miércoles, 29 de enero de 2014

Santo Tomás de Aquino: oración para ordenar la propia vida





Concédeme, Señor Dios, un corazón: 

Vigilante, que ninguna curiosidad me aparte de ti;
·         Noble,  que  ninguna influencia indigna le envilezca;
·         Recto, que  ninguna intención siniestra lo desvíe;
·         Firme, que ninguna tribulación lo debilite;
·         Libre, que ningún afecto vieolento lo reclame.

Concédeme , Señor Dios Mío:
·         
    Inteligencia, que te conozca;
·         Diligencia que te busque;
·         Sabiduría que te encuentre;
·         Conducta que te agrade;
·         Perseverancia que te espere confiada;
·         Y Confianza, de que un día al fin te abrazaré.


Concédeme soportar ya aquí las pruebas como penitencia, servirme ya aquí de tus beneficios por tu gracia, y gozar de tu gozo en la patria para tu gloria. Tú que vives y reinas y eres Dios por los siglos. Amén