jueves, 19 de noviembre de 2015

BEATO SANTIAGO BENFATTI, obispo O.P.




Conocido como el “padre de los pobres”, fue Obispo de Mantua (Italia), donde también nació, siendo asimismo el lugar entró en la Orden de Predicadores.Fue familiar y colaborador del papa, también dominico, Benedicto XI –ya siendo Maestro de la Orden

Durante los 28 años que estuvo al frente del Obispado de Mantua, pacificó la ciudad y socorrió repetidamente al pueblo asolado por la peste y por el hambre, defendió la fe con solicitud, procuró refrenar los odios y discordias y atendió personalmente con solicitud y amor a los pobres que en dos ocasiones padecieron la miseria del hambre y de la peste.







Oh Dios,
 que hiciste insigne al obispo beato Santiago,
 como modelo de su grey 
por el deseo de la paz y por la misericordia con el pueblo;
 haz que:
, por su intercesión y templo, 
seamos concordes en la verdad de tu Palabra, y :tengamos siempre ferviente caridad. 
Por nuestro Señor Jesucristo



miércoles, 18 de noviembre de 2015

Palabras dominicanas: POBREZA



Domingo es un hombre libre de los bienes materiales para seguir libremente a Jesús y para anunciar con toda libertad la buena noticia de Jesús.

Los gestos concretos de la pobreza de Domingo son abundantes. Renuncia a su tierra , a su patria, y al patrimonio familiar, para vivir en la itinerancia como mensajero del Evangelio. Renuncia al mayor tesoro que entonces podía tener un estudiante: sus libros (máxime cuando estaban adornados con glosas y anotaciones hechas de propia mano). La itinerancia será un rasgo de la pobreza de Domingo vivida en función de la evangelización. Pobre en la comida, vive de limosna contentándose con el sustento de cada día y aguardando el del mañana. Pobre en el vestido, gusta de llevar los vestidos más viles. Sólo tiene una túnica y una miserable capa raída. Camina sin dinero y sin alforja. Sólo lleva en sus caminatas el bastón evangélico, un cuchillo -eran otros tiempos- y sus mejores prendas apostólicas: el Evangelio de Mateo y las Cartas de San Pablo. Pobre en la habitación porque carece de ella. No tiene cama para descansar después de sus fatigas apostólicas, ni siquiera dispone de habitación propia en sus propios conventos. Cuando va de camino vive a expensas de la buena voluntad de los anfitriones, y aprovecha la oportunidad para encuentros apostólicos. Cuando pernocta en sus propios conventos, su habitación es la iglesia.

Domingo, que es sumamente compasivo y delicado con todas las personas, también con los frailes, es intransigente e inflexible en asuntos de pobreza. Aquí no deja espacio para la dispensa.

En su lecho de muerte deja como herencia a los frailes la caridad, la humildad y la pobreza. Y de su boca sale la única maldición que se le conoce, precisamente para impedir cualquier infidelidad en este compromiso con la pobreza. Constantino de Orvieto recoge que “prohibió con el más estricto rigor que le era posible, que nadie introdujera en la Orden posesiones temporales, e imprecó una terrible maldición de Dios y la suya, para aquel que a la Orden de Predicadores, que la adorna de la profesión de una singular pobreza, intentara rociarla con el veneno de patrimonios terrenos”.

La pobreza tiene un propósito eminentemente apostólico. Será una pobreza absoluta, aceptada libremente a impulso del espíritu evangélico, para la predicación del Evangelio. La base del sustento de los frailes no serán las posesiones ni las rentas, sino la limosna. Como afirma Humberto de Romanis, el estatuto de pobreza conviene a los predicadores más que el estatuto de abundancia, porque tienen que predicar a Cristo pobre e imitar a los Apóstoles, para evitar la preocupación por las cosas temporales y para ofrecer confianza a los frailes.

Es una pobreza apostólica en función de la predicación. Esta pobreza hace del predicador una persona libre, espiritual, totalmente disponible para la causa del Evangelio. La pobreza y la libertad del predicador se convierten ellas mismas en un anuncio práctico de la vida evangélica.

De los libros de Felicísimo Martínez O.P.:
  Domingo de Guzmán, Evangelio Viviente” y “Ve y Predica. La predicación dominicana en los siglos XIII y XXI”.

martes, 17 de noviembre de 2015

Palabras dominicanas: HUMILDAD


Aspirar a bienes mayores confiando en las propias fuerzas sólo es acto contrario a la humildad. Pero el aspirar a ellas confiando en el auxilio divino no va contrar la humildad, ya que tanto más cerca estamos de Dios cuanto más nos rebajamos en humildad.
                                                                                          (Santo Tomás de Aquino O.P.)

Virgen de la Humildad - Fray Angélico O.P.      


