sábado, 25 de octubre de 2014

Devoción de los Quince Sábados – Tercer sábado



La Devoción de los Quince Sábados nació por inspiración del amor a la Virgen María en su advocación de la Virgen del Rosario en la Ciudad de Pompeya.

Su creador fue el Beato Bartolo Longo, seglar de la Tercera Orden de Santo Domingo, abogado, casado y dedicado a acoger adolescentes incorregibles. Fundó el santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya y la congregación dominicana de Hijas del Santísimo Rosario de Pompeya. Fue beatificado por Juan Pablo II.

La "devoción de los Quince Sábados" consiste en prometerle a Dios un rezo por 15 sábados consecutivos, en memoria de los 15 misterios del Rosario, con el fin de honrar a la Santísima Virgen y obtener por su mediación alguna gracia especial.

TERCER SÁBADO

Meditación sobre el tercer misterio gozoso: Nacimiento de Jesús.

Virtud: Pobreza

Lectura:   San Lucas 2, 6-12.

Mientras estaban en Belén le llegó a María el tiempo del parto, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada.

Había en aquellos campos unos pastores que pasaban la noche al raso velando sus rebaños. Un ángel del Señor se les apareció, y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Entonces les entró un gran miedo, pero el ángel les dijo:

-          No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será también para todo el pueblo: Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.

Recordatorio: Sor María Romero Meneses: Las personas que pasan una vida feliz son aquellas que no piensan primero en sí, sino en los que las rodean; que cumplen con su deber y fían en Dios para lo demás. ( F II 30 ).

ORACIÓN INICIAL:

Oh María, espejo de humildad y de pobreza por el gozo que probaste cuando rechazada en Belén, en el frío de un establo, diste al mundo al Divino Redentor, haz que yo amando los desprecios y la pobreza me mantenga fiel a la gracia y merezca con mis buenas obras obtener la eterna salud.

ORACIÓN DE PETICION:

Oh Salvador mío y Dios mío, por tu nacimiento, pasión y muerte y por tu gloriosa resurrección, concédeme estas gracias: (se hace la petición).
Te las pido por el amor de este misterio en honor del cual recibiré tu Carne y Sangre divina. Te las pido por tu Corazón Sacratísimo, por tu Santísima Madre Inmaculada, por tu Santísimo Nombre, oh Jesús, mío, por el que has prometido toda suerte de gracias.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL ROSARIO:

Oh Reina, gloriosa del Santísimo Rosario, Hija del Eterno Padre, Madre del Divino Hijo y Esposa del Espíritu Santo, por tus gozos y dolores, por tus glorias y por tus méritos de este misterio en honor del cual ahora me acerco a la Santa Mesa, te pido con toda mi alma me concedas estas gracias.  Ángel de mi guarda, acompáñame y sugiéreme los afectos más santos, más humildes y más puros que me sean posibles.

ORACIÓN A SAN JOSÉ:

Oh Padre Augusto de Jesús y Padre nuestro San José, a quién el Eterno Padre confió su querido Hijo, el Espíritu Santo; su castísima Esposa; y la Madre Virgen, todos los tesoros de su virginidad. Tú que tanto puedes con el Corazón de Jesús y el de María, concédeme estas gracias que tanto deseo.

ORACIÓN A JESÚS CRUCIFICADO:

Heme aquí, mi amado y buen Jesús, que postrado en vuestra santísima presencia, os ruego con el fervor más vivo que imprimáis en mi corazón los sentimientos de Fe, de Esperanza, de Caridad, de dolor de mis pecados y de propósito de no ofenderos más; mientras yo con todo el amor y con toda la compasión considero vuestras cinco llagas, comenzando de lo que de Vos, oh Dios mío, dijo el Santo Profeta David: Traspasaron mis manos y pies y contaron todos mis huesos.

