lunes, 14 de marzo de 2011
¿Dónde queda el paraíso? (Primer domingo de cuaresma, 13 de marzo)
El lugar donde todas mis necesidades están satisfechas. Donde tengo de todo, donde soy grande, donde puedo presumir y ser reconocido, donde soy amado… Buscando un paraíso Adán salió del que tenía. Y todos los que el ser humano ha buscado desde entonces le han decepcionado. Siempre. Toda nuestra existencia es una búsqueda del paraíso perdido. Nuestros afectos, nuestra sensibilidad, nuestras heridas y dolores, nuestra razón limitada… Todo nuestro ser lo ansía… Cada decisión que tomamos, cada etapa que empezamos, cada amor que buscamos es un sueño de encontrarlo. ¿Y dónde está?
Jesús salió de su tierra buscando el paraíso. Y sólo se encontró con un horrible desierto. Cuarenta días, o lo que es lo mismo, siempre. Nuestros paraísos no dejan de ser desiertos tétricos, con tentadores de traje y corbata, que nos lo venden todo. A cambio de robarnos el corazón, al precio más caro. Pero ninguno es el que deseamos, el que necesitamos, el que nos completa, ¡nuestra propia casa!
Cristo, en el desierto, propone un paraíso, cambia el desierto en paraíso. Cristo es el paraíso que buscamos. La Palabra de Dios como sustituto a los alimentos que dan hambre. La confianza en Dios frente al ansia desmedida de seguridad y poder. La capacidad de adorar frente a la sed de poseer. Cristo es el paraíso que se abre en medio de nuestros desiertos, el que destierra a parásitos tentadores. Es posible un nuevo estilo de vida en todo lo que estamos viviendo. Es posible vivir de otra manera. ¿Y si hiciéramos el esfuerzo de descubrir pequeñas huellas del paraíso deseado en los desiertos por los que nos movemos?
Primer domingo de cuaresma (A)
Génesis 2,7-9; 3,1-7
Salmo 50
Romanos 5, 12-19
Mateo 4,1-11
"Conviértete y cree en el Evangelio" (9 de marzo, Miércoles de ceniza)
No nos gusta hablar de conversión. Casi instintivamente pensamos en algo triste, penoso, muy unido a la penitencia, la mortificación y el ascetismo. Un esfuerzo casi imposible para el que no nos sentimos ya con humor ni con fuerzas.
Sin embargo, si nos detenemos ante el mensaje de Jesús, escuchamos, antes que nada, una llamada alentadora para cambiar nuestro corazón y aprender a vivir de una manera más humana, porque Dios está cerca y quiere sanar nuestra vida.
La conversión de la que habla Jesús no es algo forzado. Es un cambio que va creciendo en nosotros a medida que vamos cayendo en la cuenta de que Dios es alguien que quiere hacer nuestra vida más humana y feliz.
Porque convertirse no es, antes que nada, intentar hacerlo todo mejor, sino sabernos encontrar por ese Dios que nos quiere mejores y más humanos. No se trata solo de “hacerse buena persona”, sino de volver a aquel que es bueno con nosotros.
Por eso, la conversión no es algo triste, sino el descubrimiento de la verdadera alegría. No es dejar de vivir, sino sentirnos más vivos que nunca. Descubrir hacia dónde hemos de vivir. Comenzar a intuir todo lo que significa vivir.
Convertirse es algo gozoso. Es limpiar nuestra mente de egoísmos e intereses que empequeñecen nuestro vivir cotidiano. Liberar el corazón de angustias y complicaciones creadas por nuestro afán de poder y posesión. Liberarnos de objetos que no necesitamos y vivir para personas que nos necesitan.
Uno comienza a convertirse cuando descubre que lo importante no es preguntarse cómo puedo ganar más dinero, sino cómo puedo ser más humano. No cómo puedo llegar a conseguir algo, sino cómo puedo llegar a ser yo mismo.
Cuando escuchemos la llamada de Jesús: “Convertíos, porque está cerca el Reino de Dios”, pensemos que nunca es tarde para convertirnos, porque nunca es tarde para amar, nunca es tarde para ser más feliz, nunca es demasiado tarde para dejarse perdonar y renovar por Dios.
José Antonio Pagola
Míercoles de Ceniza
Joel 2, 12-18
Salmo 50
2 Corintios 5,20-6,2
Mateo 6, 1-6.16-18
domingo, 13 de marzo de 2011
"Sólo Tú"... al empezar la Cuaresma
Porque nuestros proyectos
se desmoronan y fracasan
y el éxito no nos llena como ansiamos.
Porque el amor más grande
deja huecos de soledad,
porque nuestras miradas
no rompen barreras,
porque queriendo amar nos herimos,
porque chocamos continuamente
con nuestra fragilidad,
porque nuestras utopías
son de cartón y nuestros sueños
se evaporan al despertar.
Porque nuestra salud descubre
mentiras de omnipotencia
y la muerte es una pregunta
que no sabemos responder.
Porque el dolor es un amargo compañero
y la tristeza una sombra en la oscuridad.
Porque esta sed no encuentra fuente
y nos engañamos con tragos de sal.
Al fin, en la raíz, en lo hondo,
solo quedas Tú.
Sólo tu Sueño me deja abrir los ojos,
sólo tu Mirada acaricia mi ser,
sólo tu Amor me deja sereno,
sólo en Ti mi debilidad descansa,
y sólo ante Ti la muerte se rinde.
Sólo Tú, mi roca y mi descanso.
(Javi Montes)
Nuestras actividades para el curso 2010-2011
OCTUBRE
Curso de espiritualidad:
“Los profetas, maestros de oración”.
P. Javier Garzón, op
Asamblea provincial de Dominicos seglares.
NOVIEMBRE
Retiro de Adviento:
“Habilidades para el camino de la vida.”
P. Fco. J. Rodríguez Fassio, op
FEBRERO
Ejercicios espirituales para Dominicos Seglares.
“La misericordia de Dios y la nuestra.”
P. José A. Segovia, op
Curso de Psicología Espiritual:
“El camino espiritual de la fortaleza.”
P. José A. Segovia, op
MARZO
9 de marzo, miércoles de ceniza
Encuentro Penitencial de los Talleres de Oración. (Por la tarde)
Retiro de Cuaresma:
“Atraídos por la Pascua.”
P. Fco. J. Rodríguez Fassio, op
Ejercicios espirituales para matrimonios.
P. José A. Segovia, op
ABRIL
Ejercicios Espirituales de Semana Santa, en silencio.
“Huellas en el camino a la Pascua.”
P. Javier Garzón, op
30 de abril
Encuentro anual de la Familia Dominicana de Andalucía occidental.
Ejercicios espirituales para matrimonios.
P. Fco. J. Rodríguez Fassio, op
JUNIO
Retiro de Pentecostés:
“Inspirados por Dios, atraídos por su Espíritu.”
P. Javier Garzón, op
TALLERES DE ORACIÓN Y CRECIMIENTO ESPIRITUAL
Un encuentro mensual, de 17 a 21 h.
P. José A. Segovia y P. Javier Garzón, op
Fiestas de San Álvaro
El día 19 de febrero se celebró, en la Iglesia y en la Orden, la memoria del beato Álvaro de Córdoba. Dicha festividad se vive de manera especial en nuestro Santuario de Sto. Domingo de Scala Coeli, donde reposan los restos del insigne dominico.
Álvaro de Córdoba fundó nuestro convento de Scala Coeli en el año 1423, y aquí falleció en 1430. Tan importante es la devoción que para el pueblo no es beato, sino “san Álvaro”.
La celebración religiosa de la Comunidad y la Hermandad del Stmo. Cristo y San Álvaro siempre tiene lugar el domingo más cercano a su fiesta, que este año fue el 20 de febrero. La Eucaristía fue presidida por el Superior de la Casa, fr. Francisco Rodríguez Fassio OP, y concelebrada por la Comunidad, siendo cantada por el Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena, de la ciudad cordobesa. En ella recibieron la medalla de la Hermandad un grupo numeroso de nuevos hermanos. Tras la Santa Misa, procesionó por los alrededores del Santuario el busto con la imagen de San Álvaro. Posteriormente se repartió entre los asistentes la copa de vino con el tradicional “huevo duro”.
Esta celebración volvió a repetirse el domingo 27 de febrero, esta vez como homenaje de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Córdoba, de la que san Álvaro es patrón, al convertirse –según la leyenda que lo representa recogiendo en el camino a un moribundo que se transformaría en Cristo- en portador del Crucificado. Los actos comenzaron con la Exaltación al santo por parte de D. David Pinto Sáez, siguiendo a continuación la celebración Eucarística, presidida por fr. Mariano del Prado, Consiliario de la Hermandad dominicana. Los cantos corrieron a cargo del Centro Filarmónico Egabrense. A la Eucaristía siguió la procesión con la imagen de San Álvaro, y la siguiente convivencia de cofrades.
Más información en Diario Córdoba
Ejercicios Espirituales para Laicos Dominicos
Enmarcados dentro de las actividades organizadas para el presente curso 2010-11, en la Casa de Oración y Centro de Espiritualidad dominicana de Santo Domingo de Scala Coeli, de Córdoba, se han celebrado, durante los días 11 al 13 de este mes de Febrero, unos Ejercicios Espirituales para laicos dominicos, impartidos por el Padre Promotor de las Fraternidades Laicales Dominicanas de la Provincia de Andalucía, Fray José Antonio Segovia, con el título “La Misericordia de Dios y la nuestra”, tratando el tema de la misericordia como conversión, compromiso y seguimiento a Jesús, con una actitud austera, discreta y callada, pero auténtica, clara y firme; interiorizando el sufrimiento ajeno, dejando que penetre en nuestro ser íntimo, para que, de este modo, se provoque una reacción que nos lleve a realizar actuaciones externas y compromisos orientados a erradicar ese sufrimiento del hermano o, al menos, aliviarlo.
A los mismos acudieron miembros de las Fraternidades de Murcia, Bormujos-Nueva Sevilla y Córdoba, completando en su totalidad el espacio disponible en la Casa.
Como colofón a dichos Ejercicios, dentro de la Eucaristía dominical, estando presentes y actuando como testigos los asistentes a los mismos, así como la totalidad de miembros de la Comunidad de frailes dominicos de Santo Domingo de Scala Coeli, miembros de la naciente Fraternidad de laicos dominicos de Baena –que se desplazaron para tal fin desde dicha localidad-, la superiora de la Comunidad de Córdoba de las Dominicas de la Anunciata, miembros de los Talleres de Oración que se desarrollan en Scala Coeli, así como invitados y pueblo asistente a la Eucaristía, tuvo lugar la ceremonia de toma de insignias y formulación de promesas de tres nuevos miembros que entran a formar parte de la Fraternidad Seglar de Santo Domingo y el Padre Posadas, de Córdoba.
Como final de esta crónica resaltar las palabras del Padre Promotor, quien se congratuló de este paso dado por los nuevos miembros, lo cual contribuye a que se continúe forjando el espíritu de Santo Domingo: hombres y mujeres libres, honestos, cercanos, serios y comprometidos en la oración ante el Crucificado y ante la Palabra, para estudiarla, interiorizarla y predicarla; trabajando con entusiasmo y con todas las fuerzas, a fin de ser útiles al prójimo.
Ver la noticia en la web de la Díócesis de Córdoba
Ver la noticia en la web de la Díócesis de Córdoba
Volver...
Siempre es tiempo de volver a empezar... También lo es la Cuaresma. Un momento propicio para convertirse, volver al lugar de Dios, y darse cuenta de la responsabilidad que uno tiene con los que le rodean... Quizás, por eso ¡volvemos a empezar!
Y lo hacemos pidiendo perdón, en primer lugar. Por haber dejado este blog un poco olvidado, y no haber respondido a las preguntas diversas que han hecho a gentes diversas entrar en este lugar para buscar algo, o Alguien... Y en segundo lugar, agradeciendo a quienes han vuelto en muchas ocasiones y sólo han encontrado "locos"... Gracias por el ánimo para reintentarlo, por el cariño y por las ganas de crear también aquí un espacio que prolongue y consolide la familia que ya vamos formando...
Esta ventana vuelve a abrirse en una tarde de lluvia que prepara la primavera. "Para que corra el aire fresco y familiar del Espíritu de Dios".
El sol poniente preguntó:
“¿No hay quien pueda relevarme?”
“Se hará lo que se pueda, Maestro”,
dijo la lámpara de barro.
domingo, 13 de febrero de 2011
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