su alma la peregrina hermosura de aquel bendito original de su Padre (santo Domingo), retratando sus altas perfecciones en parecidas luces. Como lo convencen las cruentas penitencias con que este gran Varón mortificó y crucificó su carne; las inflamadísimas ansias con que se deshacía su corazón deseando dar a Dios honra y culto (…); las laboriosas tareas en que hasta el último día de su vida continuamente se ocupó, infatigable en la conversión de las almas y evangélico cultivo de las conciencias; los inmensos trabajos con que anduvo a pie, y aun muchas veces descalzo, los más fragosos caminos, y frecuentemente por montuosas sierras, para evangelizar la paz a los pueblos: la dulce y amorosa solicitud con que en ellos propagó e hizo echar dichosas raíces a la devoción del Rosario de María Santísima; (…) siendo su profunda humildad como trascendente en todos sus pensamientos, palabras y obras, que ordenó al último fin con tanta pureza, que fue perpetuo en pedir a Dios no le diese premio por sus trabajos, porque todo lo quería solamente para … gloria de Su Majestad.”

  (Textos del libro “ESCALACELI”, del P. Alvaro Huerga, O.P.)

lunes, 29 de junio de 2015

Hoy, festividad de San Pedro y San Pablo




 

"Si Pedro hubiera permanecido siempre en la cobardía y temor que tuvo en la Pasión, no habría llegado después de ella a tan gran perfección de ser hijo y campeón de la Santa Iglesia, gustador y conquistador de almas. Mirad la conducta suya y de los otros discípulos para llegar a perder el temor servil, el apego a los consuelo y recibir al Espíritu Santo como les había prometido la primera y dulce Verdad",

                                           (Santa Catalina de Siena)

jueves, 25 de junio de 2015



Oh Dios, 
que hiciste del papa beato Inocencio (*)
 un eficaz mediador de la unidad y la paz, 
adornándolo con los dones de la ciencia y la prudencia; 
concédenos, por su intercesión, 
gustar las cosas celestiales y buscar con empeño el bien.
 Por nuestro Señor Jesucristo.


(*) Pedro, después papa Inocencio V, nació en Tarantaise (Lyon, Francia). Entró muy joven en la Orden de Predicadores, en el convento de Lyón. Profesor de Teología en París; fue elegido Papa en 1276 y comó el nombre de Inocencio V, pero su pontificado duró cuatro meses (un pontificado "más bien mostrado, que dado a la Iglesia"). Trabajó en ese tiempo por la liberación de Tierra Santa y por la paz y unidad de los cristianos.



miércoles, 24 de junio de 2015

Natividad de San Juan Bautista


Oh Dios, 
que suscitaste a San Juan Bautista
 para que preparase a Cristo el Señor un pueblos dispuesto,
 concede a tu familia  el don de la alegría espiritual
 y dirige la voluntad de tus hijos  
por el camino de la salvación y la paz.
 Por nuestros Señor Jesucristo.




"Juan el Bautista no fue sólo un profeta, sin más que profeta, como dice Jesús en Mateo 11,9. En realidad, Juan fue el final de la ley y el principio del Evangelio. Por eso, su misión consistía en llevar a los hombres, con la palabra y con las obras, a la ley de Cristo, más que a la observancia de la ley antigua"

                                                                    (Santo Tomás de Aquino)