El verdadero humilde a todos se sujeta, a todos obedece, a todos honra, a nadie reprende indebidamente; no usa de palabras ni de movimientos ni de gestos que tengan una imagen de hipocresía, no escudriña con curiosidad los secretos de Dios, no desea ver señales ni pruebas de su bondad, no es doblado ni malicioso, no confía en sí ni en sus obras por buenas que parezcan, sino toda su esperanza pone en Dios.
                                                                                                      (Fray Luis de Granada)




lunes, 16 de noviembre de 2015

Palabras dominicanas: CARIDAD


      "Lo que es la raíz en el árbol, y el alma en el cuerpo, y el sol en el mundo, eso es la caridad en el corazón del cristiano.

      No tienen verdura los ramos si no etán unidos con su raíz, ni vida los miembros, si no están informados con su alma, ni tendría luz el mundo, si el solo se quitarse de por medio; y así no tienen vida, ni valor ni luz nuestras obras si no se la diere la caridad".

                                                                                                 (Fray Luis de Granada)


Madonna de la Caridad - Fray Angélico O.P.



          La caridad da vida a toda virtud, y así es, pues no se puede tener ninguna virtud sin la caridad; y ésta se  adquiere sólo por el amor de Dios.
       
          Es la madre que da a luz vivos y no muertos a sus hijos, las virtudes, pues nos da la vida de la gracia. Esta dulce caridad lleva consigo la luz de la santísima fe. Piensa de veras que Dios no quiere otra cosa sino el bien, y que lo que da y permite es para nuestra santificación.

                                                                                                    (Santa Catalina de Siena)

domingo, 15 de noviembre de 2015

San Alberto Magno, O.P.





“Uno de los maestros más grandes de la teología medieval es san Alberto Magno. El título de "grande" (magnus), con el que pasó a la historia, indica la vastedad y la profundidad de su doctrina, que unió a la santidad de vida. Ya sus contemporáneos no dudaban en atribuirle títulos excelentes; un discípulo suyo, Ulrico de Estrasburgo, lo definió "asombro y milagro de nuestra época". 

San Alberto Magno - Iglesia de Santo Domingo de Scala Coeli
Nació en Alemania a principios del siglo XIII, y todavía muy joven se dirigió a Italia, a Padua, sede de una de las universidades más famosas del Medioevo. Se dedicó al estudio de las llamadas "artes liberales": gramática, retórica, dialéctica, aritmética, geometría, astronomía y música, es decir, de la cultura general, manifestando el típico interés por las ciencias naturales que muy pronto se convertiría en el campo predilecto de su especialización. Durante su estancia en Padua, frecuentó la iglesia de los Dominicos, a los cuales después se unió con la profesión de los votos religiosos. Las fuentes hagiográficas dan a entender que Alberto maduró esta decisión gradualmente. La intensa relación con Dios, el ejemplo de santidad de los frailes dominicos, la escucha de los sermones del beato Jordán de Sajonia, sucesor de santo Domingo en el gobierno de la Orden de los Predicadores, fueron los factores decisivos que lo ayudaron a superar toda duda, venciendo también resistencias familiares. … Recibió el hábito religioso de manos del beato Jordán de Sajonia. 

…. Murió en la celda de su convento de la Santa Cruz en Colonia en 1280, y muy pronto fue venerado por sus hermanos dominicos. La Iglesia lo propuso al culto de los fieles con la beatificación, en 1622, y con la canonización, en 1931, cuando el Papa Pío XI lo proclamó Doctor de la Iglesia. Se trataba de un reconocimiento indudablemente apropiado a este gran hombre de Dios e insigne estudioso no sólo de las verdades de la fe, sino de muchísimos otros sectores del saber.

…Ciertamente, los métodos científicos adoptados por san Alberto Magno no son los que se consolidaron en los siglos posteriores. Su método consistía simplemente en la observación, en la descripción y en la clasificación de los fenómenos estudiados, pero de este modo abrió la puerta a trabajos futuros.

…Sigue teniendo mucho que enseñarnos. San Alberto muestra sobre todo que entre fe y ciencia no existe oposición, pese a algunos episodios de incomprensión que han tenido lugar en la historia. Un hombre de fe y de oración, como era san Alberto Magno, puede cultivar serenamente el estudio de las ciencias naturales y avanzar en el conocimiento del micro y del macrocosmos, descubriendo las leyes propias de la materia, porque todo esto concurre a alimentar la sed de Dios y el amor a él.

…San Alberto Magno nos recuerda que entre ciencia y fe existe amistad, y que los hombres de ciencia pueden recorrer, mediante su vocación al estudio de la naturaleza, un auténtico y fascinante camino de santidad.

…Aquí está uno de los grandes méritos de san Alberto: con rigor científico estudió las obras de Aristóteles, convencido de que todo lo que es realmente racional es compatible con la fe revelada en las Sagradas Escrituras. En otras palabras, san Alberto Magno contribuyó así a la formación de una filosofía autónoma, diferente de la teología, a la cual la une sólo la unidad de la verdad. Así nació en el siglo XIII una distinción clara entre los dos saberes, filosofía y teología, que, dialogando entre sí, cooperan armoniosamente al descubrimiento de la auténtica vocación del hombre, sediento de verdad y de felicidad: es sobre todo la teología, definida por san Alberto "ciencia afectiva", la que indica al hombre su llamada a la alegría eterna, una alegría que brota de la adhesión plena a la verdad.

