viernes, 5 de mayo de 2023

PASCUA 2023 (26)


 


Palabras para celebrar juntos la Pascua de Resurrección



-CONSUELO-



        Esta conversación entre Jesús y los discípulos tiene lugar de nuevo alrededor de la mesa, durante la Cena (cf. Jn 14,1-6). Jesús está triste y todos están tristes: Jesús había dicho que uno de ellos lo traicionaría (cf. Jn 13,21) y todos perciben que algo malo va a suceder. Jesús comienza a consolar a los suyos: porque uno de las tareas, “de los trabajos” del Señor es consolar. El Señor consuela a sus discípulos y aquí vemos cuál es la forma de consolar de Jesús. Nosotros tenemos muchas formas de consolar, desde las más auténticas, las más cercanas a las más formales, como esos telegramas de pésame: “Profundamente afligido por...”. No consuela a nadie, es una simulación, es el consuelo formal. Pero, ¿cómo consuela el Señor? Es importante saber esto, para que también nosotros, cuando en nuestra vida tengamos que pasar momentos de tristeza, aprendamos a percibir cuál es el verdadero consuelo del Señor.

        Y en este pasaje del Evangelio vemos que el Señor siempre consuela en la cercanía, con la verdad y en la esperanza. Estas son las tres huellas del consuelo del Señor.

        En la cercanía, nunca lejos: “estoy aquí”. Esa hermosa palabra: “estoy aquí”. “Estoy aquí contigo”. Y muchas veces en silencio. Pero sabemos que él está aquí. Él siempre está aquí. Esa cercanía que es el estilo de Dios, también en la Encarnación, para acercarse a nosotros. El Señor consuela en la cercanía. Y no usa palabras vacías, por el contrario, prefiere el silencio. La fuerza de la cercanía, de la presencia. Habla poco. Pero está cerca.

        La segunda huella de la cercanía de Jesús, del modo de consolar a Jesús, es la verdad: Jesús es veraz. No dice cosas formales que son mentiras: “No, no te preocupes, todo pasará, no sucederá nada, pasará, lo malo pasa...”. No. Dice la verdad. No esconde la verdad. Porque en este pasaje él mismo dice: “Yo soy la verdad” (cf. Jn 14,6). Y la verdad es: “Me voy”, es decir: “Moriré” (cf. vv. 2-3). Estamos ante la muerte. Es la verdad. Y él lo dice simplemente y también suavemente, sin lastimar. Pero estamos ante la muerte. No esconde la verdad.

        Y esta es la tercera huella: Jesús consuela en la esperanza. Sí, es un mal momento, pero «no se turbe vuestro corazón. [...] Creed también en mí» (v. 1). Os digo una cosa —así dice Jesús—, «en la casa de mi Padre hay muchas moradas. [...] Voy a prepararos un lugar» (v. 2). Él va primero a abrir las puertas, las puertas de ese lugar por el que pasaremos todos, así lo espero. «Volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros» (v. 3). El Señor regresa cada vez que alguno de nosotros está en camino de abandonar este mundo. “Volveré y os tomaré conmigo”: la esperanza. Él vendrá y nos tomará de la mano y nos llevará. No dice: “No, no sufriréis, no es nada...”. No. Dice la verdad: “Estoy cerca de vosotros. Esta es la verdad: es un mal momento, de peligro, de muerte. Pero no dejéis que vuestro corazón se turbe, permaneced en esa paz, esa paz que es la base de todo consuelo, porque volveré y os llevaré de la mano a donde esté”.

        No es fácil dejarse consolar por el Señor. Muchas veces, en los malos tiempos, nos enojamos con el Señor y no dejamos que venga y nos hable así, con esta dulzura, con esta cercanía, con esta mansedumbre, con esta verdad y con esta esperanza.

        Pidamos la gracia de aprender a dejarnos consolar por el Señor. El consuelo del Señor es verdadero, no engaña. No es anestesia, no. Está cerca, es veraz y nos abre las puertas de la esperanza.



