sábado, 18 de octubre de 2014

Devoción de los Quince Sábados – Segundo sábado




La Devoción de los Quince Sábados nació por inspiración del amor a la Virgen María en su advocación de la Virgen del Rosario en la Ciudad de Pompeya.

Su creador fue el Beato Bartolo Longo, seglar de la Tercera Orden de Santo Domingo, abogado, casado y dedicado a acoger adolescentes incorregibles. Fundó el santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya y la congregación dominicana de Hijas del Santísimo Rosario de Pompeya. Fue beatificado por Juan Pablo II.

La "devoción de los Quince Sábados" consiste en prometerle a Dios un rezo por 15 sábados consecutivos, en memoria de los 15 misterios del Rosario, con el fin de honrar a la Santísima Virgen y obtener por su mediación alguna gracia especial.

SEGUNDO SABADO SÁBADO

Meditación sobre el primer misterio gozoso: La Visitación de María Santísima a Santa Isabel.

Virtud: Caridad

Lectura:   San Lucas 1: 39-45

Por aquellos días, María se puso en camino y fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño empezó a dar saltos en su seno. Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces:
Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu saludo, el niño empezó a dar saltos de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

Recordatorio: Sor María Romero Meneses: Todas las almas a quienes Dios llama a la santidad, poseen cierta nobleza de sentimientos que las hace superiores a los bienes de la tierra; y al mismo tiempo cierta ternura de corazón, que las hace sensibles a las miserias de los demás, y las induce a sacrificar parte de lo suyo para aliviarlos. Pues bien, de la reunión de estas dos cualidades, nobleza de sentimientos y ternura de corazón, nace la generosidad. ( F II 43 ).

ORACIÓN INICIAL:

Oh María, Madre de gracia y de caridad por el gozo que tuviste cuando al visitar a Santa Isabel llevaste la alegría a casa de Zacarías y el Bautista fue santificado al oir tu voz; visita mi pobre alma, hazle oir tu voz maternal y llénale de grande amor de Dios y del prójimo.

ORACIÓN DE PETICION:

Oh Salvador mío y Dios mío, por tu nacimiento, pasión y muerte y por tu gloriosa resurrección, concédeme estas gracias: (se hace la petición).

Te las pido por el amor de este misterio en honor del cual recibiré tu Carne y Sangre divina. Te las pido por tu Corazón Sacratísimo, por tu Santísima Madre Inmaculada, por tu Santísimo Nombre, oh Jesús, mío, por el que has prometido toda suerte de gracias.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL ROSARIO:

Oh Reina, gloriosa del Santísimo Rosario, Hija del Eterno Padre, Madre del Divino Hijo y Esposa del Espíritu Santo, por tus gozos y dolores, por tus glorias y por tus méritos de este misterio en honor del cual ahora me acerco a la Santa Mesa, te pido con toda mi alma me concedas estas gracias.  Ángel de mi guarda, acompáñame y sugiéreme los afectos más santos, más humildes y más puros que me sean posibles.

ORACIÓN A SAN JOSÉ:

Oh Padre Augusto de Jesús y Padre nuestro San José, a quién el Eterno Padre confió su querido Hijo, el Espíritu Santo; su castísima Esposa; y la Madre Virgen, todos los tesoros de su virginidad. Tú que tanto puedes con el Corazón de Jesús y el de María, concédeme estas gracias que tanto deseo.

ORACIÓN A JESÚS CRUCIFICADO:

Heme aquí, mi amado y buen Jesús, que postrado en vuestra santísima presencia, os ruego con el fervor más vivo que imprimáis en mi corazón los sentimientos de Fe, de Esperanza, de Caridad, de dolor de mis pecados y de propósito de no ofenderos más; mientras yo con todo el amor y con toda la compasión considero vuestras cinco llagas, comenzando de lo que de Vos, oh Dios mío, dijo el Santo Profeta David: Traspasaron mis manos y pies y contaron todos mis huesos.

Padre Nuestro...,

Dios te Salve María...,

Gloria...