miércoles, 27 de noviembre de 2013

Curso de Psicología Espiritual


             El pasado mes de octubre, durante los días 11, 12 y 13 tuvo lugar en nuestro Convento de Sto. Domingo de Scala Coeli el curso de psicología espiritual: “Sabiduría de la serenidad en la plenitud de la vida” impartido por el P. José Antonio Segovia O.P.  Días intensos y apasionantes al descender a nuestro yo más profundo.

         Partiendo de la riqueza de todo lo vivido por cada uno de nosotros, podemos aprender a vivir desde la serenidad, la cual se consigue a través de la mirada contemplativa de Dios, de la realidad de nuestro día a día, de cada acontecimiento, de los problemas cotidianos.

          Serenidad como confrontación y no bienestar. El Padre Segovia nos propuso como objetivo el pensar en ella como espacio divino que hay en nosotros, sólo con ello basta para tener paz, no se trata de ningún esfuerzo, sólo desde ahí puedo encontrarme con los demás.

         Esa visión de Dios en mi vida es la vida espiritual que nos ayuda a continuar sin desgaste ni estrés. Se trata de descubrir las experiencias de luz que han iluminado las cuestas y encrucijadas, para ver después que al final lo que queda es el amor que nunca muere, que libera y calma.

         Esa vida espiritual es la que nos impulsa a vivir a fondo con plena conciencia. Para ello nos ayuda esta Casa del Monte a

APRENDER A VIVIR

         Sólo así iremos transformando nuestras emociones en paz y calma sin heridas. Pero es necesario adentrarnos en nosotros mismos. Para ello como actividad repasamos nuestra propia historia personal para hacer una relectura y así reconciliarnos con ella, viéndola como una historia de salvación, como historia divina.

         Por último nos aportó herramientas o medios para llevar una vida de bendición que no es una vida cómoda sino llena de riesgos y con trabajo, logros y objetivos. Entre esos medios estaba: vivir con humildad, restablecer nuestro propio orden, serenidad del desapego...

SOY PAZ Y DOY LO QUE SOY, Y ES POSIBLE PORQUE DIOS ES MI PAZ

         Invitación a revitalizar este sentimiento.

       Nos despedimos con la sensación de un encuentro lleno de descubrimientos personales y  con la ilusión y el entusiasmo de un camino que queda por recorrer.


                                                                                              F. M. S.