Francisco.
Homilía 8 Mayo 2020

SCALA COELI en MAYO: Orando a MARÍA (5)




Madre de la misericordia




María, Madre de misericordia,

cuida de todos para que no se haga inútil la cruz de Cristo,

para que el hombre no pierda el camino del bien,

no pierda la conciencia del pecado

y crezca en la esperanza en Dios, rico en misericordia,

para que haga libremente las buenas obras que él le asignó

y, de esta manera, toda su vida sea un himno a su gloria.

jueves, 4 de mayo de 2023

PASCUA 2023 (25)

 




Palabras para celebrar juntos la Pascua de Resurrección



-MISION-



        La vocación de la Iglesia es estar presente en el corazón del mundo, anunciando la Buena Noticia del amor de Dios a los pobres, la libertad a los esclavizados y la alegría de la resurrección de Jesús a los tristes.

    Llama la atención que Jesús tenía y sigue teniendo más admiradores que seguidores comprometidos. Es más fácil alabarlo que comprometerse con la causa de Jesús en su radical entrega a los más débiles y excluidos.

    La misión de la Iglesia es la de Jesús. No es una opción política, un sistema económico o una organización social.

    Nuestra misión es acercar a las personas a la experiencia del amor de Dios, que transforma la vida y capacita para amar y para construir, juntos, una sociedad más humana y fraterna. La coherencia entre mensaje y vida es necesaria para garantizar la credibilidad de nuestro anuncio, de nuestra vida.

    Y el cristiano será cristiano y la Iglesia será la Iglesia de Cristo en la medida en que prolongue su entrega comprometida en el mundo, haciendo que el hombre sea más auténticamente hombre y la vida más auténticamente vida.



Pablo Olmedo, CMF
Córdoba

SCALA COELI en MAYO: Orando a MARÍA (4)




 

Madre de la Iglesia



María, madre de la Iglesia y madre de nuestra fe.

Abre nuestro oído a la Palabra,

para que reconozcamos la voz de Dios y su llamada.

Aviva en nosotros el deseo de seguir sus pasos,

saliendo de nuestra tierra y confiando en su promesa.

Ayúdanos a dejarnos tocar por su amor,

para que podamos tocarlo en la fe.

Ayúdanos a fiarnos plenamente de él, a creer en su amor,

sobre todo en los momentos de tribulación y de cruz,

cuando nuestra fe es llamada a crecer y a madurar.

Siembra en nuestra fe la alegría del Resucitado.

Recuérdanos que quien cree no está nunca solo.

Enséñanos a mirar con los ojos de Jesús,

para que él sea luz en nuestro camino.

Y que esta luz de la fe crezca continuamente en nosotros,

hasta que llegue el día sin ocaso,

que es el mismo Cristo, tu Hijo, nuestro Señor.

miércoles, 3 de mayo de 2023

PASCUA 2023 (24)





Palabras para celebrar juntos la Pascua de Resurrección



-PADRE-



        El Nuevo Testamento puso fin a la invisibilidad del Padre. Dios mostró su rostro, como confirma la respuesta de Jesús al apóstol Felipe: «Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Jn 14, 9). El Hijo de Dios, con su encarnación, muerte y resurrección, nos libró de la esclavitud del pecado para darnos la libertad de los hijos de Dios, y nos dio a conocer el rostro de Dios, que es amor: Dios se puede ver, es visible en Cristo. Santa Teresa de Ávila escribe que no hay que «apartarse de industria de todo nuestro bien y remedio, que es la sacratísima humanidad de nuestro Señor Jesucristo» (Castillo interior, 7, 6: Obras Completas, EDE, Madrid 1984, p. 947). Por tanto sólo creyendo en Cristo, permaneciendo unidos a él, los discípulos, entre quienes estamos también nosotros, pueden continuar su acción permanente en la historia: «En verdad, en verdad os digo —dice el Señor—: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago» (Jn 14, 12).