San Alberto Magno fue capaz de comunicar estos conceptos de modo sencillo y comprensible. Auténtico hijo de santo Domingo, predicaba de buen grado al pueblo de Dios, que era conquistado por su palabra y por el ejemplo de su vida.

Queridos hermanos y hermanas, pidamos al Señor que nunca falten en la santa Iglesia teólogos doctos, piadosos y sabios como san Alberto Magno, y que nos ayude a cada uno de nosotros a hacer nuestra la "fórmula de la santidad" que él siguió en su vida: "Querer todo lo que yo quiero para la gloria de Dios, como Dios quiere para su gloria todo lo que él quiere", es decir, conformarse siempre a la voluntad de Dios para querer y hacerlo todo sólo y siempre para su gloria.”

      BENEDICTO XVI
AUDIENCIA GENERAL
    Plaza de San Pedro
                                                                                                                                    Miércoles 24 de marzo de 2010

sábado, 14 de noviembre de 2015

Beata Lucía de Narni, O.P.


Oh Dios, que otorgaste a la beata Lucía, 
admirablemente adornada con las señales de la pasión de tu Hijo
y con los dones de la virginidad y de la paciencia,
superar las insidias y persecuciones;
concédenos,
por su intercesión y ejemplo.
la fuerza de vencer los halagos del mundo
y no ser abatidos por las adversidades.
Por nuestro Señor Jesucristo.


Beata Lucía de Narni - Iglesia de Santo Domingo de Scala Coeli


Servir a Dios no es hacerse siervo, sino reinar, ya que a todos nos convierte en señores para la vida eterna. En la vida presente nos hace libres porque nos libera de los lazos del pecado mortal, del amor al mundo y de los propios sentidos y por ello la razón se convierte en señora de todo el mundo, pues se burla de ellos. Nadie puede dominarlos plenamente sin desdeñarlos por entero.
                                                                   (Santa Catalina de Siena)

jueves, 12 de noviembre de 2015

Palabras Dominicanas: VIRGEN MARIA


Como en el Hijo tenemos un grande y fiel medianero para con el Padre, así en Ella tenemos una grande medianera para con el Hijo. Porque ni el Padre negará nada a tal Hijo ni el Hijo a tal Madre. La cual, con ser Madre de Dios, es también Madre de misericordia y abogada de los pobres, a los cuales ama, porque ve cuánto su Hijo los amó y por cuán caro precio los compró.

(Fray Luis de Granada)



Juan Bautista Maino, O.P.
Virgen María con María Magdalena,
Santa Catalina y un monje dominico.



Sed fiel, no dudando por argucia del demonio ni por lo que digan las criaturas, sino corred con valentía recorriendo el dulce afecto de María, esto es, buscando siempre el honor de Dios y la salvación de las almas.

(Santa Catalina de Siena)

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Palabras Dominicanas : ORACION


En la oración aprenderá el alma a despojarse de sí y a revestirse de Cristo; gustará la fragancia de la continecia; adquirirá tal fortaleza que no se preocupará de los combates del demonio, de la rebelión de la frágil carne ni de lo que le digan las criaturas que quisieran apartarte del santo propósito. Contra todos serás fuerte, constante y perseverante hasta la muerte. En la oración te enamorarás de los sufrimientos para asemejarte a Cristo crucificado.

                                                                                      -Santa Catalina de Siena-



Oración en el huerto - Fray Angelico    


Entre todas las condiciones necesarias para la oración, la más valiosa es la confianza. Por eso, el Señor, al enseñarnos a orar, antepone aquello que nos produce confianza, como es la benignidad del padre. Por eso dice "Padre nuestro".

                                                                                          -Santo Tomás de Aquino-

martes, 3 de noviembre de 2015

San Martin de Porres


Nacido en Lima, hizo la profesión solemne como dominico hermano cooperador. Dedicado casi continuamente a la oración, especialmente, a ejemplo de santo Domingo, por la noche, tuvo en ella frecuentes éxtasis. 

Era muy devoto de la Eucaristía y de la Virgen María. Llevó una vida de extrema pobreza y penitencia. Fue para todos los habitantes de Lima espejo de buenas costrumbres; extraordinario en su humildad y paciencia; generosísimo en limosnas a las pobres; muy solícito con los enfermos, de tal modo que fue aclamado "padre y consuelo de los afligidos". 





Señor, Dios nuestro,
 que has querido conducir a San Martín
 por el camino de la humildad a la gloria del cielo,
concédenos
la gracia de seguir sus ejemplos
 para que merezcamos ser coronados con él en la gloria.
Por nuestro Señor Jesucristo.