Padre Nuestro...,

Dios te Salve María...,

Gloria...

viernes, 24 de octubre de 2014

Hoy Córdoba celebra la festividad del Arcángel San Rafael




       “Como Dios sea sumamente bueno, y así sea sumamente comunicativo de sus bienes, no se contenta con la comunicación de estos bienes tan bajos, sino determinó criar otras más altas criaturas, a las cuales comunicase las riquezas de su misma bienaventuranza y gloria.
San Rafael (Capilla Cristo de San Alvaro)  - Santo Domingo de Scala Coeli


                   De modo que, siendo Él glorioso y bienaventurado con la vista de su misma hermosura, fue tan magnífico y liberal, que no quiso ser Él solo bienaventurado, sino crió también dos órdenes de criaturas nobilísimas, hechas a su imagen y semejanza, que fuesen capaces de su gloria, que fueron los ángeles y los hombres, los ángeles en el cielo y los hombres en la tierra; los unos, que son substancias espirituales, sin cuerpos, y los otros con cuerpos, como son los hombres, que de cuerpo y espíritu están compuestos.

                   Mas porque las obras de Dios son perfectas, como Él lo es, así como crió estas dos órdenes de criaturas para tan alto fin, así las proveyó de todas las virtudes y perfecciones que para conseguirle se requieren.
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                   Dejemos ahora los hombres y tratemos de los buenos ángeles. Los cuales se dividieron en dos partes. Porque unos, reconociendo que todos los bienes que tenían eran de Dios, dados graciosamente, se humillaron profundamente ante su acatamiento y se ofrecieron con toda su voluntad y amor a ser perpetuamente sus fieles servidores y obedecer a sus santos mandamientos.

                   Y porque los ángeles son de tal cualidad que nunca se mudan, como los hombres, en lo que una vez se determinan, por esto fueron luego confirmados en gracia y levantados a la visión beatífica de la divina Hermosura, y en ella perseveran y eternalmente perseverarán”.

                                                               (Fray Luis de Granada)

miércoles, 22 de octubre de 2014

Celebración de la festividad de la Dedicación de la Iglesia conventual



El 22 de octubre de 1385 se celebró la dedicación de la iglesia dominicana de “Les Jacobins” de Toulouse, cuna de la Orden de Predicadores y la más espléndida de sus iglesias primitivas. A esta iglesia, por voluntad del papa Urbano V, el 28 de enero de 1369 había sido trasladado solemnemente el cuerpo de santo Tomás de Aquino, que Nápoles y París reclamaban, ya que, afirmó el Papa: “Como santo Tomás brilla entre los doctores por la belleza de su estilo y su pensamiento, así la iglesia de Toulouse supera en belleza a todas las otras iglesias de los Predicadores”.

Es por esto que en la liturgia dominicana, hoy, 22 de octubre, se propone lo que se denomina solemnidad del aniversario de la dedicación de las iglesias dedicadas cuyo día se desconoce.

En palabras del dominico  Tauler “la fiesta de la dedicación nos debe mover a una continua y verdadera dedicación y renovación interior”.

Recordamos a continuación las lecturas que se ofrecen en esta conmemoración:
·          
  -  Lectura del Profeta Isaías:

Así dice el Señor: Guardar el derecho, practicar la justicia, que mi salvación está para llegar y se va a revelar mi victoria.

A los extranjeros que se han dado al Señor, para servirlo, para amar el nombre del Señor y ser sus servidores, que guarden el sábado sin profanarlo y perseveren en mi alianza, los traeré a mi monte santo, los alegraré en mi casa de oración, aceptaré sobre mi altar sus holocaustos y sacrificios; porque mi casa es casa de oración, y así la llamará todos los pueblos.

(Isaias 56,1; 6-7)
·    
      -  Lectura de la carta a los Hebreos:

Hermanos: Vosotros no os habéis acercado a un monte tangible, a un fuego encendido, a densos nubarrones, a la tormenta, al sonido de la trompeta; ni habéis oído aquella voz que el pueblo, al oírla, pidió que no les siguiera hablando.

Vosotros os habéis acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo, Jerusalén del cielo: a millares de ángeles, a la asamblea de los primogénitos inscritos en el cielo; a Dios, juez de todos, a las almas de los justos que han llegado a su destino y al Mediador de la nueva alianza, Jesús, y a la aspersión purificadora de una sangre que habla mejor que la de Abel.

(Hebreos 12, 18-19;22-24)

·    -  Lectura del santo Evangelio según San Juan:
 
En aquel tiempo, la mujer samaritana dijo a Jesús:

-          Señor, veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén.