        La fe en Jesús conlleva seguirlo cada día, en las sencillas acciones que componen nuestra jornada. «Es propio del misterio de Dios actuar de manera discreta. Sólo poco a poco va construyendo su historia en la gran historia de la humanidad. Se hace hombre, pero de tal modo que puede ser ignorado por sus contemporáneos, por las fuerzas de renombre en la historia. Padece y muere y, como Resucitado, quiere llegar a la humanidad solamente mediante la fe de los suyos, a los que se manifiesta. No cesa de llamar con suavidad a las puertas de nuestro corazón y, si le abrimos, nos hace lentamente capaces de “ver”» (Jesús de Nazaret II, Madrid 2011, p. 321). San Agustín afirma que «era necesario que Jesús dijese: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6), porque una vez conocido el camino faltaba por conocer la meta» (Tractatus in Ioh., 69, 2: ccl 36, 500), y la meta es el Padre. Para los cristianos, para cada uno de nosotros, por tanto, el camino al Padre es dejarse guiar por Jesús, por su palabra de Verdad, y acoger el don de su Vida. Hagamos nuestra la invitación de san Buenaventura: «Abre, por tanto, los ojos, tiende el oído espiritual, abre tus labios y dispón tu corazón, para que en todas las criaturas puedas ver, escuchar, alabar, amar, venerar, glorificar y honrar a tu Dios» (Itinerarium mentis in Deum, I, 15).

        Queridos amigos, el compromiso de anunciar a Jesucristo, «el camino, la verdad y la vida» (Jn 14, 6), constituye la tarea principal de la Iglesia. Invoquemos a la Virgen María para que asista siempre a los pastores y a cuantos en los diversos ministerios anuncian el alegre mensaje de salvación, para que la Palabra de Dios se difunda y el número de los discípulos se multiplique (cf. Hch 6, 7).



Benedicto XVI.
Regina Coeli 22 Mayo 2011.

SCALA COELI en MAYO: Orando a MARÍA (3)



Madre de Cristo



Ave María, mujer pobre y humilde,
¡Bendita del Altísimo!
Virgen de la esperanza,
profecía de los tiempos nuevos,
nosotros nos asociamosa tu canto de alabanza
para celebrar las misericordias del Señor,
para anunciar la venida del Reino
y la plena liberacióndel hombre. 

Ave María, humilde sierva del Señor,
¡gloriosa Madre de Cristo!
Virgen fiel, morada santa del Verbo,
enséñanos a perseverar
en la escucha de la Palabra,
a ser dóciles a la voz del Espíritu,
atentos a sus llamadas 
en la intimidad de la conciencia
y a sus manifestaciones
en los hechos de la Historia.

Ave María, mujer del dolor,
¡Madre de los vivientes!
Virgen esposa ante la Cruz, nueva Eva,
sé nuestra guía por los caminos del mundo,
enséñanos a vivir y a difundir el amor de Cristo,
a permanecer contigo junto a las innumerables cruces
sobre las cuales tu Hijo está aún crucificado.

Enséñanos a construir el mundo desde dentro:
en la profundidad del silencio y la oración,
en la alegría del amor fraterno,
en la fecundidad insustituible de la Cruz.

Santa María, Madre de los creyentes,
ruega por nosotros.

Amén.

martes, 2 de mayo de 2023

PASCUA 2023 (23)



Palabras para celebrar juntos la Pascua de Resurrección



-SEGURIDAD-



        El evangelio de hoy nos ofrece algunas expresiones pronunciadas por Jesús durante la fiesta de la dedicación del templo de Jerusalén, que se celebraba a finales de diciembre. Él se encontraba precisamente en la zona del templo, y quizás aquel espacio sagrado cercado le sugiere la imagen del rebaño y del pastor. Jesús se presenta como «el buen pastor» y dice: «Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano» (vv. 27-28). Estas palabras nos ayudan a comprender que nadie puede decirse seguidor de Jesús si no escucha su voz. Y este «escuchar» no hay que entenderlo de una manera superficial, sino comprometedora, al punto que vuelve posible un verdadero conocimiento recíproco, del cual pueden surgir un seguimiento generoso, expresada en las palabras «y ellas me siguen» (v.27). Se trata de un escuchar no solamente con el oído, sino ¡una escucha del corazón!

