viernes, 12 de agosto de 2011

Acéptame

Acéptame, Señor;
cógeme este rato;
y que se lleve el olvido
los días huérfanos que pasé sin ti.

Tiende este momentillo mío,
descansadamente,
en tu falda y tenlo bajo tu luz. 

He vagado
persiguiendo voces que me atraían,
pero que no llevaron a ninguna parte.

¡Déjame ahora
que me siente tranquilo
a escuchar tus palabras
en el corazón de mi silencio!

¡No apartes tu cara
de los oscuros secretos de mi alma,
sino enciéndelos
hasta consumirlos en tu fuego!

Tagore