domingo, 21 de diciembre de 2014

Cuarto domingo de Adviento 2014


Cielos, destilad el rocío; nubes, derramad al Justo; ábrase la tierra y brote al Salvador







Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros,
que, por el anuncio del ángel,
hemos conocido la encarnación de tu Hijo,
para que lleguemos por su pasión y su cruz
a la gloria de la resurrección.