Jesús le dice:

-          Créeme, mujer:  se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre. Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.

Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto así. Dios es espíritu, y los que dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad.

(San Juan 4, 19-24)

sábado, 18 de octubre de 2014

Devoción de los Quince Sábados – Segundo sábado




La Devoción de los Quince Sábados nació por inspiración del amor a la Virgen María en su advocación de la Virgen del Rosario en la Ciudad de Pompeya.

Su creador fue el Beato Bartolo Longo, seglar de la Tercera Orden de Santo Domingo, abogado, casado y dedicado a acoger adolescentes incorregibles. Fundó el santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya y la congregación dominicana de Hijas del Santísimo Rosario de Pompeya. Fue beatificado por Juan Pablo II.

La "devoción de los Quince Sábados" consiste en prometerle a Dios un rezo por 15 sábados consecutivos, en memoria de los 15 misterios del Rosario, con el fin de honrar a la Santísima Virgen y obtener por su mediación alguna gracia especial.

SEGUNDO SABADO SÁBADO

Meditación sobre el primer misterio gozoso: La Visitación de María Santísima a Santa Isabel.

Virtud: Caridad

Lectura:   San Lucas 1: 39-45

Por aquellos días, María se puso en camino y fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño empezó a dar saltos en su seno. Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces:
Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu saludo, el niño empezó a dar saltos de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

Recordatorio: Sor María Romero Meneses: Todas las almas a quienes Dios llama a la santidad, poseen cierta nobleza de sentimientos que las hace superiores a los bienes de la tierra; y al mismo tiempo cierta ternura de corazón, que las hace sensibles a las miserias de los demás, y las induce a sacrificar parte de lo suyo para aliviarlos. Pues bien, de la reunión de estas dos cualidades, nobleza de sentimientos y ternura de corazón, nace la generosidad. ( F II 43 ).

ORACIÓN INICIAL:

Oh María, Madre de gracia y de caridad por el gozo que tuviste cuando al visitar a Santa Isabel llevaste la alegría a casa de Zacarías y el Bautista fue santificado al oir tu voz; visita mi pobre alma, hazle oir tu voz maternal y llénale de grande amor de Dios y del prójimo.

ORACIÓN DE PETICION:

Oh Salvador mío y Dios mío, por tu nacimiento, pasión y muerte y por tu gloriosa resurrección, concédeme estas gracias: (se hace la petición).

Te las pido por el amor de este misterio en honor del cual recibiré tu Carne y Sangre divina. Te las pido por tu Corazón Sacratísimo, por tu Santísima Madre Inmaculada, por tu Santísimo Nombre, oh Jesús, mío, por el que has prometido toda suerte de gracias.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL ROSARIO:

Oh Reina, gloriosa del Santísimo Rosario, Hija del Eterno Padre, Madre del Divino Hijo y Esposa del Espíritu Santo, por tus gozos y dolores, por tus glorias y por tus méritos de este misterio en honor del cual ahora me acerco a la Santa Mesa, te pido con toda mi alma me concedas estas gracias.  Ángel de mi guarda, acompáñame y sugiéreme los afectos más santos, más humildes y más puros que me sean posibles.

ORACIÓN A SAN JOSÉ:

Oh Padre Augusto de Jesús y Padre nuestro San José, a quién el Eterno Padre confió su querido Hijo, el Espíritu Santo; su castísima Esposa; y la Madre Virgen, todos los tesoros de su virginidad. Tú que tanto puedes con el Corazón de Jesús y el de María, concédeme estas gracias que tanto deseo.

ORACIÓN A JESÚS CRUCIFICADO:

Heme aquí, mi amado y buen Jesús, que postrado en vuestra santísima presencia, os ruego con el fervor más vivo que imprimáis en mi corazón los sentimientos de Fe, de Esperanza, de Caridad, de dolor de mis pecados y de propósito de no ofenderos más; mientras yo con todo el amor y con toda la compasión considero vuestras cinco llagas, comenzando de lo que de Vos, oh Dios mío, dijo el Santo Profeta David: Traspasaron mis manos y pies y contaron todos mis huesos.

Padre Nuestro...,

Dios te Salve María...,

Gloria...