        Por lo tanto, la imagen del pastor y de las ovejas indica la estrecha relación que Jesús quiere establecer con cada uno de nosotros. Él es nuestra guía, nuestro maestro, nuestro amigo, nuestro modelo, pero sobre todo es nuestro salvador. De hecho la frase sucesiva del pasaje evangélico afirma: «Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano» (v. 28). ¿Quién puede hablar así? Solamente Jesús, porque la «mano» de Jesús es una sola cosa con la «mano» del Padre, y el Padre es «más grande que todos» (v. 29).

    Estas palabras nos comunican un sentido de absoluta seguridad y de inmensa ternura. Nuestra vida está totalmente segura en las manos de Jesús y del Padre, que son una sola cosa: un único amor, una única misericordia, reveladas de una vez y para siempre en el sacrificio de la cruz. Para salvar a las ovejas perdidas que somos todos nosotros, el Pastor se hizo cordero y se dejó inmolar para tomar sobre sí y quitar el pecado del mundo. De esta manera Él nos ha dado la vida, pero la vida en abundancia De esta manera Él nos ha dado la vida, pero ¡la vida en abundancia! (cf. Jn 10, 10). Este misterio se renueva, en una humildad siempre sorprendente, en la mesa eucarística. Es allí que las ovejas se reúnen para nutrirse; es allí que se vuelven una sola cosa, entre ellas y con el Buen Pastor.

        Por esto no tenemos más miedo: nuestra vida ya se ha salvado de la perdición. Nada ni nadie podrá arrancarnos de las manos de Jesús, porque nada ni nadie puede vencer su amor. ¡El amor de Jesús es invencible! El maligno, el gran enemigo de Dios y de sus criaturas, intenta de muchas maneras arrebatarnos la vida eterna. Pero el maligno no puede nada si nosotros no le abrimos las puertas de nuestra alma, siguiendo sus halagos engañosos.

        La Virgen María ha escuchado y seguido dócilmente la voz del Buen Pastor. Que Ella nos ayude a acoger con alegría la invitación de Jesús a convertirnos en sus discípulos y a vivir siempre en la certeza de estar en las manos paternas de Dios.


Francisco.
Regina Coeli 17 Abril 2016.

SCALA COELI en MAYO: Orando a MARÍA (2)


 

Santa Virgen de las Vírgenes


Acuérdate, oh piadosísima Virgen María, 

que jamás se ha oído decir que ninguno 

que haya acudido a tu protección, 

implorado tu socorro, 

o buscado tu intercesión 

ha sido abandonado. 

Animado por esta confianza, 

vuelo a ti, oh Virgen de las vírgenes, mi madre; 

A ti vengo, delante de ti estoy, 

pecaminoso y doloroso. 

Oh, Madre del Verbo Encarnado, 

no menosprecies mis peticiones, 

y en tu misericordia escucha 

y contesta a lo que te pido. 

Amen.


lunes, 1 de mayo de 2023

PASCUA 2023 (22)

 




Palabras para celebrar juntos la Pascua de Resurrección


-VALENTIA-


    “Los apóstoles salieron contentos de haber merecido aquel ultraje por el Nombre de Jesús”. La Pascua nos invita a la Parresía, a la valentía, a salir de nuestra zona de confort y lanzarnos hacia lo que Dios nos va mostrando. No nos lo va a decir todo de una vez, sino que en cada momento, pone en nuestra boca y corazón las palabras necesarias para anunciarle sólo a Él. 

    Valentía para arrostrar cualquier dificultad, cualquier cruz, cualquier sufrimiento e incomprensión porque hemos experimentado a Jesucristo vivo y presente en medio de nuestras vidas y nuestra comunidad. “No tenemos oro ni plata, lo que tenemos es lo que damos, a Jesucristo vivo”.


Sor Inmaculada de la Cruz
Córdoba

SCALA COELI en MAYO: Orando a MARÍA (1)

 



Santa Madre de Dios



Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén