domingo, 10 de agosto de 2014

Canto a Santo Domingo



En la excelsa  jerarquía
Suenen nuevas armonías,
Nuevo místico cantar;
Y a la vez desde este suelo
Nuestro canto suba al cielo
A Domingo a festejar.

Del Egipto desolado
A su apóstol tan amado
Hoy reclama el Creador;
En barquilla de pobreza,
Fue del mundo protector.

En sueños vaticinado,
Le ve su madre trocado
En un inquieto mastín,
Llevando una luz divina
Que al mundo entero ilumina
Del uno al otro confín.

Como Elías, por su celo,
Peleó con santo anhelo
Destruyendo la maldad;
Invencible cual Sansón
Y sagaz cual Gedeón,
Puso en fuga la impiedad.

Escuchó caritativo
A una madre: el hijo vivo,
Que era muerto, le volvió.
Se persigna: el agua cesa;
Y a sus frailes en la mesa
De milagro alimentó.

Feliz él por quien triunfante
La Iglesia se alza exultante
Mostrando nuevo esplendor.
Su voz todo el mundo llena
Y goza su alma serena
Con la visión del Señor.

Su carne fue sepultada
Y al par su estrella eclipsada,
Mas quiso el Dios Creador
Que sus huesos retoñaran
Y sus méritos brillaran
Por salvar al pecador.

Exhaló su carne pura
Un aroma que perdura
Pregonando su virtud;
A los cojos y tullidos,
Ciegos, sordos y afligidos
Les devuelve la salud

A Domingo, pues, clamemos
Y en honor suyo entonemos
Un mirífico cantar.
Oh pueblo, sigue su huella
Y oriente sea su estrella
De tu incierto caminar.

¡Buen Pastor, Maestro y Guía
De la grey que en ti confía!:
Con solícito clamor
En la corte del Rey santo,
Haz que suba nuestro canto
Hasta el trono del Señor.

Amén. Aleluya.
________________________

PRECES por las Vocaciones Dominicanas:

Haz que nuestra vida de intimidad contigo, Padre, nos modele a imagen de Jesucristo, tu Hijo,

   Y seamos invitación para los jóvenes a buscar su presencia cercana, fraterna y salvadora.